Por Rafael Briceño

CHETUMAL, MX.- Ante las condiciones que rodean la realización y puesta en marcha del Tren Maya -que van desde deficiencias estructurales, problemas de contaminación, hundimiento de columnas y la falta de pasajeros que encarecen la operatividad hasta los efectos de la guerra que se registra entre países-, el especialista e investigador de la Universidad Autónoma de Quintana Roo (Uqroo), Alessio Zanier Vicentín, consideró que la recuperación financiera de la obra y sus beneficios tardarán por lo menos 50 años.

Durante su participación en el Seminario Internacional “El Tren Maya y los Impactos del Megaproyecto en Derechos Humanos, Economía, Territorio y Medio Ambiente”, el investigador reconoció que, en la actualidad, es difícil hacer previsiones en torno al futuro de la obra iniciada en el sexenio de Andrés Manuel López Obrador porque, aseveró, hay muchos imprevistos sobre todo si se compara con lo que está pasando en China, Japón, España y toda Europa.

Hay muchos cuestionamientos a la obra en estos momentos, pero estamos conscientes de que hay posibilidades de mejorar las cosas en un futuro inmediato, a mediano y largo plazo, abundó.

Reconoció que desde el principio al Tren Maya le faltó una planificación y hacerlo con prisa ocasiona denuncias por contaminación ambiental y el hundimiento de pilotes; debió el gobierno hacerlo mucho más lento, pero sobre todo con expertos, manifestó. Sin embargo, Zanier Vicentín se guardó su opinión sobre la intervención de ingenieros de la Secretaría de la Defensa Nacional.

El investigador de la Uqroo dijo que no se deben perder de vista los efectos que tendrá la guerra entre países; “esperamos que la tercera guerra mundial que ya es un hecho no afecte a México, aunque corremos riesgos”, consideró.

 Zanier Vicentín también dijo que, en estos momentos, el gobierno federal debe buscar el financiamiento internacional para continuar con el proyecto del Tren Maya y de manera similar a lo que hizo Japón alargar hasta por lo menos 50 años el plazo de recuperación de la inversión inicial.

Por último, Zanier Vicentín reconoció que otro de los problemas por los que atraviesa el Tren Maya es la falta de pasajeros; “pero eso se soluciona con hacer mucha publicidad en el exterior y lograr que sirva como una conexión turística entre los destinos así como disminuir el uso de los autobuses para recorrer cortas distancias. Aunque reconocemos que también llevará tiempo cambiar las costumbres de los habitantes de las localidades”, finalizó. (Noticaribe)

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