CHETUMAL, MX.- El pescador Francisco Omar García Cruz, quien fue baleado por elementos de la Armada de México la noche del pasado 10 de octubre en los alrededores del Banco Chinchorro, desde su cama en el Hospital General de Chetumal comentó que el día de los hechos se encontraba de pesca junto con cinco compañeros suyos, cuando fueron atacados por los marinos, quienes viajaban a bordo de dos embarcaciones de la Sagarpa, y sin motivo alguno abrieron fuego con armas tipo R-15 en su contra, uno de ellos le hirió en el muslo.


En este mismo sentido, narró que alrededor de las 20 horas estaba pescando en una lancha en compañía de Eugenio Avilés Euán y otros cuatro amigos suyos, a quienes identificó con los apodo de “Javi”, “Quema”, “Chuta”y “Chovi”, en el lugar denominado Banco Chinchorro, con el propósito de sacar un poco de pescado y langosta para vender en la ciudad, indicando no ser pescador furtivo y que estaban respetando que el caracol se encuentra en veda.
El afectado agregó que se encontraban a bordo de su lancha, cuando fueron interceptados por dos personas de la Sagarpa, a bordo de dos embarcaciones, quienes viajaban por separado en compañía de dos marinos cada uno, mismos que sin motivo alguno les embistieron tratando de hundirlos, y de manera prepotente los comenzaron a corretear.
“Nosotros nos asustamos y no nos detuvimos, por tal motivo comenzamos a regresar a la playa, cuando a media travesía, una lancha más grande tipo ballenera nos alcanzó, de la cual sólo recuerdo tenía matrícula número 200, en la cual viajaban dos marinos y uno de Sagarpa, cuando el sujeto que conducía la embarcación, de tez morena, pelo canoso y de estatura alta, le ordenó al marino que me dispare en la pierna”, acotó Francisco García.
“Acto seguido, comenzaron a reírse, al mismo tiempo que el mismo sujeto le gritó que siguiera disparando, y fue que en varias ocasiones el marino le disparó a mi amigo Eugenio Avilés Euán, pero por fortuna solamente resultó con una leve lesión a la altura de la tetilla izquierda, ya que logró esquivar las balas, mismas que perforaron la embarcación y se le cayó un pedazo de plomo”.
“Los sujetos, al ver que estaba mal herido, se retiraron del lugar, abandonándonos a nuestra suerte, aunque mis amigos y mi cuñado Ángel Manuel Molina, que viajaban en otra lancha, mismos que estaban cerca por el lugar, se nos acercaron, nos rescataron y nos llevaron hasta el muelle que se encuentra en Majahual y ahí ellos y otras personas me trasladaron al Centro de Salud que se encuentra en el parque de dicha comunidad, pero debido a que la herida que presentaba era de gravedad, me trajeron al Hospital General para mi atención médica”, refirió el agraviado.
Con lágrimas en los ojos el afectado dijo: “Los enfermeros ya me informaron que presento fractura de fémur expuesta en muslo izquierdo, no me han dado nada de comer ni de tomar, porque me dicen que me van a operar, pero no saben hasta cuándo, aunque todos los días, desde que me lesionaron los marinos me han hecho las curaciones, pero lo que más me preocupa es qué les voy a dar de comer a mis hijos, a mi esposa y a mi familia, si no hay ingresos no comen, entonces qué voy a hacer, ya me fregaron los infantes”.
El afectado sostuvo que no había necesidad de disparar en su contra, porque ellos se habían detenido y habían seguido sus indicaciones, y que además no portaban armas de fuego.
Francisco García señaló que, hasta donde sabe, sus familiares ya interpusieron una demanda ante el agente del Ministerio Público del Fuero Común, así como en la Comisión de Derechos Humanos, por lo que espera que las autoridades investiguen la agresión que sufrió por parte del personal de la Armada de México.
Por otra parte, Eugenio Avilés, a quien le rozó una bala por el pecho, coincidió en señalar que fueron baleados por los elementos de la Armada de México sin motivo alguno, ya que ellos sólo estaban pescando langosta frente al poblado Río Indio. Indicó que interpondrán su denuncia correspondiente para que las autoridades tomen cartas en el asunto.
Francisco Omar García Cruz mencionó que no es la primera vez que se produce este tipo de situaciones en las cercanías del Banco Chinchorro, si no que ya cuenta con varios antecedentes similares, mencionando que hace unos meses él navegaba con un amigo y los mismos elementos de la Marina los quisieron hundir; sin embargo, lograron huir recurriendo a los arrecifes, en donde se escondieron y los infantes les comenzaron a disparar y posteriormente se retiraron.
“Pero cuando nosotros nos quitamos del lugar y nos fuimos al mismo rancho, donde me quitaron mis dos embarcaciones, se presentaron y sin orden de cateo ingresaron y nos quitaron la lancha y jamás nos la regresaron, a pesar de que mostramos los papeles que demostraban que era nuestra”. (Fuente: Por Esto! de Quintana Roo)

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