Se cumple un año de la muerte de Julio Scherer

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Este jueves se cumple un año del fallecimiento de Julio Scherer García, un periodista ejemplar que marcó una época en el libre ejercicio de esa actividad y es considerado un hito en el periodismo mexicano.

La pasión, el rigor periodístico, su sólida formación, su curiosidad, su interés por desentrañar el país fueron algunas de sus características, pero uno de los factores por los que más se escuchó su nombre fue el hecho de que resistió los embates del poder en México.

Como lo relata Jorge Carrasco en Proceso -el semanario fundado por Scherer tras el golpe a Excélsior-, Julio fue descalificado desde el presidencialismo autoritario del PRI: “comunista”, “democristiano”, “pandillero dedicado a atacar al sistema de vida sostenido por la mayoría nacional”, fueron algunos de los calificativos en su contra.

Además, ya con el PAN en Los Pinos, sobre su cabeza pesó la amenaza de meterlo a la cárcel -se lo advirtió el secretario de Seguridad Pública federal, Genaro García Luna-, si lo encontraban “en flagrancia” con algún jefe del narcotráfico en México, aludiendo al encuentro periodístico que tuvo con Ismael El Mayo Zambada. Inolvidable portada y reportaje aquel en el que Scherer dio cuenta de su encuentro con el narco.

“Scherer le resultó incómodo al viejo PRI y al paréntesis sucedáneo del PAN. Exhi­bidos por sus excesos e incapacidades, ningún gobierno emanado de esos partidos soportó su periodismo y buscaron asfixiar a Proceso tal como lo habían hecho Gustavo Díaz Ordaz y Luis Echeverría con el periódico Excélsior”, detalló Carrasco.

“Los presidentes”, “Parte de Guerra”, “La Reina del Pacífico”, “El indio que mató al padre Pro”, “Máxima seguridad”, “Calderón de cuerpo entero”, “Historias de familia”, “Salinas y su imperio”, “Historias de muerte y corrupción” y “Niños en el crimen”, son sólo algunos de los libros derivados de su incansable labor periodística.

Scherer García nació el 7 de abril de 1926 en la Ciudad de México, fue un destacado periodista y director del diario Excélsior, uno de los periódicos de mayor circulación en el país durante la segunda mitad del siglo XX.

Ingresó a Excélsior cuando tenía 18 años y comenzó como “mandadero de la redacción”, pero a sus 22 años ya realizaba sus primeras notas, entrevistas y reportajes.

Según información del sitio de “Proceso”, tuvo una carrera brillante, ya que asumió la dirección del diario más importante del país, a los 42 años, el primero de septiembre de 1968.

Desde esa posición, acabó confrontado con los presidentes Gustavo Díaz Ordaz (1964-1970) y Luis Echeverría (1970-1976). Cuando fue director del “Excélsior” hizo historia al convertirse, en verdad, en el diario de la vida nacional, ofreciendo un periodismo de altos vuelos, desmarcado del corte oficialista.

A su salida de Excélsior, el 6 de junio de 1976, luego de una maniobra orquestada desde la presidencia de Echeverría -que en su momento se quiso hacer pasar como un conflicto interno- decidió fundar el semanario Proceso, junto con decenas de compañeros de aquel diario; el primer número apareció el 6 de noviembre de 1976 y desde entonces se convirtió en refugio del periodismo disidente, el de investigación y el de denuncia de la corrupción de la época.

A la par escribió un total de 22 libros entre 1965 y 2013. El primero, titulado “Siqueiros: La Piel y la entraña” (1965), 19 años después publicó el segundo, “Los Presidentes” (1986).

Aunque no le gustaban los premios, por su labor, Scherer García recibió en 1971 el Premio María Moors Cabat y en 1977 fue reconocido como el periodista del año por Atlas Word Press Review de Estados Unidos.

En 1986 se le entregó el premio Manuel Buendía 1986 y dos años después rechazó el Premio Nacional de Periodismo, que en ese entonces entregaba el presidente de la república en turno.

En 2001 recibió el reconocimiento Roque Dalton y en el 2002, quizá el reconocimiento que más lo conmovió: el Premio Nuevo Periodismo CEMEX-FNP, promovido por el escritor Gabriel García Márquez, en la modalidad de homenaje.

Un año después aceptó el Premio Nacional de Periodismo, cuando su organización y entrega se había ciudadanizado.

El 20 de marzo de 2014 recibió el grado de Doctor Honoris Causa de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca; unos meses después, el 7 de enero del 2015, falleció en la Ciudad de México.

Según información de “Proceso”, su último texto publicado fue el 7 de diciembre de 2014, a propósito del fallecimiento del también periodista y escritor, su amigo, Vicente Leñero (1933-2014).

En la pasada Feria Internacional del Libro en Guadalajara, Ignacio Solares y Carmen Aristegui homenajearon al periodista durante la presentación del libro “Entrevistas para la historia”.

El libro reúne los encuentros del periodista con figuras como Salvador Allende, Fidel Castro, Pablo Neruda, Octavio Paz, entre otros.

Hoy, a un año sin él, queda su vasta obra y, como ha establecido el semanario, Proceso sigue. (Fuente: Aristegui Noticias con información de Proceso y Notimex)

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