Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO, MX.- La reforma energética generó pérdidas para la Comisión Federal de Electricidad (CFE) por 7 mil millones de pesos en 2018 y se prevé que éstas puedan alcanzar 160 mil millones, según la Secretaría de Energía (Sener).

La apertura energética privilegió los permisos a particulares, que dejaron como consecuencia que la capacidad nacional instalada aumentara sólo 3.1 por ciento en 2018, señaló el Programa para el Desarrollo del Sistema Eléctrico Nacional (Prodesen) 2019 de la Sener.

La capacidad instalada nacional pasó de 68 mil 958 megawatts en 2017 a 70 mil 53 el año pasado, de la cual 59.2 por ciento es generada por CFE, 19.2 por ciento por productores independientes y el resto por autoabastecimiento, importadores, exportadores, cogeneradores y pequeños productores.

Del total de los permisos aprobados por la Comisión Reguladora de Energía (CRE), mil 188 fueron entregados a privados por una generación de 84 mil 491 megawatts y 165 para CRE por 45 mil 558 megawatts.

El documento expone que CFE dejó de ser competencia para los generadores privados porque ya no construyó nuevas centrales de generación, aunado a que por contrato debía comprar la electricidad generada, asumir subsidios y riesgos en transporte y suministro.

El monto de subsidio para las tarifas del suministro básico en 2018 fue de 81 mil 405 millones de pesos, añadió.

El documento critica que las responsabilidades y regulaciones otorgadas a las Sener y al Centro de Control de la Energía (Cenace) no permitieron un análisis para incrementar la expansión, garantizar costos menores y la obligó a invertir en el refuerzo de transmisión, dañando su capacidad financiera.

Entre las medidas para una mejor competencia, el Prodesen plantea aplicar las mismas regulaciones a la CFE que a los privados; rediseñar la metodología para las tarifas a usuarios, respecto a las de transmisión, establecer un ajuste responsable y trabajar con el precio de los combustibles empleados para generación.

Esto pese a la implementación de las Subastas de Largo Plazo, las cuales fueron canceladas en diciembre pasado, y que dieron lugar a los costos de generación más económicos a nivel mundial, además de contribuir a las metas energías limpias.

Respecto a la entrada de nueva generación, CFE tiene nueve centrales en proceso de construcción o pruebas, las cuales entrarán entre 2019 y 2020 con una capacidad de 6 mil 259 megawatts.

Los que aún están en proceso de licitación bajo el mando de la CFE se prevé que inicien su operación entre 2020 y 2025, anexando otros 6 mil 362 megawatts al sistema; cabe destacar que todos estos proyectos operaran con combustibles fósiles.

Para proyectos renovables, la CFE proyecta desarrollar solo siete proyectos, pero a partir de 2023 y con una capacidad instalada total de 2 mil 557 megawatt, si ese desarrollo se sigue, entre 2020 y 2022 no tendrá proyectos de energías limpias para contribuir al uso de las renovables.

Con la finalidad de asegurar el suministro eléctrico de calidad y mejor precio para los consumidores, buscará fortalecer las redes de transmisión y distribución, teniendo como prioridad la red de la Península de Yucatán para abril del próximo año. (Agencia Reforma)

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