COMPLICIDAD, MIEDO Y SILENCIO: El Caso Mayra también hirió al periodismo de Quintana Roo

Posted on septiembre 22, 2016, 7:43 am
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CASO MAYRA | Por Melvín | Última de cuatro partes

El Caso Mayra fue sin duda alguna un amplio tema periodístico, que, en su momento, varios compañeros abordaron como se debe, con el total profesionalismo. Algunos otros callaron por órdenes de ‘arriba’, otros encontraron la manera de conseguir ‘convenios’ para pasquines y revistas amarillistas.

Fueron muy pocos los periodistas que lograron ‘sortear’ las barreras de los ‘jefes’, la línea de no ‘buscarle más’ al Caso Mayra. Fue generalizado, pero aun así, Antonio Rea del Por Esto de Quintana Roo, y Alejandro Moreno, del Diario de Yucatán, creo yo, fueron dos de los pocos que mostraron ética profesional, y, de alguna manera, vivieron el caso tan de cerca como los propios familiares y amigos de la joven Mayra.

A continuación, leeremos dos entrevistas, que estarán plasmadas en el segundo libro “MAYRA: Testimonios”, del capítulo ‘Los Periodistas’.    

ANTONIO REA

Voy a escribir un libro de investigación policiaca, un libro específicamente sobre el Caso Mayra, con información bibliográfica y testimonial, que dé la opción al lector de sacar sus propias conclusiones, le confieso a Antonio Rea, porque de pronto me encuentro con él, desayunando en el Coffee Bean de la isla de Cozumel, a las 10:00 de la mañana.

¿Un libro sobre el Caso Mayra? – me responde un poco sorprendido. Definitivamente no se lo esperaba, pero con la tranquilidad que lo caracteriza, daba vueltas a una cuchara dentro de la taza de su café… “Es un tema muy espinoso”, dice firmemente, lo que dio pauta para iniciar la entrevista…

¿Por qué piensas que el Caso Mayra es un tema muy espinoso?

Porque siempre el Caso Mayra, no sé si con razón o sin ella, se ha utilizado para presionar políticamente para jalarle las cuerdas a Félix González, porque como él era el alcalde.

Siempre ha existido gente que pensó o piensa que él tuvo algo que ver, ya sea protegiendo a la gente que cometió esto o inclusive haber estado personalmente implicado.

O sea, han corrido todo tipo de chismes y se lo han publicado a Félix González, siempre que más o menos hay elecciones.

Me acuerdo que la primera que lo hizo fue Doña Magaly Achach, que competía con él para la diputación, o algo competía con Félix González, ahí salió la cosa. Luego, en la siguiente elección que participo, salió por ahí de nuevo.

Si te vas un poco a la hemerografía, te vas a dar cuenta que cuando un pasquín de esos que existen en nuestro estado le pedía dinero y no lo tenía, o le querían poner algún argumento para pedirle dinero a este cuate, pues lo que hacían era sacarle el Caso Mayra, lo que siempre se ha sabido, el chisme que siempre ha ocurrido, revolcado, publicado y luego eso servía como palanca para negociar con él, no sé qué cosas.

Siempre sucedía en el tiempo que era gobernador y tenía una elección en puerta.

¿El tema se ha utilizado para guerras políticas?

Políticamente para tratar de tirar a este cuate, sí, pero también creo que no lo han logrado, porque él siempre ganó las elecciones en las que participo, ahora si, como decía Obrador, no le quitaron ninguna pluma a su gallo.

Como el caso este y demás yo pienso, estoy seguro de que si alguien, quien quiera que sea, tuviera un dato verdaderamente contundente, una prueba irrefutable que implicara a este cuate con este asunto, estoy seguro que ya se lo hubieran sacado, estoy seguro, y si no lo han sacado es porque no lo tienen.

Ese dato más allá de lo que en la calle puedes escuchar, por eso son historias, hasta el momento son historias, nadie lo ha podido comprobar, insisto, si alguien tuviera ese documento, esa foto, esa grabación, ese testimonio, ese video, que probara que este cuate esté implicado, estoy seguro que ya lo hubieran sacado.

– Cuéntame tu relación con Don Gaspar Ciau

Don Gaspar Ciau, que en paz descanse, creo tenía problemas con el riñón.

En enero del 2001, comienzo a trabajar en Sol Stereo la estación de radio, en ese tiempo se ofrecía que la gente hablara, que exprese sus problemas, el señor me empezó a buscar, hizo contacto conmigo y me dijo que era el papa del único detenido por el caso Mayra, que era Nelson Ciau Polanco y que quería hablar con nosotros, me dio su dirección.

