CIUDAD DE MÉXICO.- En Tulum, Quintana Roo, se vive una batalla por ese “paraíso” desde hace años.

El conflicto fue documentado por la periodista Lydia Cacho en un reportaje de septiembre 2015.

Dos de las partes enfrentadas debatieron el asunto en Aristegui CNN.

“Tulum es una tragedia que se inició hace 40 y tantos años por dos razones: por omisión y por delito. Omisión porque se debía haber cumplido con la ley y no se cumplió, y delito porque fue presa de una cantidad increíble de manejos, yuxtaposiciones, falsificaciones y actos para realizar una serie de cochupos”, denunció Eddie Villarreal, empresario fundador de la Asociación de Colonos Hoteleros de Tulum.

Calificó de “increíble batalla” la que se inició hace 17-18 años cuando comenzó “la legalización y la realización del proyecto de Tulum”.

En entrevista para Aristegui CNN, destacó que el conflicto abarca 6 kilómetros de playa en donde están alojados 150 hoteles que aclara “no son moles de concreto”, pues algunos son sólo “dos cabañas, el otro tiene 1”, o los más grandes de 40 o 50 habitaciones. “Unos pagan y otros no pagan”, refirió.

En junio pasado fueron desalojados a través de una orden judicial. Villarreal afirmó que ellos poseen la documentación que los respalda: “un decreto presidencial de Luis Echeverría, una orden de posesión de Carlos Salinas y últimamente, una autorización de parcelamiento de Enrique Peña Nieto”.

El decreto presidencial que crea el ejido y afecta a los terrenos de Antonio González Avilés, “qué casualidad, que dos años después el papá de Schiavon organiza una subdivisión totalmente ilegal de diez predios, basado en un terreno que estaba afectado, basado en un certificado de la reforma agraria que era falso”.

Agregó que le sorprende que Roberto Palazuelos -quien originalmente estaba del lado de la asociación de colonos hoteleros-, diga ahora que existían esas escrituras antes del ejido y que diga que los ejidatarios “habían invadido a los señores propietarios. ¿Cómo es posible si el decreto es anterior y tomaron posesión por el decreto y tres años después se hizo la subdivisión en donde están primero los señores Schiavon, los señores Cámara Peón, los señores Garza Ponce, los señores Montemayor, los señores Villarreal, los señores Treviño…? ¡Pero eso fue años después!”.

Agregó que según lo publicado en el Diario Oficial de la Federación, nadie podrá cambiar lo que un presidente de la República dictamina.

“No somos invasores ni idiotas”, manifiesta el hotelero afectado y acusa a los Schiavon de haber amañado el certificado de parcelación emitido por Peña Nieto, pues “organizó con un juicio oral y con una serie de esquiroles y una serie de gentes que sacaron de no sé donde y nos corrieron a patadas a todos incluyéndome a mí de mi casa”.

Eddie Villarreal aseveró que “aquí hay una cosa aplastante que es la verdad basada en documentos, basada en tracto, basada en historicidad y no hay nada más aplastante que eso, entonces yo reto aquí a mi amigo Roberto a que pueda competir con esa aplastante historicidad basada en documentos… González Avilés recibe un decreto presidencial de Miguel Alemán que no está registrado, por lo tanto es ilegal, inexistente. Los señores de Mérida tres años después de que se crea el ejido, organizan una inscripción. ¿Cómo es posible 22 años después que vayan a inscribir algo que salió en 1948?”.

Acusó que el gobierno del estado “de alguna manera tiene interés en sacarnos a los ejidatarios”.

“El ejido sí llega al Mar”, sentenció.

Me cansé de pelear: Palazuelos

Por su parte, el empresario y hotelero Roberto Palazuelos, acotó todo como un “problema jurídico” y deslindó al gobierno.

Contó cómo llegó a Tulum: “hace como 22 años, llegué a otro hotel, el hotel Diamante, con el que empecé, despúes de eso me vendieron una parcela ejidal, que era de una hectárea, me la vendió un señor, Cástulo Jiménez, original ejidatario, me la vendió muy barata. Desde que la compré yo sabía que había un problema por el precio que me habían dado, una parcela preciosa. Durante mucho tiempo los defendí a ellos y a todos los demás”.

“No hay 150 hoteles en la zona, yo acabo de terminar de ser presidente de los hoteleros, en esa zona nada más donde fue el lanzamiento dicen que fueron 17 hoteles, en realidad fueron 4, 5 casas y dos lotes baldíos, hay una fe de hechos”, refirió.

Sobre los hechos referidos, apuntó que “desde hace tiempo se sabe que hay unas escrituras que tienen el Registro Público de la Propiedad… todos ellos estuvieron en negociaciones. Yo iba a ser desalojado también. Y yo me arreglé y compré mi escritura al igual que 4 hoteles más”.

