Por Itzel Chan
MÉRIDA, MX.- Colectivas feministas, activistas, asociaciones civiles, mujeres organizadas y la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Yucatán (CODHEY) manifestaron su preocupación por los recientes hechos de violencia contra mujeres registrados en la entidad y exigieron a las autoridades acciones urgentes para garantizar justicia, protección y prevención.
A través de pronunciamientos difundidos por separado, coincidieron en que los casos ocurridos en los últimos días no pueden ser minimizados ni tratados como hechos aislados, al advertir que reflejan una problemática estructural vinculada a la violencia de género.

Las organizaciones feministas señalaron que existe una creciente preocupación social ante la violencia feminicida, la inseguridad y la falta de respuestas institucionales eficaces para prevenir, atender y erradicar las agresiones contra mujeres, niñas y adolescentes.
Entre los hechos recientes mencionaron el presunto feminicidio ocurrido en el fraccionamiento Real Montejo, donde una mujer fue asesinada presuntamente por su pareja sentimental cuando intentó proteger a una de sus hijas de una agresión sexual. Una adolescente de 14 años permanece hospitalizada y otra menor también resultó afectada por la tragedia.
Asimismo, hicieron referencia al caso registrado en San José Tecoh, donde una mujer fue localizada sin vida tras ser atacada presuntamente por un hombre, así como a la agresión armada ocurrida en el fraccionamiento Las Américas, donde una mujer recibió un disparo en la cabeza y cuyo presunto agresor permanece prófugo.
Las colectivas señalaron que estos hechos generan miedo, indignación y un profundo sentimiento de vulnerabilidad entre las mujeres yucatecas.
Por su parte, la CODHEY condenó los recientes actos de violencia feminicida registrados en la entidad en un lapso menor a una semana y advirtió que representan una tragedia irreparable para las víctimas, sus familias y la sociedad yucateca.
El organismo señaló que toda privación de la vida de una mujer por razones de género constituye una grave violación a los derechos humanos y recordó que las autoridades tienen la obligación de actuar con debida diligencia para garantizar verdad, justicia, reparación integral del daño y medidas efectivas de no repetición.
“La violencia feminicida es la expresión más extrema de la violencia de género y evidencia la persistencia de condiciones estructurales de desigualdad, discriminación y machismo que continúan vulnerando los derechos humanos de las mujeres en nuestra entidad”, expuso la Comisión.
La Codhey también respaldó el llamado de organizaciones feministas para evitar discursos que minimicen o justifiquen estas agresiones y enfatizó que la violencia contra las mujeres no puede reducirse a conflictos privados o problemas familiares.
Tanto las colectivas como el organismo autónomo exigieron investigaciones diligentes y con perspectiva de género en los casos recientes, la aplicación de protocolos especializados en feminicidio y tentativa de feminicidio, así como atención médica, psicológica y jurídica para las víctimas y sus familias.
Entre las demandas planteadas se encuentran el fortalecimiento de las medidas de protección para mujeres con antecedentes de violencia, el refuerzo de las órdenes de protección y mecanismos de alerta temprana, mayor presupuesto para combatir la violencia de género y la implementación de estrategias permanentes de prevención, educación y sensibilización comunitaria.
La Codhey también manifestó preocupación por la proliferación de discursos de odio, misoginia y mensajes antiderechos en redes sociales y espacios públicos, al considerar que contribuyen a normalizar la violencia y desacreditar los testimonios de las víctimas.
Finalmente, tanto las organizaciones como la Comisión coincidieron en que la violencia contra las mujeres no puede seguir siendo ignorada ni normalizada en Yucatán, y exigieron una actuación coordinada y efectiva de las autoridades para evitar que estos hechos continúen repitiéndose. (Noticaribe)












