CANCÚN.– La falta de atención en la cárcel de Cancún, se reflejó en la muerte de un reo que tenía pocas horas de ingreso por delitos administrativos.


La madrugada de este lunes se reportó la muerte de Ariel Pech Moo, un reo, al parecer indigente, que sufrió un infarto en una de las celdas preventivas y no recibió atención de parte de las autoridades carcelarias.
La procuraduría estatal de Justicia confirmó que el reo, encerrado por consumo de alcohol en la vía pública, murió de un paro cardíaco.
Apenas el jueves por la noche el reo Richard Gorra Pérez, de 29 años, alias “El Carolas”, murió en condiciones extrañas y su cuerpo apareció en el interior de su celda de la cárcel de Cancún. De acuerdo con los primeros reportes, el sujeto estaba recluido desde abril pasado por el delito de robo.
Horas después, murió un custodio en la cárcel de Playa del Carmen sin que hasta el momento se tenga una explicación muy clara, aunque la versión oficial es que se ahogó con los alimentos que había ingerido en la cena.
Además, el fin de semana se implementaron aparatosos operativos en las cárceles de Cancún y Playa del Carmen sin que se reportaran incidentes graves.
Sin embargo, esta mañana se dio a conocer la muerte de Pech Moo que cumplía un encierro por delitos menores.
En entrevista, el secretario estatal de Seguridad Pública, Miguel Angel Ramos Leal, reconoció que si bien en los operativos “no encontraron lo que se buscaba”, se cumplió con parte de los objetivos de “poner orden” a las cárceles de la entidad.
-Estamos trabajando para evitar se registren incidentes, estamos tratando de hacer de que los sistemas de prevención sean más efectivos para evitar este tipo de incidentes -afirmó.
Sobre posibles cambios de personal, rotación de elementos e incluso el cambio de director de la cárcel, Jorge Mendoza Argüelles, manifestó que si son necesarios “se hará todo lo sea”.
Sobre las recientes muertes en la cárcel de Cancún, comentó que independientemente de los cambios de custodios, de directivos, lo más complicado de todo es que los incidentes se registran por la noche, cuando baja la intensidad de las revisiones y no hay tanta vigilancia hasta las celdas.
-Hay incidentes que los mismos reos ni siquiera se dan cuenta y por eso es muy complicado vigilar todos los espacios de la cárcel, sobre todo por las noches -afirmó.
Según dijo, a pesar de los rondines, no se puede completar o garantizar la seguridad, sobre todo por lo complicado que resulta “estar enterado al 100%” de lo que pasa en la cárcel.
Finalmente, comentó que se está preparando más gente para completar la transferencia total de la cárcel al gobierno del estado y que eso implica por ejemplo, la incorporación de 30 elementos bajo nómina del sistema estatal de Seguridad Pública. (Fuente: Diario de Yucatán)

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