Yo fui a buscarlo en la colonia 10 de abril, vivía en una casa humilde y ahí me estuvo explicando que creía en la inocencia de su hijo, además que lo habían estado torturando y que él tenía pruebas, testimonios del muchacho y cosas que él había visto, también estaba pidiendo la intervención de Derechos Humanos y en general de la sociedad, para pedir se respetaran los derechos que tenía el muchacho.

Si mal no recuerdo, él ya había sido detenido por el caso junto con una señorita amiga de Mayra, de nombre Norma y luego estuvieron detenidos un par de días. La niña pagó el abogado, no recuerdo si él rechazo la ayuda o no se la dieron.

Lo que pasa es que el delito de Nelson no alcanzaba fianza, por eso se pasó ocho meses en la cárcel, le explico.

Según mi memoria no es muy buena, pero fue cuando estuvo el muchacho en el periodo largo en la cárcel, creo fueron ocho meses, es cuando su papá me busca y él afirmaba que Nelson no había salido ese día, que había estado en su casa, que lo estaban culpando, que lo habían golpeado.

Yo lo estuve ayudando como hubiera visto por cualquier otra persona, lo ayude si, en darle tiempo en la radio, que durante las entrevistas que hacíamos pudiera el decir lo que pensaba del asunto y luego nosotros hacerles las preguntas que él hacía a la autoridad en su tiempo.

Siempre se dijo que la autoridad tenían un caso bien armado, y después el joven salió libre, entiendo que por falta de pruebas, realmente no se le pudo comprobar que estuviera implicado y salió libre.

¿Fuiste uno de los periodistas que más apoyo a Don Gaspar?

No, y no porque yo no quisiera creo porque aquí en Cozumel, como decía Marshall McLuhan, “El medio es el mensaje“, entonces si me buscó a mí, no siento que haya sido algo personal, sino porque yo era el que estaba en la única estación de radio que hay en Cozumel, y habitualmente es el programa más influyente, y el más escuchado, y el más todo, porque es el único en verdad, entonces me buscó a mí porque yo ahí estaba como titular del noticiero al mediodía en ese tiempo, después por lo mismo ya me dejó de buscar, porque ya en primera, había resuelto su problema, el chavo finalmente salió.

Después yo dejé la radio, me fui a trabajar otra vez a los periódicos y si volvió a solicitar algún apoyo de ese tipo, pues ya lo habrá hecho con la siguiente persona que se quedó, al frente del programa de radio.

¿Cómo describirías a Don Gaspar?

Como un hombre genuinamente preocupado por su hijo, se veía humilde, inclusive los policías judiciales en turno, alguna vez me dijeron que el señor se hacía de muy santo, pero que también tenía cola que le pisen y lo relacionaban con venta de cosas ilegales y demás, yo no sé, ni hablé nunca del tema, ni me tocó nunca atestiguar que tuviera el alguna de esas conductas, lo que si te puedo decir es que vivía humildemente, no parecía que tuviera una gran cantidad de dinero.

Me tocó ver que vendió la mitad de su terreno, ahí donde viven en la 10 de abril, tuvo que partir el terreno a la mitad y venderlo para pagar los abogados y todo lo demás que implica enfrentar un caso de este tipo, y se enfermó más de lo que estaba, lo vi deteriorarse, yo creo era un hombre que creía en el muchacho y que estaba de verdad preocupado porque lo fueran a culpar de algo que lo hubiera llevado de 30 a 40 años a la cárcel.

También recuerdo que el muchacho estaba casado recientemente con una jovencita, que tuvo a su hijo mientras él estaba preso, cuestiones así que para una familia son dramáticas, son desgastantes, y don Gaspar las tuvo que enfrentar, como el que queda al frente de la casa ya siendo un hombre maduro, ya grande… Yo lo describiría así, como alguien que estaba de verdad preocupado por la suerte del muchacho.

Los últimos recuerdos de don Gaspar

Fue después de que liberaron a Nelson, inclusive fueron a la radio a dar las gracias, dio ahí las gracias por haberlos apoyado, además entrevistamos al joven, sobre cuáles eran sus sentimientos que lo hayan sacado de la cárcel luego de tanto tiempo, todo lo que era una noticia transcendente a nivel local, y ya después de eso ya no tuvimos más contacto.

