QUINTANA ROO, MX.- ¿Te has preguntado cómo llega el agua potable a los hogares e industrias del estado de Quintana Roo? Gran parte de ellos reciben líquido vital gracias a los cárcamos, una serie de enormes estructuras que interceptan y contienen el agua para garantizar su apropiado suministro. En Aguakan, contamos con varios expertos en cárcamos que nos ayudan con su debido funcionamiento y mantenimiento, por ello, hoy hablamos a profundidad de estos importantes depósitos de agua, así como de la labor técnica y social que representan para la comunidad.
¿Qué es un cárcamo y cómo funciona?
En general, un cárcamo es una estación de bombeo y funciona como una gran cisterna de agua potable. Y en coordinación con la debida inspección pública por parte de las autoridades del estado de Quintana Roo, los cárcamos inician su funcionamiento cuando reciben su abastecimiento de agua por parte de una zona de captación ya certificada, desde donde se recibe completamente potabilizada y lista. Aproximadamente, el líquido vital llega por un área de dos pulgadas mediante un eficaz caudal que reúne hasta 1,000 litros por minuto.

Lo ideal de los cárcamos en cualquier lugar, es que los técnicos encargados se manejen muy de cerca con el sistema eléctrico que rodea a la región. Por ello, cuando el suministro de agua disminuye debido a una falla eléctrica, Aguakan se mantiene en constante contacto con las oficinas de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) para reiniciar operaciones a la brevedad; de hecho, contamos con un área de calidad especializada en el monitoreo constante de potenciales fallas eléctricas para prevenir bajas en el servicio o la disminución del chorro en sí.
En conclusión: un cárcamo es una estación de bombeo en la que se recibe agua potable desde una zona de captación en donde el líquido ya fue debidamente filtrado. Por sí mismos, los cárcamos representan la suma de varios esfuerzos colectivos por parte de expertos, los cuales, definen constantemente estrategias sustentadas en los más altos estándares de calidad para garantizar el suministro de líquido vital apto para el consumo.










