CANCÚN, MX.- Si el alcalde de Benito Juárez, Gregorio Sánchez Martínez, decide contender por la gubernatura de Quintana Roo y gana, no podrá regresar al ayuntamiento para mantener sus funciones de edil durante los nueve meses en que sea gobernador electo, como asegura, según lo marca la jurisprudencia que existe en el caso.Para contender, el presidente municipal tendría que separarse del cargo 90 días antes de la jornada electoral, ya sea renunciando o solicitando licencia.


De acuerdo con la jurisprudencia 14/2009, citada por Carlos Vázquez Hidalgo, militante del Partido de la Revolución Democrática (PRD), la separación del encargo para quienes resulten vencedores, concluye hasta la culminación del proceso electoral, es decir, hasta que los nuevos gobernantes toman protesta, lo que en la entidad sucedería hasta marzo y abril del 2011.
Sánchez Martínez dijo en entrevista con El Periódico, que de ganar participar en la contienda a la gubernatura del 2010 y ganar, podría retornar al municipio para concluir con el periodo para el cual fue electo como edil, dado que faltarían nueve meses antes de ocupar el nuevo cargo.
Ayer, sostuvo esa versión, aseverando que dadas las reformas aprobadas por el Congreso del estado, no hay nada en la ley que se lo impida.
Al respecto, Vázquez Hidalgo mencionó que si bien no hay antecedentes en este tipo de casos, hay jurisprudencia que marca que el requisito de separación del cargo para quienes resulten electos, debe cumplirse hasta la conclusión del proceso electoral.
“Y el proceso electoral concluye hasta que los nuevos gobiernos rinden protesta, no cuando se entrega la constancia”, indicó.
En el caso de Quintana Roo, el proceso electoral concluiría, en el caso de la elección de diputados, en marzo del 2011, mientras que para presidentes municipales y gobernador, en abril del mismo año.
De acuerdo con la resolución 14/2009 del estado de Morelos, se determina textualmente que: “Separación del cargo. Su exigibilidad es hasta la conclusión del proceso electoral”.
También se establece que “para ser candidato a integrar ayuntamiento o ayudante municipal, los empleados de la Federación, Estados y Municipios, deberán separarse noventa días antes de la elección, lo cual implica que el plazo de dicha separación debe abarcar todo el proceso electoral de que se trate.
“El requisito de elegibilidad” -prosigue el texto de la jurisprudencia- “tiende a evitar que los ciudadanos que sean postulados como candidatos, tengan la posibilidad de disponer ilícitamente de recursos públicos, durante las etapas de preparación, jornada electoral, resultados para influir en los ciudadanos o las autoridades electorales”.
El perredista señaló que si bien con esta sentencia se falló acerca de poner candados y evitar disponer de recursos, el punto es que “tienen que separarse del cargo en todo el proceso electoral y, de ser electos, no pueden volver a ocupar el cargo que tenían”.
Entrevistado por separado, el dirigente municipal del Partido Acción Nacional (PAN), Eduardo Martínez, manifestó que la situación que vivirá la entidad no tiene precedente y el ausentarse del cargo en la presidencia municipal y luego volver como gobernador electo, es un asunto “ético, de legalidad y transparencia”.
Sobre el tema, Rafael Quintanar, dirigente estatal del PRD, coincidió en que no hay antecedentes en estos casos, pero “habría que ver si eso generaría problemas para él y el municipio”. (Fuente: El Periódico)

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