De repente lo veía en la calle, lo saludaba y alguna vez me buscó cuando estaba en el Por Esto!, pero ya por otro asunto, porque él estaba tratando su problema de los riñones en el Seguro Social y se quejaba, ya sabes de lo que siempre se queja la gente del Seguro, falta de atención, negligencia, trato déspota de los empleados, y también lo apoyamos en eso, pero ya fue otra cosa totalmente distinta. Don Gaspar murió, en enero del 2011.

La pérdida del expediente.

De hecho esto, causo la ruina creo de un buen policía, el comandante Picasso Sosa, al menos un policía eficiente, mientras estuvo aquí en la isla encargado de la Policía Judicial agarro a varios, hizo un buen papel, hasta que comenzó a llevar este caso, su comportamiento se volvió errático, como que le quiso sacar la vuelta al asunto, no se quiso meter, no sé, pero algo paso, que este señor salió afectado y se fue, luego hasta problemas tuvo como agente policiaco.

Creo que en ese momento es cuando se perdió ese famoso expediente, dicen que se lo llevo cuando él salió de la policía, ¿no has oído esa versión?, Que lo tenía como una especie de seguro, que se quedará con el expediente para que lo dejaran en paz, cosas que también a nivel de rumor se han dicho, el comandante Picasso no volvió a Cozumel, al menos no publican mucho.

Un caso con muchas casualidades.

Mira, yo creo que las casualidades en este tipo de situaciones no existen, no hay cosas casuales en un asunto así, son siempre cosas causales, no casuales, que entrejunta causa y algo, que si se mueven esos intereses y esas cosas, ahora ¿quién lo hará?, no lo sé, ¿por qué lo hará? Creo que este es el Caso Mayra en sí, o sea el caso más allá de un asesinato, es todo lo que parece fue el encubrimiento que hubo detrás y después de ello, también, todo indica que hubo un encubrimiento, porque además es un caso no resuelto, no hay culpable, el único que estuvo en la cárcel fue Nelson, y salió, no exonerado, creo salió por este criterio de In dubio pro reo. (En la duda, hay que estar en favor del acusado), o sea ante la duda, ante la falta de evidencias, pues el reo se libera, pero no se comprobó ni que fuera absolutamente inocente, ni que fuera culpable.

Entonces es un caso muy complicado, muy enredado, sobre el que ya también ha pasado tanto tiempo, muchas cosas se han desvanecido, de muchas cosas se dejó de hablar, te acordaras que fue muy sonado el que la escena del crimen, no solo se alteró, sino que a la semana estaban haciendo una casa encima, bueno no a la semana pero muy brevemente, de repente llegó el dueño del terreno y construyo una residencia ahí.

Y ya no se sabe, ni se sabrá nada más de la escena.

Lo que si te puedo decir es que creo fue una investigación muy mal llevada por la Procuraduría, no sé si intencionalmente o de plano porque son muy chambones hasta decir basta, pero yo creo que…recuerdas ese dato de que “no estamos investigando una paternidad”, es muy ridículo, aunque no estés investigándolo es una de las muchas, como ellos dicen, líneas de investigación que deberían seguir, pero ahora si de ese tamaño estaba la autoridad o está..

Algo no preguntado pero que creas sería importante mencionar.

Yo creo que este caso, para entenderlo como una situación policiaca, así como la investigación de un delito, tiene que despojarse un poco del sesgo político que inherentemente lleva. Te digo, por implicación, al menos de palabra de Félix González, pues fue la gente, bueno la gente es un término medio vago, sus malquerientes fueron los que de alguna manera lo relacionaron con el asunto, entonces se le tiene que ver creo como un caso policiaco, así como un poquito haciéndole al  Henri Philippe Benoni Omer Joseph Pétain (fue un general y político francés, miembro de la Academia Francesa y jefe de Estado de la Francia de Vichy desde 1940 hasta 1944)  y buscando quien fue.

Y la otra vertiente importante tiene que ver por su propio lado, no porque se manejó como se manejó, por así, como a lo mejor alguien se pudo haber beneficiado de encubrirlo, también quienes se beneficiarían o se querrían beneficiar de taparlo.

Eso creo, se deberían ver así en esas dos dimensiones al menos este caso, además de que es un caso no resuelto, también se demostró mucha incapacidad por parte de las autoridades, y creo que es un ejemplo de cómo se manejan las cosas en nuestro estado, en donde no es el único caso dudoso de ataques que ha habido.