Consideró que la figura que debe desaparecer es un “contrato de arrendamiento transaccional elevado a sentencia ejecutoriada, es decir, no te vas a juicio; no pagas, te sacan”, detalló. “Se usa mucho en Quintana Roo, en todos los municipios”.

Palazuelos admitió que, en la batalla por Tulum, “cambió de bando” pero lo justifica: “el ejido no llega al Mar, el ejido llega 500 metros atrás del Mar, las escrituras que estaban ahí estaban antes que el ejido, están registradas en el Registro Público de la Propiedad con libertad de gravamen, dicen que vienen de un título que es falso pero el título es bueno, yo acabo de tirar una escritura y vi todo y es perfecto, creo que son inferencias de mucha gente. Ahora la pregunta es: ¿si son falsas por qué jamás han sido impugnadas, por qué nadie las ha tirado? Es súper sencillo tirar una escritura que sea falsa o un mismo notario no podría darme a mí una escritura si fueran falsas”.

Expuso que ha habido 4 grupos que han ejecutado “lanzamientos” en Tulum en los últimos años: el primero comienza con el gobernador Félix González Canto, Garza Ponce (una familia de Nuevo León) ejecuta un contrato de arrendamiento porque una persona no paga… Carlos Nuño, que es una persona que inicia un juicio mucho tiempo atrás, en lajurisdicción de Jalisco, llega y recupera la casa de Pablo Escobar Gaviria y tres hoteles más; Pablo tenía una bodega de cocaína ahí en Tulum. Luego después de eso viene la ejecución de un lanzamiento laboral, que es un juicio que inicia mucho tiempo antes, que es de una persona, Erick Noren, que sus administradores no les paga y llegan y toman los predios. Luego después de eso viene el último, que viene Mauricio Schiavon, que llevaba 2 años y medio negociando con la gente; había 9 hoteles en los 600 metros. 5 se arreglan; 4 no se arreglan, los ejecutan. Todas esas gentes celebraron todo tipo de contratos. También hubo quien ignoró y dijo ‘aquí es ejido y aquí no va a pasar nada’”.

Los decretos presidenciales los avaló, pero señaló que “el ejido nunca se logró certificar y al no certificarse no tenía facultades para emitir una parcela sobre una jurisdicción sobre la que no estaba certificado”.

Palazuelos refirió que aunque el ejido se crea en los años setentas, no se habían metido con la franja del Mar, hasta que “un día un loco les dice ‘llegamos al mar’ y entonces en el 94 se meten y claro que llegan a invadir, tan es así que Mario Villanueva era gobernador y con su procurador detienen a varios ejidatarios y los meten a la cárcel, muchos de ellos firman y regresan las tierras, otros se van a juicios y logran salir por tecnicismos y conservan las tierras y entonces empienza el conflicto enorme”.

Palazuelos aseguró que lo incontrovertible son los registros públicos de la propiedad agraria y de la propiedad privada.

Y aceptó: “Me cansé de pelear, yo siempre lo apoyé, pero un día dije: ‘sabes qué yo voy a comprar mi escritura porque quiero dormir en calma’. Se la compré a los tres hermanos Schiavon. Y mi escritura acaba de salir perfecta“.

Los hermanos Schiavon heredaron de su papá, que a su vez le compró a Antonio González Avilés, y en el registro agrario nacional dice que el decreto presidencial otorgado al señor González Avilés no está inscrito en el registro agrario por lo tanto no existe”, aseguró Eddie Villarreal.

“Solamente hay una escritura y un ejido invadiendo una escritura”, respondió Palazuelos.

“El decreto presidencial del licenciado Echeverría por supuesto que es bueno, se crea el Centro de Población Ejidal pero 500 metros atrás, durante muchos años respetaron y luego de meten. Esa es la gran realidad”, sostuvo.

Finalmente, Palazuelos recomendó a Villarreal y el resto de hoteleros afectados a que como él lleguen a un arreglo: “Que hagan lo que yo hice. Yo tengo mis derechos ejidales, tengo mi escritura pública, le compré a ambos, arréglense, si aman al destino, si aman al turismo, si aman a su país, compren a los dos y arréglense, esto no es un asunto como lo han magnificado del gobierno y de redes de corrupción, esto viene de mucho antes de muchos gobernadores y va a seguir mucho tiempo más, si la gente no se arregla”.

Sin embargo, Villareal consideró esta posibilidad “ridícula” pues les piden mil 250 dólares por hectárea, aunque Palazuelos afirmó que sólo son 250. (Fuente: Aristegui Noticias)

 

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