PLAYA DEL CARMEN, MX.- Quintana Roo se mantiene con niveles bajos de infestación del parásito ‘Varroa destructor’, uno de los principales riesgos para la apicultura, que está pasando por problemas de producción debido al clima, declaró hoy Juan Carlos Hernández González, técnico de campo del Comité Estatal para el Fomento y Protección Pecuaria de Quintana Roo.
De acuerdo con los especialistas en producción de miel, el parásito Varroa destructor es un ácaro que ataca a las abejas melíferas (Apis mellifera), alimentándose de su hemolinfa y cuerpos grasos, debilitando la colonia y transmitiendo virus. Originario de Asia, se ha extendido globalmente debido al movimiento de abejas y es la principal amenaza para la apicultura moderna, pudiendo causar el colapso de colmenas si no se controla.
Esta enfermedad está considerada la peor enfermedad de las abejas a nivel mundial, porque afecta a la abeja en estado adulto viviendo en estado forético (individuos de una especie usan los de otra especie como medio de transporte) sobre ella, alimentándose del tejido y el ataque a las larvas es más crítico debido a que los adultos nacen con menos del 30 por ciento de peso.
En ese contexto, Juan Carlos Hernández González explicó que actualmente la infestación promedio se encuentra entre 2.9 y 3.2 por ciento, un rango considerado bajo y que no ha afectado la producción de miel en Quintana Roo.
“El problema de la miel en estos momentos no es por la varroa, ácaros que producen la enfermedad denominada varroosis o también llamada varroasis, sino por factores climatológicos”, señaló el especialista.
Las zonas con mayor concentración de apicultores, como Felipe Carrillo Puerto y José María Morelos, son donde más muestreos se realizan, aunque, aseguró, no se ha detectado ningún brote alarmante.
Afortunadamente, el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA), ha implementado diversas acciones como la Campaña Nacional contra la Varroasis de las Abejas, mediante la cual se realizan diagnósticos oportunos para conocer los niveles de infestación, se aplican los tratamientos adecuados, se hace difusión de la campaña y se capacita capacitación sobre el impacto y alternativas de control, concluyó. (Agencia SIM)












