CANCÚN, MX.- El fallecimiento de Pedro Pablo Elizondo Cárdenas, obispo emérito de la Diócesis de Cancún-Chetumal, generó múltiples reacciones de autoridades estatales y municipales de Quintana Roo, quienes expresaron condolencias y reconocieron su legado espiritual y social.

La gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama, lamentó profundamente el deceso del prelado y subrayó la huella que dejó en la vida religiosa y comunitaria del estado.

Señaló que la vida y trayectoria de Pedro Pablo Elizondo estuvieron marcadas por una destacada labor pastoral, el compromiso con el servicio y una amplia contribución al desarrollo de la comunidad en Quintana Roo y en el país.

‘Expresamos nuestras más sinceras condolencias a sus familiares, amistades y a quienes compartieron con él su vocación y a toda la comunidad católica que siempre recordaremos con cariño su misión”, expresó.

Por su parte, la presidenta municipal de Benito Juárez, Ana Paty Peralta, manifestó su pesar y destacó la vocación de servicio del obispo emérito.

Indicó que su entrega incansable al bienestar de Quintana Roo dejó una huella imborrable en la historia de la región, al tiempo que expresó solidaridad con la comunidad católica y elevó oraciones por su descanso eterno.

El presidente municipal de Cozumel, José Luis Chacón, también se pronunció por el fallecimiento de Elizondo, a quien recordó como una figura clave para la Iglesia en el estado.

El edil acompañó con respeto y cariño a la familia del obispo emérito, así como a la comunidad que hoy lamenta su partida, deseándole descanso en paz.

A las expresiones de duelo se sumaron organizaciones de la sociedad civil y pastorales, entre ellas la Pastoral Social de Migración y CISVAC Fundación A.C., que destacaron su compromiso con los más vulnerables, especialmente con personas migrantes, a quienes acompañó desde una visión humanista y solidaria.

Los Legionarios de Cristo, congregación a la que perteneció, así como la Conferencia del Episcopado Mexicano, también emitieron mensajes oficiales en los que encomendaron su alma y reconocieron más de cuatro décadas de sacerdocio y más de dos décadas de episcopado.

El monseñor Pedro Pablo Elizondo Cárdenas falleció a los 76 años de edad, semanas después de haber presentado su renuncia al gobierno pastoral de la diócesis, aceptada en diciembre pasado. Su deceso ocurre a pocos días de la toma de posesión de su sucesor, programada para el próximo 27 de febrero en Cancún, cuyo desarrollo aún podría ajustarse tras esta noticia. (Agencia SIM)

Comentarios en Facebook