Testigo de la historia centroamericana y mexicana través de su lente, el reconocido fotógrafo Pedro Valtierra regresó a Tijuana el 25 de mayo para inaugurar su individual más reciente, luego de exhibir en 2018 en el Museo Nacional de San Carlos de Ciudad de México; publicó Zeta Tijuana.

Se trata de “Testigo”, muestra fotográfica de aproximadamente 270 imágenes en blanco y negro y de mediano formato, principalmente, que se exhibe en la Sala 2 de El Cubo del Centro Cultural Tijuana (CECUT), con la que Valtierra narra la historia de los diversos conflictos en Centroamérica; desde Nicaragua, El Salvador y Guatemala durante las décadas de los 70 y 80, hasta la insurgencia del Ejército Zapatista de Liberación Nacional en Chiapas (EZLN) en 1994.

“Esta exposición la hizo la Universidad Nacional Autónoma de México y se gestó desde hace un año con Pedro Ochoa, cuando era director del CECUT, ya estaba programada desde el sexenio pasado. Son cerca de 270 fotografías, entre las mías y una selección de fotógrafos de Cuartoscuro; mías son cerca de 130”, expresó a ZETA el reconocido fotógrafo.

“Muchas de las fotografías en exposición son inéditas. Tengo 350 mil fotos y como he estado revisando mi archivo, estoy reincorporando nuevas fotografías, porque durante muchos años circularon algunas fotos, venía un curador y se basaba en lo mismo, pero ahora con esta nueva etapa que estoy viviendo, de revisar todo mi material, pues hay muchas fotos nuevas”, advirtió Valtierra, a la vez que rememoró la época setentera en que retrató a la gente de la calle durante las guerrillas centroamericanas.

 

EN UNOMÁSUNO

El periodismo mexicano vivía un momento crucial en la década de los 70, época en que Pedro Valtierra (29 de junio de 1955, Fresnillo, Zacatecas) incursiona como fotorreportero en Unomásuno. Cabe recordar que en la década de los 70 el gobierno de Luis Echeverría Álvarez asestó el golpe a Excélsior que dirigía Julio Scherer, quien fundó la revista Proceso el 6 de noviembre de 1976 y, posteriormente, surgió Unomásuno el 14 de noviembre de 1977.

“En octubre de 1978 entré a Unomásuno, que nace el 14 de noviembre del 77. Yo entro once meses después de fundado Unomásuno, me llaman por una foto que tomo. Yo estaba haciendo fotografía de policía, tuve suerte de hacer fotos que valían la pena; hay una foto famosa de esa época de unos machetes cuando mataron a Flores Muñoz, yo tomé una foto. A Manuel Becerra Acosta me dicen que le gustó mucho, y Christa Cowrie, que era la jefa, me llamó para que me integrara a trabajar a Unomásuno. Yo quería trabajar en Unomásuno, era un periódico nuevo, de jóvenes, que estaba cubriendo la guerra en Nicaragua. Yo quería estar ahí, me llaman, me invitan y me voy a trabajar en 78 hasta 84”.

— ¿Cómo podrías definir esta época del fotoperiodismo mexicano, entre 1978 y 1984, en que trabajaste en Unomásuno, considerando que gran parte de tus fotografías de tu exposición “Testigo” corresponden a esa etapa?, cuestionó ZETA.

“Para mí la época de Unomásuno es una etapa muy importante en la historia del periodismo contemporáneo, yo diría que es una de las etapas más ricas, no la única etapa, porque acuérdate que ahí tenemos momentos interesantes en otros medios como la revista Sucesos; Pagés Llergo en la revista Siempre!, la revista Mañana y la revista Impacto, que desarrollan un periodismo atractivo e interesante, pero sobre todo con mucha incorporación de la fotografía”, narró Valtierra, dispuesto amablemente a traer a este tiempo aquella época de la historia de México.

