La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) ordenó el congelamiento de cuentas bancarias del exgobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y del senador morenista Enrique Inzunza Cázarez, como parte de investigaciones relacionadas con presuntos movimientos financieros irregulares y posibles vínculos con recursos de procedencia ilícita.

De acuerdo con el reporte, la medida cautelar también alcanzó a personas físicas y empresas presuntamente relacionadas con ambos políticos sinaloenses, luego de que autoridades financieras detectaran operaciones consideradas inusuales.

Hasta el momento, la UIF no ha informado públicamente los montos involucrados ni los detalles específicos de las investigaciones; sin embargo, el congelamiento de cuentas forma parte de los mecanismos preventivos aplicados cuando existen indicios de posibles delitos financieros.

La decisión ocurre en medio de la creciente presión política y judicial contra actores vinculados a Sinaloa, tras las recientes acusaciones promovidas desde Estados Unidos contra funcionarios y políticos presuntamente ligados al Cártel de Sinaloa.

Rubén Rocha Moya ha enfrentado en semanas recientes señalamientos por presuntos nexos con grupos criminales, acusaciones que el exmandatario ha rechazado públicamente al asegurar que se trata de versiones sin sustento.

Por su parte, Enrique Inzunza, quien se desempeñó como secretario general de Gobierno durante la administración estatal de Rocha Moya antes de llegar al Senado, tampoco ha emitido una postura oficial sobre el congelamiento de sus cuentas.

El caso se suma a las investigaciones financieras y operativos federales que en los últimos meses han derivado en aseguramientos, cateos y revisiones patrimoniales relacionadas con redes de huachicol fiscal, lavado de dinero y presuntas estructuras de financiamiento del crimen organizado. (Agencias)

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