Vía Belice, entraría a Chetumal hijo del ex dictador libio Gadafi

Posted on febrero 01, 2012, 11:55 pm
20 mins

CHETUMAL, MX.- Las redes de terrorismo internacional alcanzaron a Quintana Roo con la revelación por parte de la PGR de una red de extremistas que planearon y operaron el traslado a México del hijo del exdictador libio Muammar Gadafi, Saadi Gadafi y su familia, donde participaron dos extranjeras recluidas en el penal de mediana seguridad de Chetumal.

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Encierran en Cereso a mujeres involucradas en plan para ayudar a Saadi Gadafi a entrar a México

CHETUMAL, MX.- Personal de la Procuraduría General de la República (PGR) trasladó del Distrito Federal a Chetumal a la canadiense Cynthia Ann Vanier y la mexicana Gabriela Dávila Huerta, acusadas de pertenecer a una red que pretendía introducir de manera ilegal a México a Saadi Gadafi, y con un discreto operativo apoyado por elementos estatales preventivos las ingresaron al área femenil del Centro de Readaptación Social (Cereso) de esta ciudad, en la noche del martes 31 de enero.
Estas dos mujeres y dos hombres, uno mexicano y otro danés, fueron ingresados a prisión con base en órdenes de aprehensión por tráfico de indocumentados en grado de tentativa, falsificación de documentos y delincuencia organizada, toda vez que son cuatro supuestos miembros de una red criminal internacional que pretendió introducir de manera ilegal en México a Saadi Gadafi, uno de los hijos del depuesto y asesinado líder de Libia, Muamar Gadafi.
Según los avances de la “Operación Huésped”, que aún sigue abierta, la Subprocuraduría de Investigaciones Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) de la PGR dio a conocer que la canadiense Cynthia Ann Vanier y la mexicana Gabriela Dávila Huerta, se encuentran ya recluidas en el área femenil del Centro de Readaptación Social (Cereso) de Chetumal, desde la noche del pasado martes 31 de enero, donde enfrentarán el proceso penal que se les imputa, información que fue confirmada en esta ciudad por la Secretaría de Seguridad Pública.
Las dos mujeres y los dos hombres acusados fueron detenidos en noviembre pasado por los servicios de inteligencia mexicanos al descubrir que tenían todo preparado para que Saadi Gadafi, de 38 años, y su familia, se instalaran en el estado de Nayarit con identidades falsas.
La defensa de los inculpados informó que la noche del martes 31 de enero se levantó el arraigo de casi 80 días al que estuvieron sometidos la canadiense Cynthia Ann Vanier, el danés Pierre Christian Flensborg, y los mexicanos Gabriela Dávila Huerta y José Luis Kennedy Prieto, en el Centro de Arraigo de la PGR en el Distrito Federal.
Pero un juez federal emitió el 28 de enero la orden de aprehensión contra las dos mujeres y los dos hombres, por lo que mientras se realiza el procedimiento para determinar si se les finca el auto de sometimiento a proceso penal o el auto de libertad estarán recluidos al menos otros 10 días más.
La orden fue ejecutada en la noche del martes, y mientras Cindy Vanier y Gabriela Dávila Huerta fueron trasladadas al Cereso de Chetumal, los varones fueron recluidos en la prisión federal de Villa Aldama, Veracruz; además, todavía falta por cumplir una orden de captura de un quinto integrante de la red, cuyo nombre no han revelado las autoridades federales.
Cabe mencionar que, apenas ayer, la PGR descartó fincar cargos a Saadi Gadafi por tratar de ingresar ilegalmente al país, pues consideró que fue “víctima” de una red internacional de tráfico de indocumentados, no obstante que tiene su ficha roja de la Interpol.