“La década de los 70 es el inicio de un rompimiento -o por lo menos de mantener una distancia-, con el Estado; todo lo que está pasando ahora con López Obrador, de que el gobierno quita la publicidad y los periódicos se ven imposibilitados de mantenerse, creo que empieza en esta etapa, por lo menos de mantener una independencia en el periódico Unomásuno; porque antes la dependencia de los medios era muy absoluta, incluso se volvió absoluta en la época de Peña Nieto.

“Hemos señalado mucho que la época de Peña Nieto fue la peor época, creo que la dependencia de los medios fue absoluta no solo en el sexenio de Peña Nieto, sino desde antes, y Unomásuno estableció esa pequeña diferencia, por lo menos en la manera de hacer periodismo, porque  recupera los géneros periodísticos de manera correcta; por ejemplo, el reportaje, la crónica, el reportaje fotográfico, recupera la importancia que tiene la caricatura en el periodismo mexicano, se ve que hay un boom ahí. No estoy diciendo que no había caricaturistas importantes -México es un gran productor de caricaturistas-, sin embargo, Unomásuno le pone mucho énfasis y le da mucha importancia a eso.

“Entonces, yo definiría en términos generales que es el inicio de una etapa en que se empieza a plantear la posibilidad de una independencia del Estado; es complejo, porque Unomásuno nace con un préstamo del Estado, pero nace también en la época de la reforma política, la que integra a los partidos de oposición. Aunque ya el PAN estaba, no estaba la izquierda como el Partido Comunista y otras organizaciones.

“Y además porque el tiempo que se vive en los 70, después del 68, después de la Revolución Cubana, después de esta situación violenta en América Latina y después de las protestas, como que hay una demanda social de todos los sectores por tener una prensa mucho más libre, mucho más independiente del Estado, porque, debemos decirlo, la prensa mexicana -con sus honrosas excepciones en México y fuera de la Ciudad de México, uno de ellos es ZETA, por supuesto-, la mayor parte de los medios tenían una reciprocidad con Estado por la publicidad que recibían, al grado tal que los hizo poco competitivos.

“Creo que Unomásuno es ese inicio por la manera de trabajar y por la manera de incorporar los géneros periodísticos, y aquí me toca hablar a mí de la fotografía: Unomásuno es el que más gente despliega en ese momento en distintas partes del mundo, particularmente Centroamérica, que es como lo más cercano a nosotros; Becerra Acosta mismo lo llegó a decir muchas veces: hemos olvidado no a nuestros hermanos centroamericanos, son mexicanos finalmente, pertenecieron a este país y lo estamos olvidando.

“Era muy interesante lo que decía Becerra Acosta: ahora con toda la migración uno se da cuenta que sí nos olvidamos de los hermanos nicaragüenses, porque ‘para informar de los nicaragüenses dependemos de los chinos’, decía Becerra Acosta, de los ingleses, de los franceses, porque ellos eran los que con sus agencias informaban de lo que pasaba ahí. Eso es muy curioso, porque yo sí creo que los periodistas mexicanos, en general, son muy conservadores, no han desplegado a sus propios nacionales a cubrir los temas centroamericanos, hay un aislamiento y sí hay un olvido de esta región, ahora lo estamos viendo, es un olvido de muchos años.

Unomásuno los integra con la información, los valora, los considera, además de la manera en que trabajaba el periódico en México, en que desplegaba a sus reporteros, yo creo que este periodismo es el que más énfasis puso en los temas sociales mexicanos: Chiapas lo retrató muy bien, las zonas mineras las retrató muy bien, el problema de la pesca; creo que Becerra Acosta tenía una visión muy amplia del tema.

“Ves Unomásuno y ahí está el tema de los mineros, distintos reportajes, distintos problemas, distintos lugares, las minas de carbón en Coahuila, Sonora, Durango, Zacatecas, los retrató, por lo menos Unomásuno era uno de los periódicos que más se preocupaba. Entonces, pienso que el aporte que hay de Unomásuno es fundamental para la nueva etapa del periodismo mexicano que inicia, porque los procesos de cambio son lentos, no son de la noche a la mañana”.

 ¿Qué fue lo más importante que aprendiste fotografiando a la gente de la calle en medio de los conflictos?

