TULUM, MX.- Para la colocación de una planta de tratamiento de aguas residuales, directivos del Instituto Nacional de Antropología, quienes están a cargo de la operación de la zona arqueológica de Tulum, permitieron el relleno de una parte de mangle que se encuentra en la parte trasera del área de taquillas y de los baños públicos.


Desde el exterior es notorio el daño que se hizo a la zona de manglares del Parque Nacional de Tulum, sin que las autoridades de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) hayan hecho algo por evitarlo o en su caso, clausurar la obra, tal como lo han hecho con numerosos centros de hospedaje en la zona costera.
Para rellenar la zona de manglares, los encargados de la obra utilizaron varias toneladas de material pétreo para compactar el suelo y construir los depósitos de las aguas residuales para su posterior procesamiento y reutilización en los servicios de las oficinas del INAH.
Por tratarse de una construcción en una zona federal, ninguna autoridad municipal tuvo conocimiento de la obra, de tal manera que los funcionarios no recibieron solicitud alguna para verificar el área y autorizar que se edifique en el sitio.
Actualmente, para operar la planta de tratamiento de aguas residuales, los directivos del INAH permitieron la colocación de una planta de generación de energía eléctrica sobre la carretera de acceso a la ciudad amurallada de los mayas, causando una mala imagen para los visitantes nacionales y extranjeros.
Como es costumbre, los encargados de la administración de la zona arqueológica, no proporcionaron información sobre la obra, ya que la única persona facultada para hacerlo es la delegada del INAH en Quintana Roo, Adriana Velázquez Morlett. (Fuente: Por Esto! de Quintana Roo)

Comentarios en Facebook