CANCÚN, MX.- El periódico Por Esto! de Quintana Roo amaneció hoy con un titular a ‘ocho columnas’ en el que asegura que el conflicto ambiental en el Malecón Tajamar, en donde Fonatur, con el respaldo policiaco de los gobiernos estatal y municipal, mandó a devastar 57 hectáreas de manglar en un codiciado predio colindante con la laguna Nichupté en Cancún, es parte de un ‘golpeteo político’ para desprestigiar al gobernador Roberto Borge Angulo y señala a los medios hermanos Pedro Joaquín Coldwell y Carlos Joaquín González, como los presuntos responsables.

La devastación generó una ola de indignación ciudadana que denunció la destrucción del manglar en todos los foros, lo que provocó repercusiones, incluso, a nivel internacional.

Pedro Joaquín Colwell es secretario de Energía y Carlos Joaquín González es ex subsecretario federal de Turismo y aspirante a la gubernatura, aunque desde el inicio del proceso de selección interno en el Partido Revolucionario Institucional, el gobernador Borge ha dejado en claro que está vetado para obtener la candidatura por este partido.

A continuación, reproducimos el texto íntegro de la nota publicada hoy en Por Esto! de Quintana Roo

RAJA POLÍTICA EN TAJAMAR

CANCÚN, MX.- De la mano de funcionarios federales, el caso Malecón Tajamar rebota imparable con voces que hacen eco a través de la herramienta preferida, los medios nacionales, que desconocen el trasfondo directo y repiten al unísono el guión de la historia oficial que se ha sembrado y en donde omiten deliberadamente a dos personajes que van desde Carlos Joaquín, subsecretario de Turismo y Pedro Joaquín Coldwell, secretario de Energía que mueven los hilos desde el centro del país para acomodar sus intereses únicos y de familia, a través del escándalo.

Carlos Joaquín González, como subsecretario de innovación y desarrollo turístico de la Secretaría de Rurismo, siempre estuvo cerca de la cadena de irregularidades que enmarcaron Malecon Tajamar, pero nunca hizo nada. Apenas el pasado 13 de enero presentó su renuncia, como lo anunció en un comunicado. Y poco después se desató el escándalo Malecón Tajamar.

Esta mancuerna política mueve y maneja sus intereses con toda las argucias disponibles y Malecón Tajamar la han convertido en una herramienta de golpeteo político desde el centro del país contra Quintana Roo, en donde queda lacerada su imagen, sin importarles nada de eso.

Así en el círculo que rodea el sonado circo de Malecón Tajamar, hay más actores. Pues antes de lo que ahora es usado como bandera de ataque, emerge la figura de Julián Ricalde Magaña, quien como presidente municipal del Partido de la Revolución Democrática (PRD), abrió las compuertas, al cambiar el uso de suelo de toda esa área para deslizar el ambicioso proyecto, auxiliado por Karim de la Rosa, su entonces secretario privado.

Con todo ello, fue el 6 de mayo del 2014, que el Presidente de la república Enrique Peña Nieto inauguró “oficialmente” Malecón Tajamar, proyecto que dos años antes fue abierto al público por orden expresa del ex director de Fonatur, Miguel Gómez Mont.

Gómez Mont sustituyó en el cargo a John McCarthy Sandland en el último tramo de gobierno federal panista de Felipe Calderón Hinojosa. Su orden radicaba en abrir al público el espacio para que los inversionistas del proyecto vieran los avances del mismo y las bondades de la zona.

Fue así que llegó el priista Enrique Peña Nieto a inaugurar Malecón Tajamar y entregar las calles pavimentadas, los camellones de la zona y el mirador de un espacio de dos kilómetros y medio. La urbanización completa del proyecto cuyo costo fue de 382 millones de pesos.

El gobierno de Enrique Peña Nieto tuvo la oportunidad de revisar el proyecto, ya que el único organismo que había interpuesto una investigación sobre el mismo fue el Centro Mexicano de Derecho Ambiental, (Cemda).

El Cemda sostenía que el proyecto Malecón Tajamar era construido con irregularidades y comprobó con documentos y testimonios, cómo había sido ya devastada la zona de manglar.
Sin embargo, ni la Semarnat ni la Profepa decidieron investigar los señalamientos. Por el contrario, se decidió darle “carpetazo”, ya que los últimos lotes en venta fueron comercializados por Fonatur ya con el gobierno priista de Peña Nieto.

Eso significó que una tercera parte de los 2 mil millones de pesos que Fonatur obtuvo por la venta de terrenos de Malecón Tajamar, los recibió el gobierno federal priista.