Otra cosa que creo recordar es que poquitos días antes de este caso o poquitos días después hubo otro asesinato de esta muchacha llamada Damaris López, que sabiendo quien era el homicida y a donde había huido, pues que yo sepa hasta la fecha nunca se hizo justicia, y si te pones a buscar un poquito los datos de Quintana Roo, no sé, si seamos primero, segundo o treintavo lugar, pero creo que somos un estado donde hay mucha impunidad, donde los delitos, se persiguen pocos, se persiguen mal, y generalmente ni siquiera se persiguen, esto, es un gran cáncer que se tiene combatir en el estado de Quintana Roo, esa galopante impunidad, que hace mucho daño a la sociedad, y que se ve por ejemplo aquí en Cozumel, desde donde se estaciono, porque hay a quien le meten multa, y hay a quienes hasta le piden perdón por molestar.

Suceden cosas como esta, hay una impunidad selectiva motivada por razones generalmente económicas y sociales, o sea, ciertas personas son impunes y otras no, aparte de la impunidad así como herencia o linajes, aparte, hay una gran incapacidad y una gran improvisación en la procuraduría, ha habido personajes que han sido procuradores, que la verdad yo, me atrevería a dudar de sus capacidades como tales, que no han hecho un buen papel y han sido muchos.

Así como ellos, en los Ministerios Públicos ni se diga, ¿te acuerdas de este joven Amílcar?, son personajes más que lamentables, y se supone que son los encargados de impartir justicia.

 

ALEJANDRO MORENO.

Ahora quisiera estar solo dedicado a escribir una novela inspirada en el Caso Mayra, todo ocurre en una paradisiaca isla llamada Cozumel, en el estado de Quintana Roo México, en el último año del siglo XX, le explico a Alejandro Moreno, porque de pronto me encuentro desayunando con él, en el “Café Chocolate” en Mérida Yucatán, a las 10:30 de la mañana.

¿Qué recuerdas de tu trabajo en Cozumel?

Para mí la vida me dio el privilegio de ser corresponsal en Cozumel, del Diario de Yucatán y ver lo que fue el fin de un siglo, los últimos años del siglo 20, y me permitió conocer el Cozumel más pueblerino sin ninguna tienda comercial, tendejones, me tocó todavía ver que la gente estacionaba su bicicleta sobre el malecón y al otro día ahí estaba la bicicleta, en el mismo lugar, y de gente que acostumbraba dormir con las puertas abiertas. Eso lo pude constatar, lo hice en mi domicilio sin temor alguno, esas son algunas de las cosas que recuerdo de Cozumel.

En pocos años, de manera muy sorpresiva, se transformó al acercarse a los 100 mil habitantes. En esa época estaríamos por los 50, 60 mil habitantes, más o menos.

Empieza a llegar mucha gente a Cozumel, de todas partes del mundo, convirtiéndolo en un municipio cosmopolita. Lo importante ahí es que en un pueblo donde como me dijeron a mí, “si conoces a los mil cozumeleños, pues ya conoces a todos”, y no es que fueran mil sino que estando en una isla la gente se conoce y todos se conocen de una u otra manera.

En esa situación es cuando se da este llamado Caso Mayra, y bueno es una situación que viene a ser uno de los primeros síntomas de la transformación que ha tenido Cozumel, sin embargo este hecho viene a marcar, a dejar atrás todo un Cozumel pueblerino y antiguo.

El homicidio de Mayra, para mí eso lo representa, porque era otro tipo de lugar, de pueblo, era una cuestión más pueblerina.

La corresponsalía era más en ese sentido de cubrir como, pues, se cubre un municipio, buscando publicar las cosas que sean de interés para todo el estado y Cozumel siempre ha tenido un papel muy importante en la toma de decisiones no solo de manera local sino hasta a nivel peninsular creo.

Siendo un punto muy estratégico a nivel nacional a pesar de ser pequeño y ser la isla poblada más grande del país.

Para mí lo valioso es haber conocido en carne propia ese Cozumel de los cozumeleños, se añora pero que sigue estando ahí, solo que ahora es muy difícil llegar a conocerlo.

En ese ámbito es cuando se da este caso, por eso causa en su momento tanta alarma, en una población hasta ese momento estaba acostumbrada a vivir en la tranquilidad en la que nadie se andaba cuidando de nadie. La gente, los empresarios iba a caminar al malecón, sus esposas iban al mercado a hacer sus compras, era una situación distinta a la que ahora se vive y por eso fue relevante ese caso,

A mí, como corresponsal del Diario de Yucatán, me toca pues como a todos los que vivíamos ahí estar cerca de las personas, conocer a las personas y, bueno, a varios de los actores en el Caso Mayra, yo ya los conocía con anterioridad,

Actores del Caso Mayra, ¿cómo quiénes?

