CANCÚN, MX.- Con dos turistas mordidas por tiburones, una canadiense y otra rusa, unos 40 pescadores independientes de Puerto Juárez, se ofrecieron a que en una semana limpiarían de escualos, si se les autoriza oficialmente, las aguas del parque marino “Costa Occidente Isla Mujeres, Punta Cancún, Punta Nizuc”, donde se ubica el famoso balneario de Cancún.


Como se sabe, el pasado 31 de enero, la turista canadiense Nicole Moore, fue mordida en el costado izquierdo de su cuerpo por un tiburón toro, cuando minutos después de las 12:00 horas nadaba en las playas, cerca del hotel Park Royal, de la Zona Hotelera de Cancún.
Dos meses después, el pasado 24 de marzo, otra mujer de origen ruso, Loguan Toon, de 26 años de edad, fue mordida en el tobillo por otro tiburón cuando nadaba a unos 100 metros de la playa Gaviota Azul. La joven fue trasladada al Hospital General “Jesús Kumate Rodríguez”, donde se recupera favorablemente.
Estos dos hechos que, sin lugar a dudas, perjudican internacionalmente a este destino turístico, llamaron la atención a los pescadores independientes de Puerto Juárez, quienes en voz de Filemón Flores, de origen yucateco y con 38 años de experiencia en la pesca, aseguró que si las autoridades los autorizan “es muy posible que en una semana limpiemos de tiburones el parque marino”.
Este pescador, oriundo de Tzilán de Bravo, a unos 70 kilómetros al este de Puerto Progreso, dice no tener memoria de que en años anteriores se hubieran registrado casos de ataques de tiburón a personas. “Esto puede deberse -comenta frente a una docena de sus compañeros- a que se ha removido el fondo marino con la extracción de arena y con ello se ha invadido el hábitat de los tiburones”.
Si bien los escualos no tienen la culpa de esto y tal vez se sienten agredidos, dice, este tipo de noticias perjudican sobremanera a Cancún y a todo el estado por la publicidad negativa que se genera internacionalmente. “Yo creo que sí se nos debería permitir la pesca de tiburón en el parque marino, porque de otra forma no se puede asegurar que cesen los ataques a los bañistas”.
Explica que no es fácil lanzarse al mar para la pesca del tiburón: “se necesitan palangres especiales con anzuelos adecuados con niquelín o alambrete (son anzuelos grandes atados a poco menos de un metro de cable de acero delgado que evita ser cortado por los filosos dientes de los tiburones), además de redes especiales o arpones”.
Indica que los tiburones no muerden con cualquier carnada, se requiere que tenga “engodo”. Es decir, que sea muy olorosa a marisco, como lo son las especies de bonito, liseta o macabí.
Sería muy bueno, dice, que las autoridades les permitieran la pesca de tiburón, pues ya llevan dos meses sin salir a la mar, primero porque se decretó la veda de mero, del 15 de febrero al 15 de marzo, después y desde antes de la veda, el temporal de la “surada” (es como el aire del norte, pero este viene del sur) no cesas y prácticamente nos estamos muriendo de hambre.
Y es que, ciertamente, todos los pescadores ahí presentes manifestaron que desde hace dos meses están en inactividad, “no tenemos ni qué comer”, dicen mientras todos apoyan a quien de facto “lleva la batuta” de ese grupo de pescadores, entre 40 y 50, según explica Filemón Flores, de cuerpo robusto, bonachón, pero con autoridad que se refleja en la obediencia de sus compañeros.
En lo anterior, lo secunda su hermano, Mario Flores, quien se lamenta del poco apoyo de la autoridad en tiempos malos. Al respecto, Filemón expone que “en Yucatán, cuando la crisis se alarga por el mal tiempo, se recibe apoyo de las autoridades que nos entregan despensas y un poco de dinero. Así debería de ser en Quintana Roo”, sugiere.
Aquí en Cancún, continúa Filemón, todo mundo se preocupa por el turismo, ahora por los tiburones que asustan al turismo y que nos afectan internacionalmente, pero nadie mira a los pescadores que estamos en desgracia desde hace dos meses en que no salimos a pescar.
“Hace algunos meses, nos visitaba mucho un señor de nombre Severo Góngora, de la Secretaría de Economía. Ya no ha venido, pero nos había ofrecido hasta las perlas de la Virgen, motores, redes, anzuelos, hasta lanchas… pero puras promesas… ojalá y algún día cumpla”, apunta Filemón.
Finalmente, insiste: “Aunque las autoridades no nos apoyen, estamos dispuestos a acabar con los tiburones que ahuyenta al turismo. Si bien los escualos no tienen la culpa de atacar a los turistas, porque los hemos obligado a cambiar sus hábitos, y hasta su alimentación, ni hablar, primero debemos defender la fuente de empleo de todos, el turismo que también como pescado”. (Fuente: diario Quequi)

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