La canadiense, señalada de ser la cabecilla

En tanto, Cindy Ann Vanier, quien es señalada por el gobierno de México de ser la cabecilla de la operación, envió una carta a sus padres y al Ministerio de Asuntos Exteriores de Canadá, en la que acusa que ha sido golpeada por funcionarios de la PGR mientras estaba bajo arraigo, además de que han violado las convenciones internacionales de derechos humanos al negarle acceso a un abogado y a la embajada canadiense en México, atención médica adecuada y someterla a “abusos físicos y tortura”.
Dicha carta de seis páginas, en que denuncia abusos y torturas, fue difundida por la cadena canadiense de televisión “CBC News”.
Cabe destacar que Cynthia Ann Vanier, también conocida como Cindy Vanier, es abogada de origen canadiense y fue arraigada el pasado 10 de noviembre del año 2011, con base a una orden librada bajo acusación de liderar un complot para traer a México al hijo del ex líder libio Muamar Gadafi.
El mismo día fue detenida la mexicana Gabriela Dávila Huerta, señalada como miembro de la red criminal internacional que pretendía introducir en México a Saadi Gadafi, y que es acusada de conspirar para obtener documentos falsos de viaje.
Mientras que el danés Pierre Christian Flensborg es acusado de planear la logística, y el mexicano José Luis Kennedy Prieto, es acusado de obtención de documentación falsa.
Los inculpados son procesados con base en una orden de aprehensión librada por delincuencia organizada, tráfico de indocumentados en grado de tentativa y tres delitos de falsificación de documentos.
A la canadiense Cindy Vanier le fincaron este último delito porque le hallaron una credencial del Instituto Federal Electoral, un acta de nacimiento mexicana y un pasaporte canadiense, todos apócrifos.
Sólo la falsificación de documentos no es grave, pero en caso de ser procesados por los otros ilícitos, los implicados no tendrán derecho a la libertad provisional.
La operación
La SIEDO ha reconocido que la investigación que desarticuló la intentona de Gadafi para ingresar a México inició a principios de noviembre con una denuncia del grupo ciberanarquista Anonymous, dato con el cual la PGR se enteró del asunto.
La información que confirmó a la PGR el plan para traer a Gadafi fue la vigilancia autorizada por un juez de las cuentas electrónicas de los implicados, así como los e-mails y textos telefónicos intercambiados entre los cuatro consignados.
Las misivas dejan en evidencia que Cindy Ann Vanier, de la empresa Vanier Consulting, abogada, consultora y experta en temas de investigación y negociación en zonas de conflicto, viajó durante 10 días de julio a Trípoli, Libia, para cumplir el encargo de la mencionada compañía.
De acuerdo con la investigación del gobierno mexicano, los viajes realizados por la mujer fueron aprovechados para fraguar el plan mediante el cual se pretendía sacar de Libia a Saadi Gadafi y trasladarlo a México.
Refiere que este grupo delictivo, además del inmueble de Cruz de Huanacaxtle, en Nayarit, también pretendía adquirir para Gadafi el departamento 2207 de Paseo de la Reforma 439, en la Torre St. Regis del Distrito Federal, pero la operación no fue concretada.
Desde julio de 2011, unos pilotos contratados en un vuelo de una aerolínea privada de México se negaron a hacer el viaje que traería de Libia al primogénito del ex dictador, dado que tendría que aterrizar de manera clandestina en ese país, y por eso fracasó la operación.
A Cindy Vanier le encontraron varios mensajes de texto dirigidos a Gabriela Cueto o Gabriela Dávila Huerta y Pierre Christian Flensborg, donde se menciona a Gary Peters, quien es escolta de Saadi Gadafi; además, se advierte una estrecha amistad y el trato de diversos negocios entre ellos, indica el oficio AFI/AGIP/PI/10452/2011 del 13 de noviembre, suscrito por agentes de la Policía Federal Ministerial que revisaron su Iphone.
Vanier tenía antecedentes migratorios desde el 2004 en nuestro país y usaba un pasaporte mexicano y credencial del IFE apócrifos, con la identidad de Cynthia Anne MacDonald Grau, quien tiene propiedades en Puerto Vallarta y que tiene una cuenta bancaria en BBVA Bancomer con un saldo de 20 mil pesos.
Vanier se ha limitado a rechazar las incriminaciones relacionadas con el traslado clandestino de Saadi Gadafi y a deslindarse de los codetenidos Gabriela Dávila Huerta y José Luis Kennedy Prieto, mexicanos, y Pierre Christian Flensborg, originario de Dinamarca.
La canadiense sostuvo que a Dávila, de San Diego, la conoció porque una de las empresas para las que trabaja la mexicana, Veritas Wordwide Security, le rentó un avión para su último viaje a Libia; a Kennedy por haberlo visto en algunas ocasiones en el hotel Regis, transportándose en vehículos al parecer oficiales, y al danés lo identificó como alguien que trabajaba para Gabriela.
Por lo pronto, tanto Cindy Vanier como Gabriela Dávila Huerta, implicadas en el sonado caso del intento de ingreso ilegal de Saadi Gadafi a México, se encuentran ahora recluidas en el Cereso de Chetumal, en espera de que el juez federal determine si serán juzgadas por los delitos que les imputan o si serán dejadas en libertad por falta de elementos. (Fuente: Por Esto! de Quintana Roo)

Cynthia Ann Vanier, de origen canadiense y Gabriela Dávila Huerta y/o Gabriela Dávila de Cueto, de nacionalidad mexicana, fueron señaladas como las autoras intelectuales del fallido complot que cimbró al mundo en noviembre del año pasado y que ha puesto de nueva cuenta a las autoridades de México y de Quintana Roo en un conflicto internacional diplomático.
Ayer miércoles bajo un discreto operativo de seguridad implementado por elementos de Subprocuraduría Especializada en Delincuencia Organizada (Siedo), las dos mujeres fueron ingresadas al Centro de Readaptación Social de la capital del estado después de un arraigo de 80 días en la Ciudad de éxico, donde fueron capturadas.
De acuerdo a información proporcionada por las autoridades de Prevención y Readaptación Social Federal y Estatal, se pudo establecer que Cynthia Ann Venier, era la encargada de las finanzas de la familia Gadhafi, mientras que Gabriela Dávila Huerta, con residencia en los Estados Unidos, era la encargada de la logística para conseguir documentos falsos y casas.