A la misma Mayra que me tocó conocer en vida, cuando ella estaba haciendo su servicio social, precisamente en el Seguro Social. Ahí es cuando la vi. Fue el mismo año que ella muere y también conocí a la señora Micaela, a su esposo don Enrique, padrinos de Mayra, y que tenían su florería ‘Norma’ en la esquina de la primera con 25.

Y bueno, esto me hace estar muy cerca del caso, sin embargo, a nivel editorial, cuando ocurre el caso, el Diario no le dio importancia y solamente la nota se consignó lo que habría sido un asesinato donde había la presunción de que hubiera sido violada, o al menos esa fue la declaración de la autoridad la primera vez. 

Y después de eso ya no publica un seguimiento del caso, hasta que ocurre que hay un presunto culpable y que el grupo de padres de familia que estaba al frente de ellos, el señor Gaspar Ciau, que hicieron una protesta en el ayuntamiento para exigir justicia. Es hasta entonces que el Diario retoma el interés y me piden que le dé seguimiento al caso. Y bueno, pues de ahí todo el tiempo que estuve como corresponsal en Cozumel se le dio seguimiento.

Creo yo que el Diario fue la empresa periodística o el medio informativo que le dio la más amplia cobertura y de una manera más ética, ya que esta situación también en el momento que se entrelaza con la política, se politiza y es utilizado con fines políticos. Entonces se politiza en varias ocasiones, y lejos de resolverse (el caso) se empañó más.

Ahora, a la distancia, a casi 17 años, creo que de alguna forma el Diario de Yucatán, cuando el caso se vuelve de un interés mayor por los personajes políticos que empiezan a involucrarse, entonces el tema cobra mayor interés y es cuando el Diario hace un mayor seguimiento del caso, no nada más en Cozumel, sino en todo el estado.

Incluso en Yucatán se le empieza a dar seguimiento más profundo al caso. Recuerdo que  hubo un gran reportaje que se publicó bajo la dirección editorial en Mérida, que incluyó investigaciones en Chetumal, en Cancún, en Playa del Carmen, en Cozumel, y en el mismo Mérida. Lo que se publicó fueron cinco textos, una plana completa todos los días, y creo que fue el trabajo más amplio que se llevó del caso. Aun así, se le dio seguimiento, en la página de internet del Diario estaba toda la información concentrada sobre el caso, todas las notas publicadas con todas las fotografías en línea.

Como medio periodístico creo que hicimos un trabajo profesional, y se realizó bajo una cobertura lo más apegado a una cuestión policiaca, para no involucrar las políticas.

¿Qué momento recuerdas como más emotivo?

En el ejercicio periodístico reporteril, es lo que la autoridad diga o las diferentes partes. Creo que mi trabajo siempre trató de llegar a todos los involucrados. A todas las personas que de alguna manera se mencionaron, se les buscó y se les entrevistó.

Siempre existió ese velo de no saber realmente lo que ocurrió, pero yo creo que en ningún momento estuve con la idea de resolver el caso, sino de irle dando seguimiento históricamente como va ocurriendo. Desde el principio y hasta ahora, está la interrogante de lo que ocurrió, por cómo se dieron las cosas, por el mismo, quizás, carácter también de Mayra, de ser tan reservada.

Yo no estuve con el afán de resolver el caso, sólo de comunicar. Creo que el resolverlo es papel de las autoridades, en este caso, de la policía.

No me corresponde resolverlo, me corresponde darle voz a todos los actores, de otra manera sería especular.

Y creo que esa posición es la que me permitió también poder hablar con la gente, conocerlos, entender su situación, sin involucrarme, sin tomar partido.

Sólo hacer mi trabajo, hablar y conocer las opiniones.

Algo que consideres importante mencionar

Yo lo que creo es que las autoridades siempre van a actuar en base a las imágenes que tú quieras.

En algún momento en Cozumel, cuando hubo esta manifestación de los padres denunciando que varios jóvenes estaban siendo detenidos para presentarlos como ‘chivos expiatorios’, esta protesta que se hace en Cozumel y donde participan algunas decenas de padres de familia, eso creo que es lo importante. Cuando hablábamos de ese Cozumel antiguo, hay unión e importa lo que le esté pasando a alguien o al de a lado, hay esa cuestión de comunidad, y creo que eso ha faltado. Deberíamos de tener un papel más participativo, creo, en este y en todos los casos.

