MÉRIDA, MX.- “El Cachorro”, aparente eslabón entre los asesinos materiales de Ema Gabriela Molina Canto y el exesposo de ésta, Martín Alberto Medina Sonda, a quien se atribuye la autoría intelectual, fue imputado ante un juez de control como presunto coautor de ese crimen que sacudió a Yucatán.

Manuel Escalante Barrada o Manuel Escalona Barrada o Juan Ramón Moreno Hernández o Ricardo González Monroy o Freddy García Ramírez, las presuntas identidades que al parecer ostentaba “El Cachorro”, fue detenido el pasado viernes en Cárdenas, Tabasco.

El detenido fue trasladado por vía terrestre a esta capital, donde ayer por la tarde fue presentado ante el juez de control en la audiencia de imputación en la que los fiscales, haciendo mención de todas sus identidades, le hicieron saber los cargos en su contra. “El Cachorro” se reservó su derecho a declarar.

Será hasta el jueves 19 de octubre cuando se reanudará la audiencia para definir la situación jurídica de “El Cachorro”, al parecer oriundo de Veracruz y cuya identidad fue declarada por la fiscalía como “reservada”.

Presuntamente “El Cachorro” fue quien se encargó de contratar a Jonathan Mézquita Ávalos y Óscar Miguel López Tobilla, los asesinos confesos de Ema Gabriela, por orden de Medina Sonda.

Ema Gabriela fue asesinada de 17 puñaladas el pasado 27 de marzo a las puertas de su casa, en el fraccionamiento San Luis de esta ciudad, por un par de sicarios tabasqueños que recibirían un pago de 60 mil pesos al consumar el “trabajo” para el que fueron “reclutados”, presuntamente por encargo de Medina Sonda.

Molina Canto estuvo casada con Medina Sonda, socio a su vez de José Manuel Saiz Pineda, quien fue tesorero del gobierno de Tabasco en el sexenio de Andrés Granier Melo, actualmente preso.

En medio de una disputa legal que comenzó desde 2010 por la custodia de los tres hijos que procrearon, Medina Sonda raptó a los menores y, valiéndose de sus influencias políticas, desató un acoso judicial contra Emma Gabriela y su madre, quienes fueron encarceladas por diferentes circunstancias.

Ema Gabriela fue detenida en dos ocasiones por presuntos delitos fiscales, y trasladada judicialmente a diferentes entidades del país, aparentemente para impedir que pudiera quedarse con la custodia de los niños.

El 25 de mayo de 2012 fue la primera vez que Ema Gabriela fue detenida por el delito de retención ilegal de bienes, debido a que usó un vehículo que Medina Sonda le obsequió cuando estaban casados, pero no puso a su nombre. El momento de la captura fue aprovechado por aquel para raptar a los niños, quienes viajaban con su madre.

Así, Molina Canto inició su tortuosa lucha contra el sistema para recuperar a sus hijos. El tiempo que Emma estuvo presa, su madre continuó el peregrinar legal. Ambas encararon incluso al presidente Enrique Peña Nieto en demanda de justicia.

Presa su hija en un penal de Tabasco, Ligia denunció ante la Procuraduría del Menor, tanto en Mérida como en aquella entidad, la desaparición de sus nietos, pero fue hasta el 21 de agosto de 2014 cuando la Fiscalía General del estado de Yucatán accedió a emitir una “prealerta” para la búsqueda y presentación de los niños –entonces de 10, siete y seis años de edad– en todo el país.

Días antes, la abuela fue detenida y trasladada por la Procuraduría General de la República a Guadalajara, Jalisco, acusada de falsificar tarjetas de crédito en esa entidad, lo que provocó movilizaciones de activistas de derechos humanos por la fabricación de delitos en contra de la mujer.

Medina Sonda cayó en desgracia por el caso Granier. Fue detenido en Cancún, Quintana Roo, y recluido en una cárcel de Tabasco, donde en abril pasado fue condenado a 12 años y seis meses de prisión por el delito de operaciones con recursos de procedencia ilícita.

El pasado 24 de abril, el juez de Control en Yucatán, Luis Edwin Mugarte Guerrero, vinculó a proceso a Medina Sonda por el delito de feminicidio agravado, tras ubicársele como presunto autor intelectual del asesinato de su exesposa. El juzgador yucateco le dictó la medida cautelar de prisión, que cumple en la cárcel tabasqueña donde está confinado.

Al momento, por el asesinato de Molina Canto, además de Medina Sonda están sujetos a proceso los dos sicarios, quienes se dieron a conocer mediante el video que se grabaron en la alberca del hotel donde se hospedaron en Mérida horas antes de perpetrar el crimen; el mexiquense Rogelio César Reyes Barrueta, alias “Güero”.

Los tres aceptaron cooperar con la fiscalía para tratar de reducir su condena revelando información del caso. (Fuente: Proceso)

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