CIUDAD DE MÉXICO, MX.- En medio de la prolongada batalla legal por la manutención de sus hijos, Aracely Arámbula ha puesto la mira en Luis Miguel, llevando el caso a nuevos niveles de tensión y controversia. La noticia más reciente revela que el reconocido cantante no solo se ha ausentado de la citación de la Fiscalía, sino que ha impuesto una serie de exigencias extravagantes para garantizar su privacidad en el proceso, publicó publimetro.com.mx.

Luis Miguel, conocido por su celoso resguardo de su vida privada, se negó a asistir a la citación de la Fiscalía en noviembre pasado, mientras su gira visitaba la Ciudad de México. Se especuló que iba a ir y fanáticos colmaron las afueras de la sede judicial. Sin embargo, el llamado Sol de México nunca se presentó.

Fuentes cercanas al cantante argumentaron en ese entonces que Luis Miguel estaba en plena protección de su intimidad. Ahora, si quieren que se presente a una nueva cita, tendría que ser bajo estas estrictas condiciones.

Privacidad total: Luis Miguel exigió un entorno completamente privado, sin acceso permitido al público ni a los trabajadores del edificio. Esta petición extrema busca salvaguardar cada detalle de su comparecencia.

Ingreso especial: El cantante solicitó ingresar al lugar por una puerta especial designada exclusivamente por la fiscal Ernestina Godoy. Este requerimiento busca limitar aún más la exposición de Luis Miguel durante su llegada al lugar.

Bolígrafo exclusivo y nuevo (que nadie lo haya tocado antes): La demanda incluye la solicitud de un bolígrafo exclusivo y sin uso previo. Este detalle aparentemente menor refleja la meticulosidad con la que Luis Miguel aborda incluso los aspectos más pequeños de su participación en el proceso.

Lo más rápido posible: Una de las condiciones más llamativas es que la visita a la cita en la Fiscalía no puede durar más de siete minutos en total. Este límite temporal estricto plantea preguntas sobre la eficacia del proceso legal y la capacidad de abordar adecuadamente los asuntos en cuestión.

Estas exigencias han generado reacciones mixtas, desde críticas a la aparente falta de disposición de Luis Miguel para cooperar plenamente hasta defensores que argumentan que la protección de su privacidad es una prioridad legítima. Mientras el caso continúa desarrollándose, la atención se centra no solo en la disputa legal, sino en la peculiar manera en que el “Sol de México” elige manejar sus asuntos más íntimos. (Fuente: publimetro.com)

Comentarios en Facebook