 TESTIMONIO EL AUTOR

Tal vez no fui un periodista que estuvo tras el Caso Mayra de manera insistente. En un principio recuerdo que sí me interesó, por la amistad que tenía con algunos de los involucrados, sin embargo, conforme pasaban los días, yo mismo me aleje cuando me di cuenta que iba ser un golpeteo contra la pared. Además de buscarme ‘ciertos’ problemas con la ‘clase social’ que estaba involucrada directamente con el asesinato.

Pero no dejé de documentar todo lo relacionado al Caso Mayra, lo cual me dio la oportunidad de plasmar un trabajo periodístico en un libro, “MAYRA; Su vida terminó, su historia comenzó”. Hoy, a punto de salir a la luz la segunda parte, “MAYRA; Testimonios”, creo poder hacer un análisis de los puntos más importantes y primordiales del caso, que no fue más que un gran engaño a toda una sociedad, con la complicidad de algunos medios de comunicación, y el uso y abuso del poder, desde las grandes esferas gubernamentales y empresariales.

EL PRIMER ENGAÑO.

Ese martes 9 de Noviembre del 99, a eso de las 9:30 de la mañana, los medios de comunicación recibimos la notificación del Departamento de Seguridad Publica que saldrían a hacer un decomiso de armas. La noticia era por demás atractiva, así que todos los periodistas que cubrían la nota policiaca se hicieron presentes, seguimos a la patrulla hasta la 10 Avenida, entre 2 y 4 Norte del centro de la ciudad, específicamente en un restaurante. Los elementos, al mando de uno de los hermanos Romero, entraron al local, mientras los medios de comunicación esperábamos en el frente sin sospechar que mientras esto sucedía, levantaban el cadáver de la joven Mayra. El decomiso de armas fue una escena montada. Al final, sacaron del restaurante un cuadro con varias balas (una colección de balas).

En ese entonces, el Director de Seguridad Publica era Salvador Rocha Vargas. Ese día por la tarde comprendimos los medios de comunicación la ‘chamaqueada’ que nos dieron, pero, ¿por qué? ¿Idea de quién fue? ¿Por qué el interés de que los medios de comunicación no estuvieran presentes al momento del levantamiento del cadáver de Mayra?

A partir de entonces comienzan a surgir una serie de irregularidades que levantan sospechas acerca de gente poderosa detrás de la muerte de la joven Mayra.

Aquí algunas ‘preguntas’ inexplicables a partir de los hechos ocurridos durante las primeras 24 horas del Caso Mayra:

1).- Quién le ordena a la Policía Municipal ‘chamaquear’ a los medios para concentrarlos en un decomiso de armas ficticio, con la intención de que ninguno esté presente en el momento del levantamiento del cadáver de Mayra. 2).- Quién le ordena al médico legista decretar que la joven murió por asfixia, algo que resultó falso, pues Mayra falleció por un golpe mortal en la cabeza. 3).- Quién ordena ‘montar’ la escena del crimen, pues Mayra es encontrada con el cordón de su mochila alrededor del cuello, dando ‘línea’ al Dr. Efrén González para que pueda encajar con su ‘autopsia’, que la joven falleció por asfixia. 4).- Quién ordena desmontar el terreno al día siguiente de que se encontró el cadáver y construir una mansión en tiempo récord. 5).- Quién tuvo tanto poder para mover todas las piezas en una claro intento de proteger al o a los asesinos, e intentar engañar a la comunidad cozumeleña.

SE PIERDE EL EXPEDIENTE.

Pero las sorpresas apenas empezaban. Don Jorge logró el apoyo de un abogado que lo ayudó con algunas diligencias. Recuerda que un día fueron a las oficinas el Ministerio Público y se dieron cuenta que todas las hojas del expediente estaban desordenadas, como si alguien hubiese estado buscando y hubiera tomado algunas páginas, principalmente las que contenían declaraciones de algunos jóvenes del colegio donde Mayra estudiaba. En ese entonces, el licenciado Mario Cajun Fernández era quien debía custodiar dicho expediente, pero no fue así. Sus razones habrá tenido.

Lo evidente salió a la luz. Por increíble que parezca, el expediente 1100/99 había desaparecido, quedando fuera buena parte de las pruebas testimoniales de estudiantes amigos de la joven Mayra.

¿Cómo se pueden perder documentos dentro de una oficina del Ministerio Público? Alguien tuvo que tomarlos y ocultarlos. Pero, ¿por qué? Será por las múltiples declaraciones de los compañeros de escuela de Mayra, quienes aseguraron a los ‘investigadores’ que Agustín Rangel Interián alias ‘El Pelos’, pasaba a buscar al colegio a Mayra, se estacionaba a unas cuadras a bordo de una Suburban gris, propiedad del Ayuntamiento de Cozumel, la cual era de uso exclusivo del entonces presidente municipal Félix González Canto?.

