Por Rafael Briceño

CHETUMAL, MX.- Ante la situación económica que prevalece en la zona sur de Quintana Roo a consecuencia de la falta de empleo y los despidos, propietarios de viviendas han dejado de pagar sus créditos hipotecarios y, de acuerdo con estimaciones de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios en la zona sur, se calcula que en la actualidad siete de cada diez casas están sujetas a procesos de embargo.

La presidenta de la AMPI, Vanessa Bardales López, catalogó la situación de difícil a grado tal que tanto el Infonavit como el Fovissste cada año disminuye el número de créditos autorizados. Calculan que este año apenas autorizaron 250.

Explicó que a diferencia de la zona norte, en donde hay inversiones por parte de la iniciativa privada y la generación de empleo es alta a consecuencia de la actividad terciaria, en la zona sur los trabajadores dependen del sector gubernamental y todo se mueve a través del crédito. Detalló que los límites de créditos alcanzan los 300 mil pesos cuando una casa de una recamara se puede cotizar hasta en 450 mil pesos “y los clientes tienen que buscarle”.

“Necesitamos que el gobierno logre atraer inversiones para generar empleos y se genere una diversificación económica en la zona sur”, señaló.

La presidenta de la AMPI en la zona sur reconoció que en estos momentos “es tanta la necesidad que la gente remata sus viviendas”, ya sea por la pérdida de empleo que les imposibilita pagar sus créditos o tienen la necesidad de emigrar hacia otros lugares en busca de trabajo.

Respecto a los créditos que otorga el Infonavit se tiene reportes que siete de cada diez casas están sujetas a embargo debido a la falta de pago de sus propietarios “y en estos momentos podemos observar muchas casas que se rentan o se venden”.

Consideró necesario que los diputados revisen la Ley de Vivienda de Quintana Roo para que sea más funcional y sea para beneficio de los ciudadanos que desean adquirir un patrimonio para su familia.  (Noticaribe)

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