Por Itzel Chan

MÉRIDA, MX.- En la costa yucateca se ha registrado que personas que son dueñas de casas que están a la orilla de la playa, construyen muelles y palapas sin que cuenten con una autorización precisa o estudios de Manifestación de Impacto Ambiental (MIA), por lo que investigadores del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional (Cinvestav) piden una regulación porque esto impacta en la salud de los ecosistemas.

Sobre esta situación, Jorge Herrera Silveira, del Cinvestav, unidad Mérida, mencionó que esta institución desde hace décadas se ha dedicado al estudio de la salud de los ecosistemas costeros en la Península de Yucatán y justamente una de las problemáticas detectadas tiene que ver con el desarrollo del turismo local.

Este tipo de turismo ha propiciado las conocidas casas veraniegas, es decir, aquellas que pertenecen a personas que habitan en municipios que no son costeros, pero que en las vacaciones de Semana Santa y Verano principalmente, se trasladan a la playa.

Es en estas zonas en donde se han presentado diversos riesgos y uno de ellos tiene que ver con los efectos que originan todas estas casas y las actividades que se relacionan con su presencia en la costa.

El investigador especificó que han notado la edificación de estas casas desde Celestún hasta El Cuyo.

“Se autorizaron muchos permisos para que estas casas estén al frente de la playa y sin duda, en aquel momento quizá no se tenía conocimiento del daño que se causaba a la duna costera”, mencionó.

A la par de la construcción de las casas, Herrera Silveira especificó que han detectado que hay construcción de muelles y palapas y habría qué evaluar si cuentan con los permisos correspondientes.

“Estos son ilegales porque además obstruyen la playa y no debe haber ni un obstáculo para el libre tránsito porque la playa es propiedad de la nación. Hay personas que incluso mencionan que hacen su trueque con las autoridades para que puedan construir y como ya se ‘mocharon’ ya no les dicen nada”, describió.

Este tipo de construcciones dijo, están en propiedad de la nación, ya que ocupan el mar y las playas.

Para ello, el investigador pide a las autoridades que regulen la manera en la que proporcionan los permisos y también indica que la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) debería supervisar la costa yucateca para detectar estas situaciones y su impacto ambiental.

Hay que mencionar que para solicitar un permiso para construir obras en la playa marítima, zona federal marítimo terrestre o en los terrenos ganados al mar o aquellas que modifiquen la morfología costera, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) informó que las personas deben de pagar un costo cercano a los tres millones de pesos.

Con este costo, se cubren otorgamiento de permisos, autorizaciones, concesiones, acuerdos de destino, desincorporaciones, prórrogas de concesiones o permisos, cesión de derechos o autorización de modificaciones a las condiciones y bases del título de concesión o permisos para el uso, goce o aprovechamiento de las playas.

Además, como parte del trámite, las personas que solicitan deben entregar un plano de levantamiento topográfico del área solicitada en donde se pretende realizar este tipo de construcciones. (Noticaribe)

Comentarios en Facebook