VERACRUZ, MX.- En la última década, Veracruz encabeza la lista de entidades con tráfico de especies animales; para desgracia de los especímenes, ya sea como paso o como lugar donde se realizan transacciones, la entidad tomó un rol protagónico en cuanto a la explotación de la fauna se refiere, publicó eldictamen.mx.

De acuerdo con datos de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), Greenpeace y el Fondo Mundial para la Naturaleza (WFF), Veracruz se mantiene como el epicentro de un problema que avanza sigiloso, pero con fuerza: la captura y posterior comercialización de animales salvajes.

La relativa cercanía con la capital del país, así como el fácil acceso hacia zonas selváticas, propias y ajenas, lo convierten en un refugio natural de bandas dedicadas a lucrar con las especies, aunque eso signifique comprometer su vida.

“La zona sur del estado tiene un grave problema con este asunto, pues existen bandas articuladas que conocen muy bien el negocio y que representan un problema mayúsculo, pues están acabando con varias especies y dejando al entorno sin la presencia natural de animales necesarios para controlar a otras y no afectar a las personas”, explicaron fuentes federales.

Análisis de expertos revelan que al menos diez mil especímenes animales son manipulados en la entidad cada año, ya sea porque se trata de especies locales o porque aquí acaban las que son capturadas en otros territorios para su posterior venta en el extranjero, sobretodo en Japón, Indonesia, Corea, España o Estados Unidos.

“Hablamos de decenas de especies de aves (la diversidad de loros, tucanes, guacamayas) que realmente están amenazadas; hemos visto cómo son trasladados por decenas hasta otros continentes. Muchos de ellos llegan muertos o moribundos”, explican las fuentes.

Reportes de Semarnat detallan que, aunque las aves son las más numerosas, no son las únicas, ya que también los traficantes y cazadores furtivos trabajan con diversos mamíferos, reptiles y especies marinas.

Entre los reptiles más comunes están los varanos, los pitones, boas y diversos tipos de lagartos pequeños, algunos endémicos de México; mientras, los mamíferos manipulados son osos hormigueros, monos arañas, ocelotes y jaguares, los cuales alcanzan hasta varios miles de dólares en el mercado negro.

“El problema es que hay una larga cadena de corrupción que permite que sigan pasando estas situaciones y exista mercado para esos pobres animales. Si seguimos permitiendo que una persona con 40 o 60 mil pesos en mano pueda adquirir un cachorro de leopardo, quiere decir que la situación es grave”, explicó la bióloga Zoila Senderos.

La autoridad estatal y federal ha sido tan omisa para atender los problemas que en Los Tuxtlas existe un caos, y aunque el esfuerzo de organizaciones civiles e interesados es grande, no alcanza para cubrir las carencias y los riesgos, pues la caza no tiene tregua y cada día aparecen más grupos dispuestos a aprovecharse del descuido de la autoridad para hacer negocio.

Organizaciones no gubernamentales señalan que el equilibrio ecológico y animal de Los Tuxtlas corre grandes riesgos, ya que la desaparición de varias especies o la disminución grave de otras ha condicionado el entorno y el ambiente, por lo que de no hacer algo, el corazón de la selva veracruzana podría desaparecer con todo y especies. (Fuente: eldictamen.mx)

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