CIUDAD DE MÉXICO, MX.- El 5 de febrero de 1984 murió la leyenda de la lucha libre, tras dar su última función en el Teatro Blanquita, el Santo sufrió un paro cardiaco que terminó con su vida a los 66 años. El enmascarado de plata se convirtió en uno de los grandes íconos de la lucha libre mexicana y hasta la fecha su legado perdura, publicó infobae.com.

Rodolfo Guzmán Huerta fue luchador y actor que le dio protagonismo al Santo. Fue el primero en saltar de un ring a las tiras cómicas y después a la pantalla grande. El Santo se caracterizó principalmente por conservar su identidad en secreto, siempre llevó su máscara de plata y no se desprendió de ella.

Al inicio de su carrera empezó a pelear bajo otros nombres como el apodo de “Rudy Guzmán”, “El Hombre Rojo”, “El Enmascarado”, “El Incógnito”, “El Demonio Negro”, “El Murciélago Enmascarado II”. Sin embargo, fue hasta que su entrenador Jesús Lomelí le propuso el título de El Santo.

En 1942, Lomelí buscaba conformar un equipo de luchadores donde su atuendo fuera principalmente plateado, Rodolfo Guzmán aceptó la propuesta y dejó el bando de los Rudos para unirse a los Técnicos, su nuevo nombre exigía que se convirtiera en un protagonista bueno como un santo.

A partir de ese momento, la máscara plateada y el luchador fueron uno mismo, no se desprendieron en ningún momento. Con la creación de la tira cómica el Enmascarado de Plata del escritor José Guadalupe Cruz en 1952 la popularidad del luchador aumentó. Fue una razón importante para conservar en el anonimato su identidad y continuar con la ficción en la realidad de su vida.

Tras el éxito de la historieta, El Santo brincó a la producción cinematográfica, Guzmán se convirtió en actor y participó en 52 películas donde él interpretó al héroe mexicano que enfrentaba a monstruos, momias, vampiros y maleantes.

Títulos como El Santo vs las mujeres vampiro, El Santo contra los zombies o El Santo contra el cerebro del mal fueron algunos de los títulos que impactaron en la cultura popular mexicana. Con capa, mayas, botas y máscara plateada fue la imagen que creó el luchador y perduró.

En su carrera, en el ring retó varias veces a sus adversarios a pelear por la máscara, uno de sus rivales más recordados es Black Shadow con quien peleó hasta que Shadow perdió su identidad. Fuera del cuadrilátero el Santo asistía a todos los eventos públicos con su máscara, incluso tuvo que diseñar una especial que le permitiera comer. La leyenda del ring se retiró en 1982.

El 28 de enero del año 1984 ofreció una entrevista para el programa Contrapunto con Jacobo Zabludovsky donde el luchador se retiró completamente la máscara revelando su identidad que tanto procuró. El periodista aprovechó la ocasión para congelar esa imagen que transmitió en televisión abierta a todo el país.

Posteriormente el enmascarado de plata falleció a causa de problemas del corazón que lo habían afectado, esa entrevista fue la última vez que el Santo fue visto ante una audiencia y recordado como “el día que el Santo se quitó la máscara”. Su muerte conmocionó a sus seguidores y a todos los integrantes de la lucha mexicana por la pérdida del héroe plateado.

Para su velorio y la última despedida Rodolfo Guzmán usó su máscara y fue enterrado con ella puesta, miles de fanáticos asistieron al panteón Mausoleos del Ángel para decirle adiós a la leyenda del ring. (Fuente: infobae.com)

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