Por Itzel Chan

MÉRIDA, MX.— El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) instaló arcos detectores de metales y dispositivos portátiles de revisión en el acceso al Centro de Atención a Visitantes (Catvi) de Chichén Itzá, como parte de un reforzamiento de seguridad en zonas arqueológicas del país.

La medida se implementó tras el tiroteo registrado en Teotihuacán, Estado de México, donde murieron una turista canadiense y el agresor, lo que llevó a las autoridades a fortalecer los protocolos de vigilancia en los principales sitios patrimoniales.

De acuerdo con la directora de la zona arqueológica de Chichén Itzá, María Guadalupe Espinosa Rodríguez, el sitio cuenta actualmente con 54 elementos de seguridad, además de protocolos de reacción inmediata que permiten atender cualquier situación de riesgo. Señaló que, en términos operativos, el principal incidente recurrente ha sido el intento de visitantes por escalar El Castillo, conducta que ha sido contenida mediante la ampliación de delimitadores.

En el caso específico de Yucatán, además de los arcos detectores, se incorporaron equipos tipo garret para revisión manual de mochilas, bultos y pertenencias, así como un reforzamiento en la inspección de visitantes en el parador turístico de Cultur, donde desde el 24 de abril se incrementaron las revisiones.

El INAH informó que estas acciones forman parte de una estrategia nacional que también se aplica en Teotihuacán, Tulum, Palenque y Monte Albán, con apoyo de la Guardia Nacional y personal de seguridad pública y privada, con el objetivo de garantizar la protección del patrimonio cultural y la seguridad de los visitantes en los sitios arqueológicos más concurridos del país. (Noticaribe)

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