CIUDAD DE MÉXICO, MX.- El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) organizó la mesa académica “La reubicación de patrimonio arqueológico en México. Los casos de Quintana Roo y Campeche”, de cuyas reflexiones se fortalecerán los marcos normativos que orientan en la materia.

Al abrir el foro, efectuado en el Museo Nacional de Antropología, el director general del INAH, Omar Vázquez Herrera, expuso que en el siglo XXI, no existe un referente que haya tenido una prospección de 1 mil 500 kilómetros, como fue la construcción del Tren Maya, en la pasada administración federal.
Por su parte, el coordinador del salvamento arqueológico, Manuel Pérez Rivas, anotó que, resultado de un análisis cuidadoso, el proyecto justificó ante el Fondo Nacional de Fomento al Turismo y la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa) la desviación del trayecto de la obra ferroviaria en 25 casos, a fin de preservar diversos conjuntos arquitectónicos y monumentos aislados hallados en el trazo original.

En el tramo 1 (Palenque, en Chiapas, a Escárcega, en Campeche) surgieron cuatro variantes con respecto al trazo planteado en 2020; en tanto, en el tramo 2 (que va de esta última a Calkiní) hubo ocho; en Quintana Roo, en los tramos 5 y 7 se registraron cinco (Cancún–Tulum) y ocho (Chetumal–Escárcega), respectivamente.
Los argumentos no fueron solo la defensa del patrimonio edificado, se plantearon modificaciones a favor de la protección ambiental, como fue el caso de la Cueva de los Murciélagos, en la Reserva de la Biosfera de Balam Kú, en Campeche, que quedaría próxima a la línea del tren; así como en respeto a la cohesión social, como la salvaguardia de un cementerio localizado junto a la vía reutilizada en el tramo 2.

Como parte de una estrategia integral, algunas edificaciones mayas fueron objeto de conservación preventiva y quedaron expuestas en lugares cercanos a la vía. A modo de ventana arqueológica, es posible admirar una de ellas en las cercanías de la estación Bacalar y otros cinco edificios en el camino a la estación Kohunlich.
Un par de edificios más, uno con decoración estilo Río Bec, se encuentra próximo a la estación Xpujil. Asimismo, para una decena de estructuras que integran un conjunto arquitectónico cerca de Becán, en el frente 4 del tramo 7, se construyó un viaducto para su conservación, enlistó el investigador.

El salvamento arqueológico Tren Maya se basó en una metodología integral, apoyada en el uso de tecnologías, para desarrollar de manera precisa la identificación, diagnóstico, registro, excavación, análisis de datos y materiales. Entre los resultados: 66 mil 662 monumentos arqueológicos y 883 entierros registrados, 1 mil 987 piezas restauradas, 170 mil 553 hectáreas LiDAR procesadas y 23 reportes de trabajo arqueológico. (Agencia SIM)










