Ruta 307 | ¿Gobernadores en ruta de choque con el Presidente Obrador?

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Gobernadores panistas marcaron este fin de semana mayor distancia del gobierno federal y cerraron filas para exigir un nuevo pacto fiscal, al tiempo que advirtieron contra las amenazas a las instituciones y pluralidad política en México.

Los gobernadores panistas no están rompiendo con el Presidente, pero exigen otro trato y diálogo para explorar otra vías para enfrentar la pandemia del coronavirus y la crisis económica que ya afecta a todas las entidades del país.

En su proclama, también se pronunciaron por defender las libertades democráticas ante la tentación de convertir a México en una ‘república monárquica’, en clara alusión a las estrategias de Andrés Manuel de desaparecer contrapresos y concentrar el mayor poder posible en su persona.

Pero como el Presidente Obrador ya estableció que son tiempos de definiciones y sólo se puede estar a favor de su ‘transformación’ o en contra, el diálogo de ida y vuelta que piden los gobernadores quedará en sólo un buen deseo.

No lo habrá y tampoco convencerán al Presidente de modificar su rumbo que está en ruta de colisión contra los intereses del GOAN o lo que se le atraviese en el camino.

Hoy, en la mañanera presidencial desde Veracruz, el gobernador morenista Cuitláhuac García lanzó una arenga a los gobernadores panistas a quienes les dijo que son tiempos de unidad y rechazó los ‘bloques’, el ‘golpismo’ y el ‘separatismo’ que les atribuyó a sus demandas.

Cuando se le preguntó sobre lo mismo, el Presidente Obrador descalificó las propuestas de los gobernadores panistas porque, advirtió, detrás hay una intención electoral de cara al 2021.

Y tan, tan, cerró el tema.

En México, los gobernadores, a diferencia de otras instituciones, tienen un poder real para convertirse en contrapeso del poder presidencial, aunque es poco probable que los mandatarios panistas u otros se lancen a una confrontación directa con el Presidente.

Solos no pueden ni se animan. Además, en muchos de ellos hay demasiada diplomacia y doble juego, siempre proclives a la negociación o el trueque para salvar intereses personales.

Pero en estos tiempos, que son de definiciones, está claro que si no logran frenar o cambiar el rumbo de la ruta presidencial, los gobernadores panistas o de cualquier otro partido serán avasallados y les pasarán por encima.

En medio está la ciudadanía que en muchos casos permanece huérfana y abandonada a su suerte por no estar representada ni por uno ni por otros.

No es exagerado plantear que las elecciones de 2021 decidirán el futuro del país que quieren los mexicanos y el escenario, con grupos polarizados, no pinta bien.

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