CIUDAD DE MÉXICO, MX.- Retrasos de sueldos de más de dos meses, viajes en autobús de 10 horas y canchas invadidas por escenografías de conciertos previos, son algunos de los obstáculos que las jugadoras profesionales de la Liga MX tienen que sortear para jugar sus partidos, publicó animalpolítico.com.

En los últimos días tres equipos de la Liga MX femenil han evidenciado la desigualdad que existe en esta categoría en comparación con la varonil.

El primer caso corresponde al equipo de las Xolas de Tijuana, quienes antes de su juego del pasado lunes contra las Tuzas del Pachuca, tuvieron que levantar lonas y tarimas que se encontraban en la cancha, por lo cual el partido programado para las 9 de la noche se retrasó una hora.

En redes sociales circularon imágenes de las jugadoras de Tijuana cargando y arrastrando las tarimas y lonas para retirarlas de la cancha.

Dicho mobiliario fue utilizado por la banda Guns N´Roses, la cual días antes ofreció un concierto en el estadio.

Aunque al final el partido se efectuó, quedó demostrada la falta de atención y logística para la escuadra femenil.

El segundo caso corresponde a las Tiburonas del Veracruz, quienes al igual que el equipo varonil padecen de retraso de pagos.

El pasado 19 de octubre, el capitán del equipo varonil, Carlos Salcido, dio a conocer las carencias que enfrentan las jugadoras.

“La categoría femenil tiene un salario de 3700 pesos mensuales, cuentan con un adeudo de dos meses o dos meses y medio sin dejar de lado que las condiciones en las que se encuentra la categoría son indignantes”, señaló Salcido al término del partido contra Tigres.

El capitán de los escualos dijo que, además del retraso salarial, las jugadoras no cuentan con médico ni nutriólogo.

“No tienen condiciones para su privacidad y ni agua para bañarse ni para hidratarse, por lo que esos gastos tienen que correr por su cuenta”, añadió.

El atraso de sueldo fue confirmado por la jugadora de las Tiburonas, Magaly Cortés, quien no ofreció más detalles sobre el resto de las precariedades.

“Hay temas que nosotras desconocemos, hay adeudos pero al menos con nuestro equipo es de un mes. El minuto del inicio fue un grito de auxilio para los medios que nos apoyen a la liga femenil en general”.

Las protagonistas del tercer casi fueron las jugadoras de las Centellas del Necaxa, quienes se enfrentaron este jueves contra su similar del América en la capital del país.

 

La directiva del Necaxa prefirió transportar a sus jugadoras a la Ciudad de México en autobús y no en avión, para lo cual las citó a las futbolistas a la 5 de la mañana.

El viaje de Aguascalientes a la capital fue de 10 horas debido a que el autobús de las Centellas se encontró con un bloqueo de casetas realizado por el Movimiento de la Confederación Nacional de Industriales de Metales y Recicladores.

Las jugadoras lograron llegar al Estadio Azteca apenas hora y media antes del partido que se disputó a las 4 de la tarde.

Ante las críticas recibidas por este hecho, este viernes, Santiago San Román, director deportivo del club Necaxa, lamentó lo sucedido con las jugadoras del primer equipo y se comprometió a tomar medidas para que una situación así no se repita en el futuro. (Fuente: animalpolítico.com)

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