CHETUMAL, MX.- De nueva cuenta, el secretario de Seguridad Pública, Carlos Bibiano Villa Castillo, se encuentra en otro escándalo, pues ahora es acusado de borrar evidencias de una de las pistolas que fue asegurada a los dos asaltantes de una casa de empeño ubicada en la colonia Campestre, lo cual deja en evidencia que el jefe policial protege a capa y espada a la delincuencia.

El funcionario llegó al lugar donde los asaltantes habían sido detenidos por el dueño del negocio y lo único que hizo Villa Castillo fue agarrar una pistola que estaba en el suelo, sacó los cartuchos que tenía y se los llevó, para luego tirar el arma en un bote de basura y posteriormente se retiró del lugar junto con sus escoltas, según se desprende en el expediente que obra a disposición del Juzgado Primero Penal.

Por esa sustracción de los cartuchos que realizó el secretario de Seguridad Pública, Carlos Bibiano Villa Castillo, está citado a declarar este sábado ante el Juzgado Primero Penal con relación al expediente 431/2013.

De acuerdo a los datos que obran en el expediente, el día del asalto a mano armada a la casa de empeño “El nuevo amigo de Chetumal”, el pasado viernes 29 de noviembre, el dueño del negocio persiguió a los dos delincuentes, que responden a los nombres de Luis Olegario Palomo Larrauri, de 21 años de edad, y José Fernando Coral Larrauri, de 22 años, y logró detenerlos, además de que el primero de ellos resultó con lesiones por proyectil de arma de fuego, que no pusieron en riesgo su vida, que se las hizo el propietario del negocio.

Cuando los dos asaltantes ya estaban sometidos e, inclusive, ya esposados por agentes de la Policía Judicial del Estado, fue cuando llegó el flamante secretario de Seguridad Pública, Carlos Bibiano Villa Castillo, acompañado de sus escoltas, al punto donde se encontraban retenidos los asaltantes, que es sobre la avenida Hidroeléctrica de Malpaso, como a 300 metros de la casa del funcionario, en la colonia Campestre.

Villa Castillo se fue directamente adonde estaba una de las pistolas de los delincuentes, la levantó del piso, le sacó los cartuchos y se apoderó de ellos, posteriormente quiso entregar el arma a un policía, pero éste no se la aceptó, porque con este acto el funcionario había borrado las evidencias que había en el arma.

Por la negativa del policía, el secretario de Seguridad Pública se molestó y fue a tirar la pistola en la canasta para basura que estaba en la esquina donde fueron detenidos los asaltantes, luego se retiró de lugar junto con sus escoltas.

Cabe mencionar que la pistola que fue encontrada por la Policía Judicial del Estado en la canasta de basura es una de color dorado con plateado, calibre 45, que al momento de ser asegurada por los peritos no tenía balas.

Esa era el arma que aparentemente portaba el asaltante Luis Olegario Palomo Larrauri, quien fue herido por el dueño de la casa de empeño cuando era perseguido.

Por lo mismo, debido a que Villa llegó al sitio donde estaba tirado el asaltante herido y manipuló esa pistola, es que en un principio se pensó que el secretario de Seguridad Pública había sido quien lesionó al asaltante, ya que tuvo en su poder el arma y ésta se quedó sin balas.

Asimismo, por esta acción tal parece que el secretario de Seguridad Pública llegó exclusivamente a quitar los cartuchos del arma y llevárselos, con lo cual queda en evidencia de que el jefe policial protege a capa y espada a la delincuencia que opera en esta ciudad.
Por esa grave irregularidad en que incurrió Villa Castillo, está citado a declarar ante el Juzgado Primero Penal este sábado dentro del expediente que enfrentan los dos presuntos delincuentes, el cual está marcado con el número 431/2013.

Y es que a pesar de que ha quedado demostrado que el secretario de Seguridad Pública y sus escoltas no tuvieron participación en la detención de los delincuentes, el día de los hechos tuvo el cinismo de ordenar que su jefe de prensa elaborara un comunicado oficial en el cual Villa Castillo afirmaba que él y sus escoltas habían detenido a los delincuentes, el cual no mencionaba al sujeto que resultó herido ni cómo había sucedido y hasta dijo que había sido un “exitoso” operativo conjunto con la PJE, pero ahora resulta que ni siquiera participaron en la detención de los delincuentes, sino sólo para borrar evidencias. (Fuente: Por Esto! de Quintana Roo)

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