Si bien muchos supondrían que la apatía del cancunense se reflejó en las elecciones legislativas del pasado domingo, en esta ciudad hay ciudadanos que participan y que no están dispuestos a que la autoridad le pase por encima.
Ciudadanos se unieron y organizaron para evitar la destrucción del patrimonio histórico de la ciudad y para proteger el entorno natural del centro de la ciudad.
En pleno proceso electoral, se presentó el proyecto para remodelar el ‘El Crucero’, según para coadyuvar a la seguridad pública de la zona, pero implicaba la tala de árboles y la demolición del quiosco del lugar, que es referente de los casi 50 años de vida de Cancún.
Pero, ciudadanos de diversas organizaciones se unieron e hicieron un frente ante este despropósito.
Al final, la razón y el amor por la ciudad se impusieron. La remodelación de ‘El Crucero’ preservará el quiosco y los árboles.
Finalmente, participar, es mucho más que votar.