El mismo modus operandi que utilizó Rangel Interián tras violar a una niña de 13 años, cinco años después de la misteriosa muerte de Mayra. El mismo chofer de Félix, en una de sus camionetas, en uno de sus departamentos. Estas ‘coincidencias’ nunca fueron investigadas por la justicia quintanarroense. Por lo contrario, estas líneas de investigación fueron minimizadas y descartadas desde un principio, a pesar de algunas voces de cozumeleños que indicaban por dónde debían investigar los agentes, para dar con el verdadero asesino de la joven Mayra.

 

SEGUNDA AUTOPSIA

La segunda autopsia reveló la verdadera causa de la muerte de la joven Mayra, un golpe en la cabeza, que en la primera autopsia no se reportó. Por lo contrario, se dijo que la joven murió por ‘asfixia’, logrando desviar líneas de investigación a favor del o los asesinos.

En su momento, el subdirector de Servicios Periciales de la Procuraduría de Justicia del Estado, Jorge Aguilar Osorio, aceptó que tenía antecedentes de los errores que cometió el médico legista, Efrén González Herrera, al practicar la autopsia al cadáver de Mayra Beatriz Ayuso Rodríguez, pero que no le competía sancionarlo, porque apenas tenía un año en el cargo.

La complicidad de la Procuraduría de Yucatán, cuando José Hadad aseguró a los cozumeleños que ellos no se confabularían. El licenciado Alejandro Hernández Peña declaró que en 30 días estaría listo el resultado del estudio de ADN al feto. Luego, la desfachatez del Procurador Carlos Humberto Pereira, al decir que el estudio no se realizó porque se investigaba un homicidio, no una paternidad.

Entonces, ¿para qué exhumar el feto? Durante la segunda autopsia a Mayra, sus propios padres mencionaron que al sacar los restos de su hija, el pomo donde debía de estar el feto, sí estaba, pero no así el feto. ¿Entonces, también lo ‘desaparecieron’?.

El conocer el ADN del feto era una pista que significaba toda una nueva línea de investigación, pero el dato se omitió y nuevamente la población fue engañada. ¿O será que la prueba del ADN si se realizó pero luego se ‘desapareció’ al igual que el primer expediente? ¿Acaso el padre del hijo que Mayra nunca llegó a tener, podría resultar ser un hombre poderoso, de la política o de los negocios?

 

SECUESTRO Y TORTURA

Nelson Ciau Polanco fue torturado en varias ocasiones, al igual que otros compañeros del colegio Conalep, lo cual levantó muchas quejas por parte de los padres de familia, quienes realizaron marchas y exigían respeto para sus hijos al Procurador del Estado Carlos Humberto Pereira Vázquez, quien se conducía con total cinismo ante los cuestionamientos y señalamientos de que estaba encubriendo a alguien poderoso. Uno de los políticos más señalados por esta causa fue el actual senador priista Félix González Canto.

De hecho, existió una misteriosa muerte de uno de los jóvenes que resultó ‘levantado’. Tras desaparecer toda la noche, llegó a su casa con dolores en el estómago. Su mamá lo llevo al Centro de Salud donde horas después falleció, sin decir quién o quienes lo habían golpeado.

Después de esta muerte, los agentes callaron y desaparecieron del mapa. Nunca nada se supo de sus investigaciones hasta el día de hoy.

Fue el mismo ‘modus operandi’ que utilizaron contra Nelson Ciau, quien también desapareció toda una noche y apareció golpeado al día siguiente. La diferencia fue que resistió a la tortura para luego contarla.

 

EL TESTIGO

La población no cesaba de pedir justicia, para el Procurador. Era urgente un culpable, así que el único ‘sospechoso’, Nelson Ciau Balam, era su meta. Se requerían de pruebas contundentes. Fue cuando salió a escena un ‘testigo presencial’, Joaquín Emilio Gil Poot. Resultó un fraude cínico que duro sólo un mes, antes de que el propio testigo declarara a la prensa que fue obligado y bajo tortura de los agentes judiciales, a declarar en contra de Nelson Ciau Balam.

La declaración muy infantil del ‘testigo’, afirmaba que primero vio a Nelson Ciau con una motocicleta de color negra paseando con Mayra, por la tarde noche, e incluso, le dijo a una persona que se iba a dar la vuelta a la isla, a echar el relajo que ‘le gusta’ a Mayra.

