CHETUMAL, MX.- Un ganadero de la comunidad de Otilio Montaño, ubicada en el norte del municipio de Othón P. Blanco, al poniente de Bacalar, fue ejecutado con disparos de fusil R-15, hoy por la mañana a la orilla de su rancho, ubicado a cinco kilómetros del pueblo, en un hecho que apunta a un ajuste de cuentas del narcotráfico.

Narco o lío de tierras, el móvil

CHETUMAL, MX.- Un campesino fue ejecutado la mañana de ayer jueves en las inmediaciones del ejido Otilio Montaño. Al parecer el crimen fue por un problema de tierras, aunque hace una semana, en la camioneta del hoy occiso, aparecieron dos paquetes, al parecer ladrillos de cocaína, con un recado: “Yo cumplí con entregarles el dinero, ustedes no, ya saben donde vivo”.
En el lugar fueron encontrados cuatro casquillos calibre 7.62 al parecer de un AK-47 “cuerno de chivo”. El cuerpo presentaba cuatro impactos de bala, igual número en la camioneta.
De acuerdo con información proporcionada por Isidro Balam Echeverría, hermano del hoy occiso Guillermo Balam Echeverría, alrededor de las 06:30 horas de ayer jueves, en compañía de su padre Guillermo Balam López, de 68 años, Gustavo Hernández, de 65, y Jessi Olán, salieron del poblado Otilio Montaño a bordo de una camioneta Ford Ranger color negra con placas SZ-93-248.
En el kilómetro cinco del tramo carretero Otilio Montaño-Melchor Ocampo, donde está la parcela de su padre, se detuvieron para comenzar a realizar “guarda rayas” por todo el cerco.
Alrededor de las 10:00 horas Guillermo Balam fue a su camioneta que dejó estacionada a aproximadamente 100 metros de donde estaba su padre y los trabajadores, pero cuando se disponía a abrir la puerta un sujeto escondido en la maleza, del otro costado de la carretera, abrió fuego en su contra.
Elementos de la Policía Estatal Preventiva de la partida policial de Otilio Montaño, judiciales y ministerio público del Fuero Común de Bacalar acudieron al lugar entrevistándose con Isidro Balam Echeverría.
El cuerpo de Guillermo Balam Echeverría presentaba cuatro impactos de bala, uno en el brazo derecho con fractura expuesta, otro a la altura del cuello, en la parte baja de la espalda y uno más en la pierna derecha con exposición ósea, mientras que la camioneta presentó cuatro perforaciones, al parecer de un arma AK-47 “Cuerno de Chivo”, ya que en el lugar fueron encontrados cuatro casquillos calibre 7.62 milímetros.
Tras las diligencias de rigor el cuerpo del infortunado campesino fue llevado al anfiteatro del Servicio Médico Forense para la necropsia.
TESTIMONIO
Isidro Balam Echeverría aseveró que Rodrigo Miss, dueño del rancho María Isabel que colinda con 60 hectáreas de tierra de su padre Guillermo Balam López, en muchas ocasiones les ofreció una buena suma de dinero para que le vendieran su terreno, propuesta que nunca fue aceptada.
Indicó que su padre debía 20 mil pesos a Rodrigo Miss, pero desconoce el motivo, por lo que esta es una de las líneas de investigación que la Policía Judicial del Estado sigue.
Pero existe la posibilidad de que el crimen esté relacionado con el narcomenudeo, ya que hace ocho días el hoy occiso encontró en la parte posterior de su camioneta dos paquetes envueltos con cinta canela y un mensaje que decía: “Yo cumplí con entregarles el dinero, ustedes no, ya saben donde vivo”.
Isidro indicó que desconocen lo que contenían los paquetes (aunque es idéntico a los ladrillos de droga, dijo), ya que su padre no dejó ver lo que tenía y llevó los paquetes al monte, donde los abandonó.
Cabe hacer mención que dos empleados de Rodrigo Miss, Efraín y Antonio Torres González, de 25 y 23 años de edad, fueron detenidos por elementos de la Policía Judicial y puestos a disposición del Ministerio Público del Fuero Común en calidad de presentados para las investigaciones correspondientes. (Fuente: Diario de Quintana Roo)

