CANCÚN, MX.- Silencioso crimen ambiental fue denunciado por habitantes de Puerto Morelos, quienes señalan que alrededor de una hectárea de manglar fue destruido en un polígono de Puerto Morelos cerca del hotel “El Cid”, donde trabajadores rellenaron el predio con material rocoso y no permiten el acceso de nadie a esta zona.


Los daños irreversibles los están ocasionando con maquinaria pesada que entra de manera sigilosa, y que ha sido descubierto por los pobladores que se quejan de que nadie respeta ni tampoco hacen respetar la ley ambiental.
Explicaron que las unidades ingresan a la zona con material de relleno que avientan sobre los manglares, y posteriormente lo distribuyen a través de los humedales que después son compactados, con lo que destruyen las “zonas protegidas”.
Patricio Aguilar Martínez dijo desconocer quién está provocando este atentado en contra del medio ambiente y sin respetar la reciente norma 059 que evita la destrucción de manglares.
Explicó que esto es parte de lo que después provoca grandes problemas para Quintana Roo. “Cubren manglares, después vienen los problemas, ya están acabando con toda nuestra naturaleza. El poder y el dinero, son más fuertes que cualquier ley”.
Asimismo, afirmó que las propias autoridades son cómplices de lo que ocurre en este lugar, porque permiten la destrucción del medio ambiente.
La Norma Oficial Mexicana (NOM) 059-Semarnat-2010, publicada en el Diario Oficial de la Federación de fecha 30 de diciembre de 2010, reemplazando a la NOM-059-Semarnat-2001, tiene por objeto la protección ambiental de especies nativas de México de flora y fauna silvestres, categorías de riesgo y especificaciones para su inclusión, exclusión o cambio de lista de especies en riesgo.
En dicha norma se determinan las especies de flora y fauna silvestres terrestres y acuáticas en peligro de extinción, amenazadas y las sujetas a protección especial, así como la construcción sobre manglares.
Además que de acuerdo a la ley General de Vida Silvestre, en el artículo 60 TER, refiere: “Queda prohibida la remoción, relleno, trasplante, poda, o cualquier obra o actividad que afecte la integralidad del flujo hidrológico del manglar; del ecosistema y su zona de influencia”.
Sin embargo, en Quintana Roo, queda demostrado que no se respetan las normas ambientales. (Fuente: El Periódico)

Comentarios en Facebook