Y luego de pura ‘casualidad’, más noche, se dio cuenta del asesinato, luego de que se descompusiera su automóvil y se encaminara a su casa. Fue entonces cuando, dijo, vio a Nelson y a otra persona, la noche del cinco de noviembre sujetando y golpeando a la altura del abdomen a Mayra, quien supuestamente gritaba: “¡No, Nelson, por favor, no lo hagas!

Luis Ángel Espadas Manzanilla, ex abogado de Joaquín Emilio Gil Poot, consideró que la actuación de la Procuraduría en el juicio fue muy mala y que no existe una verdadera autoridad que imparta justicia en Quintana Roo.

LA PARTICIPACION DE LA RADIODIFUSORA.

 La radio local también participó en el engaño a los cozumeleños. ¿Cuál fue el interés del propietario de la radio para participar en este caso a favor de los asesinos de la joven Mayra?

 Primero.- la Procuraduría de Justicia da con el testigo luego de que éste ‘supuestamente’ hablara a la radiodifusora local para decir solamente que él sabía quién había victimado a aquella joven y después colgó. La comunicación ‘teóricamente’ quedó grabada en el identificador de llamadas y luego se dio con la dirección del domicilio donde se había hecho la llamada.

 Segundo.- Fue en la radiodifusora donde también ‘apareció’ el 31 de agosto del año 2000, una carta supuestamente escrita por Norma Páez, en la cual, explica que Nelson Alejandro Ciau Polanco y el padre de este, son los culpables del asesinato. La carta fue utilizada para culparla de ‘encubrimiento’. La joven aseguró en todo momento no haberla escrito, e incluso, dijo tener testigos, ya que poco después se presentó al noticiero radiofónico local, donde el titular en ese momento, Cesar Trejo, declaró no haber recibido ninguna carta en esa fecha con el presunto testimonio de Páez Padilla.

Tercero.- Nunca en las noticias de la radio se tocó el tema de Rangel Interian, alias “El Pelos’, quien pasaba a buscar a Mayra a tres cuadras del Conalep. Tampoco hubo seguimiento cuando violó a una joven de 13 años. Por lo contrario, la radiodifusora se encargó de ‘culpar’ a toda costa a Nelson Ciua Balam de la muerte de la joven Mayra.

RANGEL, EL CHOFER DE FÉLIX.

Rangel Interian fue señalado en innumerables ocasiones por la comunidad cozumeleña como el ‘surtidor’ de jovencitas para sus jefes y amigos. Declaraciones que se ‘perdieron’ del expediente del Caso Mayra, indicaban que “El Pelos” se estacionaba a tres cuadras del Conalep a esperar a Mayra. Fue visto en varias ocasiones a bordo de la Suburban gris propiedad del Ayuntamiento de la isla y de uso exclusivo del Presidente Municipal, Félix González Canto.

También hubo voces que lo señalaban como adicto a la cocaína, lo que le ocasionaba problemas familiares, continuamente con su esposa Jazmin Atarie, quien confesó a Mirna Zapata, que su esposo Rangel Agustín sufría de pesadillas por las noches, pues en varias ocasiones despertaba gritando, llorando y bañado en sudor.

¿Por qué no actuó la Procuraduría en esa línea de investigación? Esto sólo se explica por manipulación del caso desde altas instancias del mismo gobierno estatal.

Todos los que hablaron en su momento, pidiendo explicaciones sobre el cruel asesinato de Mayra, callaron poco a poco, y se fueron sumando a la red de complicidad que, finalmente, formó parte de la estructura gubernamental que encabezó Félix González Canto en Quintana Roo.

 El descaro más indignante para los cozumeleños llegó con el nombramiento de Bello Melchor Rodríguez Carrillo al frente de la Procuraduría de Justicia. Aquel que pedía cuentas sobre el caso Mayra cuando era el Presidente del Consejo de Consultivo de Procuración de Justicia de Cozumel, fue el encargado de dar carpetazo al caso. Pero podemos hablar de muchos más, como, por ejemplo, de Fidel Villanueva Rivero, que pasó de ser juez en la isla de Cozumel a Presidente del Tribunal Superior de Justicia del Estado. O Gaspar Amador García Torres que, de Presidente de la Comisión de Derechos Humanos en Quintana Roo, se convirtió en Procurador del Estado.

Sin duda alguna, el pecado más grande de la joven Mayra Ayuso fue ser demasiado bonita, confiar en la gente que la envolvió, pero sobre todo, guardar silencio a sus padres.

A 17 años, el asesinato de Mayra sigue impune y en Cozumel el miedo y el silencio, incluso entre los medios de comunicación, se volvió cotidiano.

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