La Cámara de Diputados aprobó este viernes la ley de los órganos reguladores del sector energético, en la que se definen las reglas con las que trabajarán la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) y la Comisión Reguladora de Energía (CRE), organismos clave para la apertura de la industria energética mexicana al capital privado.

El documento quedó avalado en lo general por 333 votos a favor y 125 en contra, y en lo particular, por una votación de 334 por 124.

Al haber sido aprobada sin cambios respecto de la minuta enviada por el Senado, se trata de la primera ley secundaria de la reforma energética remitida al gobierno federal para que sea promulgada y pueda entrar en vigor.

Las otras tres minutas de la Cámara alta —con las leyes de Hidrocarburos, de la Industria Eléctrica, y de Petróleos Mexicanos (Pemex) y de la Comisión Federal de Electricidad (CFE)— se avalaron en San Lázaro con modificaciones, por lo que regresarán con los senadores para una nueva revisión.

Se prevé que estos documentos devueltos sean analizados en comisiones del Senado este mismo viernes a las 16:00 horas (local), según informó el propio órgano legislativo.

La Ley de los Órganos Reguladores Coordinados en Materia Energética establece que la CNH y la CRE contarán con “autonomía técnica, operativa y de gestión”, aunque tendrán que “coordinarse” con el gobierno federal para que sus decisiones sean congruentes con la política energética definida por la Secretaría de Energía (Sener).

Al respecto, los partidos Revolucionario Institucional (PRI) y Acción Nacional (PAN), impulsores de la reforma energética y sus leyes secundarias, argumentaron que este modelo es necesario para el desarrollo del sector.

“Estamos tratando de que estos instrumentos sirvan para mejorar y desarrollar adecuadamente las actividades productivas de energía en nuestro país”, dijo en tribuna el panista Juan Bueno Torio, secretario de la Comisión de Energía y exdirectivo de Pemex.

Los partidos de izquierda, por el contrario, criticaron que no se le diera a la CNH ni a la CRE autonomía constitucional —como a los órganos reguladores de otros sectores—, argumentando que esto les impedirá trabajar con libertad.

“¿Por qué en este tema que es tan trascendente a la nación ustedes están optando por órganos colaboradores y no autónomos, a diferencia de lo que hicieron con telecom y de lo que hicieron en la ley de competencia?”, cuestionó Lilia Aguilar, del Partido del Trabajo (PT).

Entre sus principales tareas, la CNH tendrá la de otorgar contratos a particulares para la exploración y explotación de petróleo y gas, mientras que a la CRE corresponderá conceder permisos a las empresas privadas que quieran generar y suministrar electricidad.

Cada una de estas instituciones será dirigida por siete comisionados, propuestos por el presidente y ratificados por el Senado.

Nueva agencia ambiental

El dictamen votado también incluye reformas a la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal y la nueva Ley de la Agencia Nacional de Seguridad Industrial y de Protección al Medio Ambiente del Sector Hidrocarburos.

La nueva dependencia deberá, entre otras cosas, fijar los criterios para que las empresas vendan combustibles y manejen residuos sin generar riesgos para la ciudadanía ni daños ambientales.

El tema también confrontó al bloque PRI-PAN con la izquierda, puesto que esta última considera innecesaria la creación de este organismo y la tacha de “regalo” del PRI a su aliado tradicional, el Partido Verde Ecologista de México (PVEM).

Por el contrario, priistas y panistas defendieron la nueva agencia argumentando que permitirá concentrar las tareas en este rubro.

Los dictámenes pendientes

Con este dictamen, la Cámara baja concluyó el primer paquete de leyes energéticas, uno de los dos que deben reglamentar la reforma constitucional promulgada en 2013, con la que se abrió el sector energético del país a la inversión privada nacional y extranjera.

Sin embargo, los diputados aún deben discutir y votar el segundo paquete, conformado por tres dictámenes con leyes relacionadas con los ingresos del Estado.

Se prevé que los debates sobre esos temas se realicen entre este viernes y el sábado.

Las leyes en cuestión son las de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, de Ingresos sobre Hidrocarburos y del Fondo Mexicano del Petróleo. De ser aprobadas, todas ellas deberán ir al Senado para su revisión.

Uno de los puntos más polémicos de estos documentos es la propuesta del PRI y del PAN para que los pasivos laborales de Pemex y de la CFE —que ascienden a 1.6 billones de pesos— sean asumidos por el Estado, a cambio de que las dos instituciones negocien con sus respectivos sindicatos cambios a los contratos colectivos de trabajo. (Fuente: CNN)

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