Una nueva operación de la Profepa que derivó en la clausura de un lujoso hotel de la Riviera Maya, en la que incluso participaron militares, generó malestar en las autoridades del municipio de Solidaridad, así como en empresarios y dirigentes obreros, de acuerdo con datos recabados en ese lugar.

Califican la medida de desproporcionada

“Una desproporcionada falta de cordura y sensatez”, así calificó el director de la Oficina de Visitantes y Convenciones de Cancún,Jesús Almaguer Salazar, la incursión de elementos de la Marina al hotel Maroma Dorado Beach, con el fin de desalojar a más de un centenar de turistas por orden de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), ya que dicho centro de hospedaje incumplió con la Manifestación de Impacto Ambiental y devastó tres hectáreas de manglares.
“Están viendo la tempestad y no se hincan”, afirmó el funcionario, quien reprobó los hechos ocurridos el pasado miércoles por la tarde en la Riviera Maya, cuando fueron desalojados 400 empleados del hotel Dorado Maroma y la Marina Maroma, además de unos 120 turistas que en ese momento se encontraban en el lugar.
“Es obvio que dicha acción estuvo desprovista de una absoluta falta de sensibilidad, y tal parece que con todo lo que ha pasado el Caribe Mexicano por la crisis económica primero, y después de la contingencia de salud, se lleven a cabo ese tipo de acciones”, afirmó.
Recordó que la incursión de los elementos de la Secretaría de Marina uniformados y armados, también se presentó en Tulum hace año y medio y dejó un mal sabor de boca en los turistas que en ese momento estaban en el hotel.
“Como se les explica a los visitantes que son problemas de permisos, pues al momento lo único que ellos ven son personas uniformadas y armadas que están custodiando el lugar donde ellos se están divirtiendo y descansando, y eso envía una señal de inseguridad y peligro”, afirmó.
Definitivamente este tipo de acciones no ayudan en nada a la promoción turística que se está llevando con tanto esfuerzo por parte de los fideicomisos y los mismos empresarios, y también afecta a programas institucionales como “Vive México”, pues mientras estamos invitando a la gente que venga, aparecen imágenes de turistas que están siendo sacadas de su hotel por hombres armados.
“Sin duda esto echa atrás todo el esfuerzo que se está haciendo por promocionar México y el Caribe Mexicano”, afirmó.
Es necesario que las autoridades de la Profepa tengan cordura y sensatez a la hora de llevar a cabo sus acciones, pues los hoteles “ni se van a ir, ni son delincuentes para que haya presencia de gente armada”, afirmó.
“Los elementos de la armada o la militar deben actuar de esta forma para enfrentar al narcotráfico o la delincuencia organizada, y no para espantar al turismo que de por si es poco en estos momentos”.
Indicó que este tipo de eventos no afectará la afluencia turística para este verano, pero de algún modo si lo hará a mediano plazo, pues no hay que olvidar que los turistas y los empleados, fueron las víctimas en ese momento.
“Es increíble que a pesar de que muchas construcciones en el país incumplen con reglamentos de la Profepa, Quintana Roo sea el único sitio donde se llevan a cabo operativos de este tipo, eso habla de la falta de sensatez de las autoridades a cargo de la dependencia”. (Fuente: El Periódico)

El alcalde de Playa del Carmen, Roman Quiam Alcocer, sostuvo que las operaciones de la Profepa “son incongruentes” porque ahora que se habla de establecer acciones para recuperar la actividad turística, este tipo de acciones, las frenan.
Hasta militares
El miércoles por la tarde, funcionarios de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) acompañados por militares, colocaron sellos de clausura en la marina del Hotel Maroma Paradise Beach, así como en la entrada del complejo hotelero. La sanción se aplicó como respuesta a una denuncia por el desmonte de tres hectáreas de manglar y además se detectó que el complejo hotelero no cuenta con permisos ambientales para operar, así como para construir caminos. Se pudo averiguar que la Profepa clausuró porque encontró irregularidades como tala de manglar en un camino de más de dos kilómetros que rellenaron con grava, así como construir torres de edificios sobre terrenos en zona no permitida.
Según se informó, la Profepa ordenó a los operadores del complejo hotelero ya no recibir nuevas reservaciones y una vez que se salga el último huésped cerrar las instalaciones. De acuerdo con datos recabados, cerca de 500 personas corren el riesgo de quedarse sin trabajo, por lo que de inmediato reaccionaron líderes de sindicatos como el de la CROC, que a toda costa intentaron intervenir ante las autoridades federales para no poner en riesgo las fuentes de empleo que comienzan a recuperarse, tras la baja en ocupación por la alerta sanitaria. Sin embargo, no pudieron evitar que se colocaran los sellos de clausura.
Problema laboral
Noel Crespo, dirigente croquista sostuvo que no se puede permitir que sigan este tipo de acciones sobre todo ahora que la gente que ya tenía dos meses sin trabajar o con la situación de la crisis, se quede otra vez sin empleo “Es un golpe para los trabajadores”, aseveró. (Fuente: Diario de Yucatán)

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