El exgobernador de Chihuahua y actual senador morenista Javier Corral Jurado confirmó este viernes que sostuvo un encuentro en Culiacán con el senador Enrique Inzunza Cázarez, quien ha sido señalado por autoridades estadounidenses por presuntos vínculos con la facción criminal de Los Chapitos.

La reunión salió a la luz luego de que circularan imágenes de ambos legisladores en un restaurante de Sinaloa, en medio de la creciente presión política y mediática sobre figuras cercanas al grupo del gobernador con licencia Rubén Rocha Moya.
Lejos de deslindarse, Corral defendió públicamente el encuentro y aseguró que no tenía “nada que esconder”.
“No me avergüenza. Sí, fui a ver a mi compañero senador. Estando en Mazatlán, fui a escucharlo. Tan no tengo nada que esconder que fui a verlo en un lugar público”, escribió el legislador de Morena en redes sociales.
La reaparición de Enrique Inzunza ocurre después de semanas de ausencia en el Senado de la República, luego de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos lo incluyera entre los funcionarios y exfuncionarios sinaloenses señalados por presuntos nexos con el narcotráfico y supuesta colaboración con el Cártel de Sinaloa.
Según las acusaciones dadas a conocer por autoridades estadounidenses, Inzunza habría sostenido reuniones con líderes criminales cuando se desempeñó como secretario general de Gobierno durante la administración de Rubén Rocha Moya.
Pese a ello, Javier Corral decidió acudir personalmente a reunirse con el senador sinaloense, en un momento especialmente delicado para Morena y para la relación bilateral entre México y Estados Unidos, marcada por señalamientos de presunta protección política al crimen organizado en Sinaloa.
Corral afirmó además que Enrique Inzunza le manifestó su intención de regresar la próxima semana al Senado para participar en el periodo extraordinario de sesiones, luego de ausentarse durante tres semanas consecutivas.
El caso ha generado nuevas críticas hacia Morena, partido que hasta ahora ha mantenido respaldo político a varios de los personajes señalados en investigaciones estadounidenses, mientras continúan creciendo las dudas sobre la infiltración del crimen organizado en estructuras de gobierno y representación popular en Sinaloa. (Agencias)