“En ninguna de mis fotos la gente está posando. Aprendí que México estaba muy atrasado en materia periodística, sobre todo en fotografía, me di cuenta del trato que le dan a la fotografía en otras partes del mundo, de la enorme presencia y de la gran cantidad de fotógrafos que había cubriendo la guerra y del trato que recibieron las fotografías en distintos medios en el mundo; el grado de respeto que hay por los reporteros en sus propios medios, eso me pareció realmente maravilloso. Conste que yo venía de Unomásuno, un periódico que estaba apoyando mucho a la fotografía, pero en términos generales la fotografía no era muy bien valorada, eso es lo que me llamaba la atención.

“Otra cosa personal que aprendí de Nicaragua es que las guerras son una casa terrible para los pueblos, o sea, los que realmente llevan la mayor parte es la población, las mujeres, los niños y los viejos; me dolía mucho ver esa situación, y bueno, algo que me duele mucho porque te das cuenta cuando pasan los años es la utilización de la gente, el uso que hay de la gente.

“Me da pena decirlo, pero hoy, 40 años después, cómo usaron a la gente, a los jóvenes, cómo los dirigentes se fueron corrompiendo, haciendo exactamente contra lo que estaban luchando, porque vuelves a un pueblo de Nicaragua que estuvo en lucha masivamente por esa necesidad de transformación, y te das cuenta -lo digo con dolor- cómo fueron engañados. Lo que más me duele es ser testigo de cómo los políticos, los guerrilleros, no cumplieron su palabra, y a mí me duele mucho eso”.

 

“A CUALQUIERA SE LE PUEDE OCURRIR MATAR A UN PERIODISTA Y NO PASA NADA”

Tomando como referencia la aportación de su etapa como fotógrafo en Unomásuno, durante la entrevista con ZETA también había que hablar con Valtierra de la situación del periodismo actual en México; para empezar se le planteó que de acuerdo con la Comisión Nacional de Derechos Humanos, en México han sido asesinados 149 periodistas desde el año 2000, de los cuales diez homicidios (dos en diciembre de 2018 y ocho en junio de 2019) habían sucedido en los primeros seis meses de gobierno de Andrés Manuel López Obrador.

En 2016, durante el sexenio de Enrique Peña Nieto, Valtierra advirtió en entrevista con ZETA:  “Estamos en el período más negro de la historia del periodismo en México”; luego, a principios de 2019, en el inicio del sexenio de AMLO, señaló que “si ahora la violencia sigue, aunque no se le llame guerra, habrá que contarla”, entonces se le cuestionó luego de recordar sus advertencias de los diálogos previos:

 A diferencia de sexenios anteriores, ¿cuál es la expectativa del periodismo mexicano en el sexenio de López Obrador?

“Terminar con la violencia va a ser complicado, mientras no se cambien las razones que generan la violencia va a ser muy difícil; sigo pensando que el Presidente Calderón cometió un gravísimo error, un gravísimo error que siguió Peña Nieto y yo no sé qué va a hacer el Presidente Andrés Manuel López Obrador con el tema de la violencia, pero deben enfrentarla de una manera distinta, sin discursos.

“¡Híjole!, lo digo con más preocupación: Tamaulipas está prácticamente perdido, en Tamaulipas no hay periodismo, por lo menos los fotógrafos no están en la calle, no puedes hacer foto; nosotros hemos tenido enviados, llegan, los detienen y los corren. Creo que estamos viviendo un momento difícil, complejo, de mucha violencia, de mucho riesgo para los periodistas y por supuesto para la sociedad.

“En Tamaulipas ya no se hace periodismo, porque hay miedo, porque obvio, qué vas a hacer en una situación de esa naturaleza porque no hay gobernabilidad, se oye feo pero así es, ¿qué está pasando en Acapulco? Es exactamente la misma historia. ¿Dónde están los medios?, uno o dos, El Sur, La Jornada y Novedades, pero ya no hay esa posibilidad de ejercer el periodismo y mucho menos la fotografía. Tampoco hay posibilidades de hacer algunos reportajes sobre todo en la Sierra de Guerrero, donde está la producción de la amapola.

