Una de las cosas que menos le ha importado al actual gobierno estatal es la racionalidad presupuestal.

El uso discrecional de aviones y helicópteros, la canalización de recursos a equipos deportivos profesionales y los torcidos convenios publicitarios, son algunos ejemplos de que al actual gobierno estatal le tiene sin cuidado el asunto de cuidar los “dineros” aportados por los contribuyentes.

Quizá, cómo no hay manera visualizar y menos comprobar los montos que se destinan a la partida de “excesos”, estos temas quedan como al aire.

Pero, lo que sí es concreto y objetivo, es el dinero que cada seis años se despilfarra en las elecciones intermedias federales en Quintana Roo, para elegir exclusivamente diputados federales.

Desde que los procesos electorales son más o menos competidos en México, y en consecuencia en Quintana Roo, es decir, a partir del 2000, la participación ciudadana en elecciones intermedias federales es de entre 30 y 39 por ciento, o, en otras palabras, a entre el 60 y el 70 por ciento le importa un rábano ir sólo a votar por diputados federales.

Sin embargo, no todos los procesos electorales provocan la indiferencia de los quintanarroenses.

Las elecciones presidenciales generan la mayor atención de los quintanarroenses y la participación ha sido de entre el 71 al 61 por ciento. Por cierto, en todas han ganado candidatos presidenciales que no eran del PRI.

Pero también las elecciones locales registran mayor participación, que los procesos electorales intermedios federales. En comicios para gobernador se supera el 55 por ciento y en las elecciones intermedias estatales, donde sólo se eligen alcaldes y diputados locales, la participación es de alrededor del 45 por ciento.

En la mayoría de los estados ya hay elecciones concurrentes. Es decir, en un solo día y cada tres años, hay elecciones federales y locales.

Por ejemplo, hace dos domingos, en Yucatán se eligieron regidores y diputados locales y en Campeche, gobernador ayuntamientos y legisladores locales, a la par de diputados federales.

En contraste, en la actualidad, según los calendarios electorales federal y estatal, en Quintana Roo, hay elecciones cada año y medio.

Acabamos de elegir diputados federales y dentro de cuatro meses iniciará el proceso electoral estatal para elegir Gobernador, ayuntamientos y legislatura.

Se acaban de dilapidar millones y millones en estas elecciones federales que no generaron interés y ya vamos hacer otro gasto para 2016.

No hay motivo por la que sigan haciendo elecciones separadas en Quintana Roo y menos, que sólo se realicen elecciones intermedias federales en un proceso electoral.

Está en puerta la reforma electoral para 2016, y ahora es cuando para decidir de elecciones concurrentes.

Obvio, en 2016 sólo se podrán elegir autoridades locales.

Pero en 2018 hay elecciones federales y, de una vez, hay que realizar de manera simultánea elecciones federales y locales.

El PRI esgrime una serie de alegatos políticos para para evitar elecciones concurrentes.

Pero este no es un tema del PRI-QR, que no se caracteriza por cuidar los recursos de los ciudadanos.

Es un tema de racionalidad presupuestal y de cuidar “los dineros” del pueblo.

Y una manera de cuidar “los dineros” del pueblo es hacer elecciones concurrentes.

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