Involucrado un hijo de funcionario de Borge en enredado caso de extorsión en Playa

Posted on octubre 12, 2011, 6:55 am
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CANCÚN, MX.- En una amplia red de extorsión y de complicidad se encuentran los empresarios Sergio López Guzmán y Joel Moguel vinculados a la cuantiosa extorsión de un empresario de Playa del Carmen, a quien le exigieron medio millón de pesos y en donde fueron presentadas más de diez personas que fueron investigadas por las autoridades de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE).


De acuerdo al reporte de la investigación aún en curso, Sergio López Guzmán, hijo de Sergio López Villanueva, representante del gobierno del estado en Playa del Carmen, fue contactado por Joel Guzmán, quien se conduce en un automóvil marca BMW y le ofreció dos lujosas camionetas con la documentación respectiva. Ambas camionetas (tipo Mark de la marca Lincoln y otra tipo Lobo de la marca Ford) fueron el producto de la extorsión al empresario de Playa del Carmen.
La extorsión fue denunciada este fin de semana por el empresario de quien se omiten sus datos porque detrás del chantaje se encuentra el crimen organizado. Pero los dos implicados mencionados se encuentran libres.
Lo grave es que apenas la Procuraduría General de Justicia del Estado estaba en etapa de investigación, cuando surgió la fuga de la información, apenas horas después que los elementos de la Policía Judicial del Estado (PJE) realizaron el operativo para capturar a todos los implicados.
Fue un elemento de la Secretaría estatal de Seguridad Pública quien proporcionó aquí, los datos de la extorsión que ocurrió en Playa del Carmen.
Este agente es identificado como Juan Muñiz Ramos con clave “Apolo”, encargado del área de comunicación social de la Secretaría de Seguridad Pública estatal en Cancún, quien citó a los medios de comunicación para informar sobre este grave caso de extorsión. Y de forma apresurada a las 8 de la noche del domingo pasado, convocó para ofrecer “información interesante” en el restaurante California de la avenida Kabah, en donde se presentó con dos elementos más de la policía estatal.
Todo ello aún cuando la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) ni siquiera había contemplado informar lo ocurrido por la gravedad del caso y porque las investigaciones seguían vigentes. Es decir todo fue a espaldas de las autoridades de la procuraduría de justicia.
Juan Muñiz informó de la extorsión con unos apuntes que llevaba en la mano en una hoja. Ya llevaba todo preparado, sin más elementos que los le habían anotado.
Pero cambió de forma directa varios puntos, pues informó de forma inexacta, ya que en primer lugar dijo que fue un ejidatario y no un empresario la víctima de la extorsión. No precisó que fue Sergio López Guzmán y no Sergio López Villanueva quien estaba implicado en el caso.
Tampoco dijo sobre la otra persona que está vinculada y es identificada como Joel Moguel Alayola, quien le ofreció a López Guzmán las dos camionetas producto de la extorsión.
Más aún en la fuga de información ni siquiera tomó en cuenta la labor de la Policía Judicial del Estado (PJE) pues en la apresurada conferencia de prensa, hasta donde se presentó sin su uniforme y sólo con una camiseta de la Secretaría estatal de Seguridad Pública, omitió que Sergio López Guzmán, fue quien contactó a otros implicados para lanzar a la venta las dos camionetas. Y que también fueron capturados y declarados.
Lo anterior se debe a que dentro de las más de 10 personas detenidas, se supo que Sergio López Guzmán había girado indicaciones para que su chofer recogiera una de ellas y la entregara en la ciudad de Cancún a otro revendedor de autos.
Y además López Guzmán había señalado que “por si algo sale mal voy a estar en un hotel de la Riviera Maya”.
Cabe señalar que López Guzmán fue capturado con una mujer en el hotel Barceló, en donde estaba dando indicaciones para la entrega de los vehículos.
Más aún, la persona que lo contactó, identificado como Joel Moguel, quien se conduce en un automóvil de lujo, color blanco, de la marca BMW, fue el enlace entre el resultado de la extorsión y la entrega de las unidades producto de este chantaje ligado al crimen organizado.
La investigación sigue en curso, pero la actuación del elemento de la Policía Estatal, que no participó en los operativos y que informó a espaldas de la Procuraduría General de Justicia del Estado, desvió gran parte de los hechos, sin explicar hasta ahora por qué se apresuró la corporación policíaca estatal a comprometer una investigación de esta magnitud. (Fuente: Por Esto! de Quintana Roo)

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