“Nunca pensé vivir estos momentos de violencia contra la prensa, de esa actitud tan descontrolada como en tiempos de la Edad Media, yo creo que tampoco en los tiempos de la Edad Media y las épocas anteriores de las sociedad tuvimos esta actitud de tanta desfachatez y tanta impunidad”, expuso Valtierra, a la vez de advertir:

“Es terrible, a cualquiera se le puede ocurrir matar a un periodista, lo mata y no pasa nada, van más de 140 periodistas asesinados, hay impunidad absoluta. En el caso de Javier Valdez creo que ahí lo construyeron, el caso de Miroslava, el caso de Blancornelas, el caso de Héctor ‘El Gato’ Félix, hay impunidad absoluta, y ahora es peor: como no detienen a nadie, a cualquiera se le ocurre matar. A mí me da miedo pensar, me asusta mucho, pensé que íbamos a llegar a este estado de naturaleza, pero no así”.

“SIENTO A AMLO COMO SI ESTUVIERA TODAVÍA EN CAMPAÑA”

Al asesinato de periodistas (diez en el primer semestre de gobierno de Andrés Manuel López Obrador), se suma la impunidad en que se mantienen los casos. Pero además, prevalece la campaña de Andrés Manuel contra la prensa: “¡Ahora si no estás a favor de AMLO, eres un enemigo!”, cuestionó Pedro Valtierra.

 ¿Qué lectura haces de la campaña del Presidente, llamando a la prensa y periodistas “fifí”, “hampa”, en tanto continúa el asesinato de comunicadores y las nulas investigaciones al respecto?

“No me voy a sumar a lo que dice Andrés Manuel de llamar ‘hampones’, de perseguir a los periodistas, creo que hay que hablar del tema, de las cantidades que les dieron no solamente a los columnistas, sino a los directores de los periodistas. Eso no se dice por una extraña razón, pero se sabe que a los directores les daba dinero (el gobierno de EPN) en efectivo, pero no se dice.

“Estoy de acuerdo que venimos de una historia de corrupción, pero no solo esos periodistas recibieron publicidad exagerada, hay que hacer una revisión del resto de los medios, de la manera en que se distribuyó en todos los medios en general.

“Estoy absolutamente en contra de que el Presidente de la República se refiera a los periodistas como ‘fifís’, estoy absolutamente en contra que trate a los periodistas de la manera en que lo ha estado haciendo, porque divide; y los medios, nos guste o no, son fundamentales para gobernar y son necesarios, son indispensables y necesarios, y más si son críticos.

“Me parece que el Presidente Andrés Manuel López Obrador está exagerando, ganó con una absoluta mayoría, eso no nos queda la menor duda, pero un Presidente debe ser mesurado, debe gobernar para todos y actuar con mucha calma y con mucha madurez. Debe serenarse, porque lo único que está haciendo AMLO es dividir, y ya tenemos bastantes problemas que nos han dividido.

“Me parece que no es un buen momento estar refiriéndose así a los periodistas,  no estoy defendiendo a ningún medio, a ningún periodista, estoy defendiendo al gremio; me parece que es muy riesgoso y que las consecuencias negativas van a ser para el Presidente, pero yo no he visto a un Presidente en el mundo que se refiera así a la prensa; la prensa tiene muchos errores, no es solamente de Peña Nieto los errores con la prensa, viene de muchos años atrás.

“Ahora, no se trata de decir ‘la corrupción es un problema que está en los genes’, es un problema que va a costar mucho trabajo resolverla, hay que ir sentando bases para que en muchos años se vean estos beneficios, pero no creo que el camino sea dividiendo, llamando a la prensa ‘fifí’. Sin caracterizar al gremio periodístico, ahora todos somos fifís, es decir, ¡ahora si no estás a favor de AMLO, eres un enemigo! En fin, la división nos va a dañar más”.

Tras seis meses de gobierno de AMLO,  Valtierra sentenció: “Siento a López Obrador como si estuviera todavía en campaña; lo siento con un poco de rencor”. (Fuente: Zeta Tijuana)

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