Por Rafael Briceño

CHETUMAL, MX.- Al manifestar su preocupación por la existencia de casos sospechosos de COVID-19 que no han podido ser diagnosticados como positivos por la falta de pruebas, el presidente del Colegio Médico en Quintana Roo, José Antonio Danel Bernal consideró que las cifras oficiales “ofrecen la idea equivocada a la población de que no pasa nada cuando la situación ha rebasado la capacidad técnica y humana principalmente en la zona norte de la entidad”.

“Hay preocupación por la existencia de muchos casos que no están confirmados por la falta de pruebas y quedan como sospechosos, y eso generan una percepción ciudadana errónea de que son pocos casos, cuando en realidad son muchos más”, subrayó.

Danel Bernal agregó que otro tema que preocupa es el número de defunciones, ya que muchos de los certificados son por neumonía atípica “y desde un principio externamos nuestra inconformidad, ya que se debía hacerles la prueba para ser tratados como fallecidos por COVID-19, ya que el manejo que se les da es de casos positivos, pero no se reporta como tal”.

Reconoció que esta situación ha generado el descontento entre los familiares del paciente que ingresa por cuadro sospechoso y fallece por neumonía atípica, pero con todo el manejo de COVID-19 “y no se les permite ver el cuerpo y eso ocasiona malestar contra el personal de salud que son los que menos culpa tienen al poner ese diagnóstico”.

El presidente del Colegio de Médicos explicó que el gobierno del Estado se basa en la normatividad federal que establece que sólo uno de cada diez pacientes se le toma la muestra y sólo se considera sospechoso.

Por eso hemos insistido en que se realice la prueba para tener un diagnóstico más certero y que permita el manejo de estadísticas confiables, “sobre todo para que la población entienda la gravedad del padecimiento”.

Recordó que desde el primer caso que se registró en Quintana Roo se implementó la estrategia de la sana distancia, el aislamiento voluntario, el lavado frecuente de manos y el uso de sanitizantes, “ya que la pretensión no era erradicar el problema sino evitar los pacientes lleguen de golpe y que ocasionen la saturación de los servicios de salud, pero lo que ha ocurrido en la zona norte del Estado”.

Danel Bernal explicó que el gobierno del Estado anunció la apertura del anexo del hospital “Jesús Kumate en Cancún” y la incorporación de los de Tulum y el Centro Oncológico de Chetumal manejados por la Sedena, que aún no funcionan para tener capacidad de atender a pacientes de COVID-19.

Si hablamos de camas disponibles, en Cancún hay hospitales que están rebasados en cuanto al número de camas disponibles y número de pacientes de COVID-19, a los que hay que agregar mujeres embarazadas que requieren de hospitalización, heridos en accidentes o por armas de fuego, personas que requieren de cirugías urgentes, pacientes hipertensos no controlados que requieren de terapia intensiva. Llama la atención que se habla de disponibilidad de camas que no están habilitadas para usarse aunado a la falta de personal para atender a los pacientes, explicó.

Danel Bernal manifestó su preocupación por el hecho de que la ciudadanía no respete las medidas sanitarias y se les vea deambular por las calles como si no pasara nada. (Noticaribe)

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