CANCÚN, MX.- Integrantes de la asociación civil “Salvemos Juntos el Ombligo Verde” expresaron su preocupación tras la denuncia pública hecha por Katerine Ende Córdoba, representante legal del movimiento, quien afirmó que su integridad física, moral y libertad personal están en riesgo debido a su labor en defensa del área natural.

A través de un pronunciamiento, colectivo, vecinos y activistas rechazaron cualquier intento de intimidar, criminalizar o silenciar a quienes defienden el bien común.
“Condenamos la utilización del poder público o religioso para suprimir el derecho legítimo a proteger la vida, la flora, la fauna y el equilibrio ambiental de una reserva natural”, expresaron.

Pidieron a la Prelatura de Quintana Roo y a las autoridades involucradas que escuchen su petición de frenar el proyecto de la ampliación de la Catedral dentro o sobre terrenos adyacentes a la reserva, y que se garantice legalmente su protección como Área Natural Protegida.
“Los vecinos y vecinas de Cancún no estamos en contra de la fe ni de ningún credo. Estamos en
contra del ecocidio, del abuso de poder y del uso de instituciones religiosas o políticas para
vulnerar lo que por derecho nos corresponde: un entorno sano y digno”, finalizaron.
En días pasados, el colectivo envió una carta al Papa León XIV y a la Comisión Antiabusos de la Iglesia Católica para solicitar la intervención del Vaticano por las presuntas irregularidades en la ampliación de la Catedral de la Santa Cruz.
Según el colectivo, la ampliación afecta un área colindante de alto valor ecológico y ha implicado la tala y remoción de árboles para habilitar un estacionamiento, además, aseguran que no cuenta con una Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) autorizada por la Semarnat.
En la misiva dirigida a la Santa Sede, ya recibida por el Vaticano, se plantea la posibilidad de una visita apostólica, una investigación pastoral o una exhortación fraterna. (Agencia SIM)