Y es que Malecón Tajamar se vendió en tres etapas. La primera en el gobierno panista de Vicente Fox Quezada. La segunda en el gobierno de Felipe Calderón Hinojosa y la tercera durante la actual administración priista.

Veintidós empresas son las que compraron los terrenos. Destacan entre ellas José Martín Domene, cuñado del ex gobernador de Nuevo León, Benjamín Clariond Reyes, quien por cierto era miembro de los Amigos de Fox en el norte del país. También la familia Garza Rangel, empresarios regiomontanos, Grupo Inmobiliario Acero, Grupo Danhos y dos ex dirigentes del Consejo Coordinador Empresarial del Caribe, Francisco Córdova Lira y Rafael Lang Uriarte.

Este último nombre llama mucho la atención. Rafael Lang era únicamente administrador del proyecto de Puerto Cancún –otro desarrollo polémico por su proceder en contra de la naturaleza-, cuando se dio a conocer en Cancún.

Lang Uriarte en poco tiempo, vendió parte de Puerto Cancún después de que terminaran los conflictos de su propietario, Michael Kelly y el gobierno de Estados Unidos.
Ese día, tampoco aparecieron grupos ecologistas, políticos oportunistas y los núcleos ciudadanos a recriminar que, de manera oficial, se concretaba la destrucción de Malecón Tajamar.

El escándalo de la devastación y la clausura un mes después

Como se aprecia en las decenas de fotografías publicadas por los diarios POR ESTO!, el proyecto ya contaba con el malecón y las calles que delimitarían las propiedades, y era totalmente visible desde el centro comercial más grande de la ciudad –que recibe una enorme afluencia de cancunenses ante la falta de espacios públicos. Así, parecía evidente que el siguiente paso era la construcción de los complejos comerciales y residenciales en la zona; incluso, en una esquina se podía apreciar una manta con el diseño de la iglesia que se construirá frente a la laguna en uno de los lotes del proyecto.

En todo el perímetro de Malecón Tajamar se podía observar la venta de terrenos desde el 2013 hasta el 2015. Los predios eran comercializados por grupo Lemmus, propiedad de Miguel Angel Lemmus, actual presidente de la Asociación Mexicana de Profesionistas Inmobiliarios, AMPI.
Sin embargo, aún con esto la ciudadanía no tomaba en cuenta que se vendría una mayor catástrofe.

Inicia afectación en julio del 2015

Y fue entonces que el 20 de julio del 2015 la empresa Bi & Di en sociedad con grupo Ultramar de Germán Orozco, decidió dar inicio a la construcción de su proyecto en Malecón Tajamar.

Los empresarios contrataron maquinaria para desmontar manglar y rellenar las zonas. El acto fue considerado como ecocidio y ahí surgió el grupo civil “Salvemos Tajamar”, el cual decía defender el proyecto.

Los diarios POR ESTO! fueron los primeros en dar la noticia sobre lo que ocurría.

A raíz de las denuncias ciudadanas la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, Profepa, tuvo que actuar. La dependencia federal dictaminó la suspensión temporal de las actividades y obras de cambio de uso de suelo en 10 lotes del proyecto Malecón Tajamar, por incumplir términos y condicionantes de las respectivas autorizaciones otorgadas por esa dependencia.

Desde el 29 de julio al 5 de agosto del 2015, la Profepa realizó a dicho predio 11 visitas de inspección, 10 en materia de cambio de uso de suelo, toda vez que afectó especies forestales protegidas por la ley.

Como resultado de estas acciones a cargo de la Subprocuraduría de Recursos Naturales, se constató el daño causado a variedades de selva baja, mangle y tular, especies animales, todas listadas en alguna categoría de riesgo en la NOM-059-SEMARNAT-2010.

Cabe señalar que en julio, pero de 2005, la Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental autorizó a Fonatur el desarrollo del “Anteproyecto Malecón”, en una superficie de 58.79 hectáreas.

De éstas, en 49.10 se llevaría a cabo la remoción de vegetación hidrófila (manglar, sabana y graminoides), selva baja caducifolia y secundaria, listadas.
Se establecieron 15 términos y 3 condicionantes, entre ellas, integrar un certificado de impacto ambiental, para su evaluación, el Proyecto Ejecutivo del Conjunto de Obras y Actividades o el Reglamento de Construcción y la presentación de un Programa de Rescate de Vegetación y traslado de fauna.

Entre los incumplimientos en que incurrió destacan: 1.- La resolución de la autorización del cambio de uso de suelo en terrenos forestales, la Constancia de notificación de autorización, debido a que la vigencia inicia a partir de la fecha del documento.

2.- No se cumplió con la solicitud de ampliación del plazo de vigencia que debió presentarse un mes antes de conclusión de la vigencia del documento; ni con la ampliación de autorización.