Están en el Cereso

El traslado de estas dos mujeres al (Cereso) de Chetumal, forma parte de la operación denominada “Huésped”, donde se contuvo el intento de Saadi Gadhafi, de entrar a territorio nacional, para que desde aquí continuara con sus ataques terroristas a Estados Unidos.
En tanto informes oficiales señalan que los dos hombres Pierre Christian Flensborg, de nacionalidad danesa y José Luis Kennedy Prieto, de nacionalidad mexicana, se encuentran presos en el penal federal de Villa Aldama, Veracruz.
La información recabada señala que la detención de estas cuatro personas se realizó el 10 y 11 de noviembre del año pasadoy las féminas están a la espera que las autoridades mexicanas determinen su situación legal, además de que también se informó que el delito cometido hasta el momento no es considerado como grave, por lo que el juez de la causa decidió enviarlos a cárceles de mediana seguridad en el país, mientras se le sigue el proceso.
Cabe mencionar que el hijo del extinto dictador de Libia, al igual que algunos miembros de su familia, ingresarían a México con documentos falsos bajo los nombres de Daniel Béjar Hanán, Amira Sayed Naber, Mohad Béjar Sayed y Sofía Béjar Sayed, sin embargo, esto se evitó debido a los trabajos de inteligencia que realizan autoridades federales y de la Interpol.
El intento de traslado de la familia Gadhafi a México comenzó en Julio de 2011 pero que los pilotos que los trasladarían por la vía Libia-Túnez-Kosovo-México se arrepintieron, por lo cual el grupo de traficantes preparaba nuevamente esta operación pero fueron descubiertos gracias a correos electrónicos enviados de manera anónima.
El ingreso de las mujeres al penal de Chetumal obligó a reforzar las medidas de seguridad, además de terminales marítimas y aeroportuarias, así como edificios públicos federales, estatales y municipales, para evitar que se registre cualquier acto terrorista o intento de rescate de estas personas.
La investigación aún sigue abierta en busca de detectar a más involucrados y los bienes que esta banda había adquirido en Bahía de Banderas, Nayarit, los cuales fueron asegurados.
Por su parte la Siedo dio a conocer el martes en conferencia de prensa en la Ciudad de México que el órgano a su cargo consignó a los cuatro presuntos integrantes de una banda internacional dedicada al tráfico de personas, para que sean juzgados por la comisión de los delitos de tráfico de indocumentados en tentativa; tres delitos de falsificación de documentos públicos y delincuencia organizada.
Canadiense denuncia tortura
Por su parte la familia de la canadiense Cynthia Ann Vanier, denunció que ha sufrido “abusos físicos y torturas” en prisión. Según la cadena de televisión canadiense CBC, Vanier escribió una carta a sus padres y al Ministerio de Asuntos Exteriores de Canadá en la que indica que ha sido golpeada por funcionarios de la prisión mexicana.
La carta también señala que las autoridades mexicanas han violado las convenciones internacionales de derechos humanos al negarle acceso a un abogado y a la embajada canadiense en México, atención médica adecuada y someterla a “abusos físicos y tortura”.
Un portavoz de Diane Ablonczy, secretaria de Estado de Asuntos Exteriores de Canadá para el continente americano, reconoció que Ottawa ha recibido las acusaciones de Vanier y las revisa. “Hemos recibido pero no verificado las acusaciones de Vanier. Los funcionarios canadienses están revisando estas acusaciones y actuarán en consecuencia”, dijo John Babcock, portavoz de Ablonczy.
“Los funcionarios canadienses le proporcionan ayuda consular pero los canadienses que viajan al extranjero están sujetos a las leyes de los países que visitan. Canadá seguirá interactuando con las autoridades mexicanas en su defensa y nuestros funcionarios consulares se aseguran de que se tratan sus problemas médicos”, añadió Babcok.
Entraría por Belice
Información recabada en torno a este asunto detalla que la idea de los cómplices de Saadi Gadhafi, era que el hijo del exdictador, entrara a México vía Belice, para posteriormente viajar a Cancún.
Una vez estando en Cancún, Saadi Gadhafi sería trasladado a la capital del país a un departamento que fue comprado para que en él estuviera escondido en lo que se aclimataba. (Fuente: diario Quequi)

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