La Policía Judicial del Estado detuvo a dos presuntos responsables, mientras que el padre del occiso y un trabajador siguen desaparecidos, luego de que se internaron en la maleza cuando escucharon las detonaciones.
Los hechos se registraron alrededor de las 10:00 horas, cuando el ahora occiso, quien en vida respondía al nombre de Guillermo Balam Echavarría, de 38 años de edad, se encontraba trabajando en su rancho con sus trabajadores, los cuales responden a los nombre de Gustavo Hernández, de 68 años de edad, Yesi y Guillermo Balam López, de 65 años de edad, éste último padre del ejecutado.
De acuerdo a los datos recabados, el ahora ejecutado fue “venadeado” justo al momento en que se dirigía a su camioneta marca Ford, tipo Ranger, con placas de circulación SZ-93-248, color negra, propiedad de la victima, la cual fue encontrada a un costado de su rancho y presentaba cuatro impactos de bala de fusil R-15.
Se presume que al intentar abrir la puerta de su camioneta, Balam Echavarría fue balaceado a una corta distancia de aproximadamente 15 metros y recibió tres impactos de bala: uno en la pierna derecha, otro en la espalda y uno mas el hombro derecho, donde la bala le salió por la parte del cuello del mismo lado, lo que provocó que muriera de forma instantánea, cayendo en posición boca arriba.
Después de los balazos, los trabajadores Gustavo Hernández, Yesi y su padre, de nombre Guillermo Balam López, se internaron en el monte, ante el temor a que fueran asesinados por los sicarios, quienes se dieron a la fuga con rumbo desconocido.
Dos de ellos, que responden a los nombre de Gustavo Hernández y Guillermo Balam López (padre del occiso), hasta las 16:00 horas de hoy se encontraban desaparecidos.
De acuerdo a versiones recogidas en el lugar de los hechos, se sospecha que el móvil del crimen podría ser por un pleito de terrenos con el dueño del rancho “María Isabel”.
Sin embargo, también hay elementos para sospechar que el crimen está vinculado al narcotráfico, ya que unas versiones dicen que, horas antes, como a las 6 de la mañana, Balam Echavarría se había negado a recibir dos “paquetes” (sin que se precisara de qué), los cuales le había llevado un sujeto desconocido, dejándole un recado que decía lo siguiente: “Yo cumplí con darte el dinero, pero tú no cumpliste, pero ya sabes dónde vivo”.
Elementos de la Policía Judicial (PJE), en coordinación con la Policía Estatal Preventiva (PEP), implementaron un operativo en los alrededores del rancho donde fue ejecutado el ganadero, logrando detener a dos trabajadores del rancho denominado “María Isabel”, que colinda a lado de la parcela del ahora occiso, como sospechosos del crimen.
Ellos son Efraín Torres González y Antonio González, quienes trabajaban para el dueño del rancho mencionado, que se llama Rodrigo Miss, quien seguramente será citado a declarar ante el Agente del Ministerio Público del Fuero Común.
Al lugar de los hechos llegaron el director de la Policía Judicial del Estado de la zona sur, Miguel Ángel Dorantes Pacheco; Gumersindo Jiménez Cuervo, comisionado de la Policía Estatal Preventiva y el director de Averiguaciones Previas, Marco Antonio Álvarez Trejo, quienes se encargaron de realizar las primeras investigaciones de los hechos.
El agente del Ministerio Público, después de dar fe del cadáver, ordenó el traslado al Servicio Medico Forense para la necropsia de ley, mientras que la camioneta fue trasladada a las instalaciones de la Procuraduría General de Justicia para las investigaciones correspondientes.
Mientras que en el lugar donde el asesino esperó a su victima, fueron encontradas tres botellas de agua purificada de un litro cada una y cuatro casquillos del arma que fue utilizada en el asesinato.
En el lugar de los hechos, el director de la Policía Judicial (PJE) manifestó que fueron más de cuatro los disparos que se hicieron en esa ejecución, aunque sólo cuatro casquillos se encontraron, uno de los cuales, de una manera extraña, impactó a la llave de la camioneta, misma que salió proyectada cayendo en el lugar donde se encontraba el sicario, mientras que el control de la alarma del vehículo salió volando por los aires, quedando atorado en una rama de un árbol totalmente despedazado. (Fuente: Por Esto! de Quintana Roo)

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