3.- No se presentó el programa de rescate de individuos bajo algún estatus, el estudio técnico justificativo; ni la acreditación de legal posesión del predio o contratos donde se lleva a cabo la remoción de la vegetación del proyecto Malecón Tajamar.

Con todo esto y como medida adicional a la suspensión temporal de las actividades y obras de cambio de uso de suelo en 10 lotes del proyecto Malecón Tajamar, la Profepa ordenó medidas técnicas correctivas a cumplir en un plazo de 15 días hábiles.

Cabe señalar que la clausura llegó acompañada de una conferencia de prensa realizada en el Centro de Convenciones de Cancún, donde se detalló los daños hechos a la naturaleza.

En ese momento, el Centro Mexicano de Derecho Ambiental, Cemda, solicitó reabrir la investigación del caso a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Semarnat.

Empero, esto no ocurrió. Lo que sí sucedió fue que a raíz de esta situación comenzaron a aparecer muchos oportunistas que veían en Malecón Tajamar una “veta” de escándalo para hacer acto de presencia.

Por eso, la madrugada del 16 de enero cuando el proyecto volvió a liberarse tras más de cinco meses de suspensión, partidos políticos se volcaron a la zona para hacer “suya” la lucha de Malecón Tajamar.

Un dato contundente que marca esta situación se dio en cuestión de 10 horas. De la 1 de la madrugada a las 11 de la mañana de ese 16 de enero cuando entraron los volquetes, sólo un grupo de 20 personas reclamaban lo sucedido.

La manifestación no fue tan grande como hicieron creer políticos, ya que las personas que cotidianamente llegaban a correr o a pasear sobre la zona, miraban las acciones y se retiraban.

Ese era el indicativo que el gran circo estaba por venir.

Los payasos del circo de Tajamar: los Políticos

Los primeros en llegar a Malecón Tajamar a levantar el circo fueron los perredistas Emiliano Ramos, Gerardo Mora y Graciela Saldaña, pidieron ser grabados cuando cruzaron la valla de policías que se postró sobre Malecón Tajamar al reanudarse los trabajos.

El líder del PRD en Quintana Roo, en todo momento solicitaba que se grabara cada paso de sus acciones de provocación. Sus videos fueron de inmediato a dar a las redes sociales y buscaban un impacto mediático más que salvar al Malecón.

En la cronología de los hechos, los perredistas jamás reclamaron la devastación de Malecón Tajamar, únicamente se comportaron como payasos de circo para llamar la atención en el momento oportuno.

Lo mismo ocurrió con varios líderes estatales y locales del partido Verde Ecologista en Cancún, quien quiso aprovechar la ocasión para llevar a cabo un acto proselitista en Malecón Tajamar.

Los militantes del Verde Ecologista llegaron con su séquito de militantes , a Malecón a colgar una pancarta de “Clausura Simbólica”; lo cual fue rechazado totalmente por los miembros de la agrupación “Salvemos Tajamar”.

Los Verde Ecologistas terminaron con su pancarta en la basura, ya que este partido político nunca se apareció en la lucha de protección al manglar en Malecón desde el 2004 hasta el 2015.

En ningún momento los Verdes Ecologistas estuvieron ahí para denunciar una devastación de quince años. Ellos, también quisieron llamar la atención en el momento preciso.
De la misma manera, la principal figura del partido Movimiento Ciudadano, Antonio Cervera intentó aprovechar la ocasión.
En calidad de regidor, presentó una propuesta para llevar a cabo un plan de rescate de fauna en Malecón Tajamar. Incluso se presentó en el lugar de los hechos y grabó su spich en torno a los políticos corruptos de siempre.

Sin embargo, al igual que perredistas y Verde Ecologistas, cuando se dio el primer gran daño en el 2004 y posteriormente en el 2015, el líder simbólico de Movimiento Ciudadano se presentó en Malecón para proponer leyes a favor de los animales.

Los políticos al final de cuentas crearon un gran circo sobre Malecón Tajamar y se pusieron como actores principales, ya que los de reparto fueron el abogado Gerardo Solís Barreto y Katherine Ender Córdova, quienes han aprovechado los reflectores no para salvaguardar al manglar, sino para ponerse en palestra.

Prueba de ello es que el 20 de enero Katherine Ender llegó desafiante al palacio municipal acompañada de Solís Barreto para exigir explicaciones..!

Una vez que fue atendida por el primer edil, la líder de la agrupación protectora de manglar dijo que “el gobierno municipal no tiene nada que ver, el problema es el gobierno federal”… (Fuente: Por Esto! de Quintana Roo)

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