ACELERADA EROSIÓN DE PLAYAS: Fuerte oleaje provocado por frente frío se come la arena y amenaza infraestructura hotelera en la Riviera Maya

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PLAYA DEL CARMEN, MX.- Muros de una construcción abandonada y la torre de guardavidas ubicadas en la zona conocida como Cocobeach colapsaron en las primeras horas de este miércoles ante el fuerte oleaje que erosionó las playas del sector, incluso la marejada alcanzó las estructuras del hotel Coco Bay.

Los vientos del norte además de provocar que el oleaje alcance los muros de contención de la infraestructura hotelera, incluida algunas palapas en los arenales, ha sumergido un par de embarcaciones pese a encontrarse resguardadas en el “puerto de abrigo” natural de Cocobeach, donde se ubica una barrera arrecifal.

Tras una denuncia pública presentada a los medios de comunicación por un grupo de lancheros y pescadores de la localidad, se informó sobre la grave erosión de las playas en la zona norte del destino turístico, producto de los fuertes vientos del norte.

Los lancheros dieron a conocer que desde el pasado fin de semana cuando se empezaron a sentir los primeros efectos del pasado frente frío muchos decidieron resguardar sus embarcaciones en tierra firme, como marcan las costumbres, pero no se imaginaron que pegaría tan fuerte.

En el lugar, prolongación de la avenida CTM entre el hotel Coco Bay y el club de playa Caníbal se aprecia que una meseta en la construcción no terminada cedió ante la fuerte marejada, así como una parte de la estructura del edificio colapsó, es decir la mar por los vientos del norte se comió alrededor de diez metros de arenal.

La magnitud de los daños es alta tomando en cuenta que incluso el mar deslavó metros hacia tierra firme aflorando las raíces de palmas de coco y plantas, a lo largo de la costa, en una situación que consideran como normal por los vientos del norte; cuando el sureste pegue regresará parte de la playa.

Al quedarse sin playa concesionada, por ejemplo el hotel Coco Bay, el personal resguardó los camastros y sombrillas sobre el muro de contención, asimismo algunas de las palapas de madera y zacate corrían en riesgo de ser derribados de continuar el temporal.

Los prestadores de servicios acuáticos agregaron finalmente que esta zona, en este momento, la erosión es grave, que ya vendrá la calma y recuperar una parte, pero la naturaleza le gana terreno a las construcciones sobre las dunas costeras, barrera natural, situación que se vive en los 4.2 kilómetros de la costa playense que se recuperó por el hombre, quedando muy pocos metros para el disfrute del turismo y gente local. (Fuente: Por Esto! de Quintana Roo)

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