“Nos desnudaron y nos pusieron a hacer agachadillas. Recuerdo que a una, a la más pequeña, le metieron las manos en los senos”, el relato de una de las jóvenes detenidas hace un año durante el 25N en Yucatán

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Por Itzel Chan

MÉRIDA, MX.- “Nos tomaron las huellas como si hubiéramos cometido algún delito, nos tomaron fotos de frente y de perfil, nos desnudaron y nos pusieron a hacer agachadillas. Recuerdo que, a una, a la más pequeña, le metieron las manos en los senos. Era claro que lo hacían para divertirse”, relata una de las siete chicas que fueron arrestadas el año pasado en Yucatán durante la marcha del 25N, Día Internacional de la Eliminación de las Violencias contras las Mujeres.

La joven, que aún pide no revelar su identidad, enuncia que le ha tomado tiempo superar lo sucedido, a tal grado de que al menos por tres meses posteriores a lo que pasó, sentía terror cada que veía a un o una policía o patrullas cerca de ella.
Relató para Noticaribe que aquel día, saliendo de la escuela sí vio en las calles del Centro Histórico de Mérida a un centenar de policías y militares.

-Desde el principio no me dio buena espina, pero no creí que pasara a más.
Ella recuerda que en la marcha que estaba por comenzar había niñas menores a 10 años y también, mujeres adultas mayores, más otras cientos de jóvenes que se sabía iban saliendo de la escuela porque llevaban uniformes escolares.

-Recuerdo que dijeron que nos detuvieron porque estábamos grafitteando y eso no es cierto, es mentira lo que informaron en aquel entonces. 

Dentro de los utensilios que nombró que llevaba en su mochila, enumeró un alhajero, una chamarra, libretas, plumones y lápices.

-Luego dijeron que llevábamos instrumentos peligrosos y nos encontraron unas tijeras de la marca Barrilito, de esas de punta redonda, pues íbamos saliendo de la escuela.

En el punto de encuentro entre mujeres conocidas y desconocidas entre sí, comenzaron a llegar policías.

-Nos comenzaron a perseguir, yo no sabía ni qué pasaba, pero comenzamos a caminar. Cuando pasé al lado de la iglesia de Santa Ana, vi también a unas mujeres con pañuelos azules y que estaban rezando al vernos pasar.

En medio de las escenas que vio, de repente comenzaron a llegar patrullas; logró contar cuatro y a pesar de que intentaron refugiarse en un establecimiento cercano de donde se encontraban, los elementos policiacos entraron por ellas.

-Comenzaron a entrar los putos policías, eran como tres hombres y cuatro mujeres. Uno de ellos empezó a codear y a codear a una. Dijimos que la dejara en paz. También había tres señoras que gritaban: ¡Son una niñas, qué les hacen! ¡no están haciendo nada!

Sin importar que una de ellas estuviera embarazada, los policías agredieron a todas por igual, incluso luego sufrió amenaza de aborto.

-A una de nosotras la tiraron al suelo y desde el minuto uno querían arrestarla, querían arrestarnos. Nos resistimos y preguntábamos ¿Por qué me quieres arrestar? ¡No me esposes! Repetíamos todo el tiempo.

Aunque una de ellas pudo salir corriendo, un policía fue detrás y enseguida la esposó, mientras que otra estaba hincada y sostenida por cada brazo por otros dos elementos y una mujer policía comenzó a lastimarle la espalda.

Luego de revisar sus mochilas, dejaron ir a dos, mismas a las que enseguida volvieron a arrestar bajo la consigna de que habían tenido la oportunidad de irse y no lo hicieron.

-Ya cuando nos subieron a la patrulla, nos jalaron el cabello. A una le pusieron la cabeza entre sus piernas y una pierna encima. A otra más le aplastaron las piernas y los pechos y como había una a la que no le estaban haciendo nada, le dijeron: tú estás muy cómoda. Y enseguida una de las policías la pisó.

A todas les pidieron sus teléfonos celulares, puesto que una de ellas había comenzado a grabar, pero otra de las chicas detenidas, logró quitarle la batería al suyo y esto no hizo más que ser otro motivo para agredirlas.

-La cachetearon y las policías les decían: ¿crees que somos estúpidas…que somos pendejas?

Las primeras preguntas que procedieron al arresto fueron: ¿Qué político te mandó? ¿De qué partido político son? ¿Quién les mandó? ¿Cuánto les pagaron?

-Una compañera respondió que decidió ir a la marcha porque la han violado muchas veces y enseguida le jalaron el cabello. Nos decían: esto es para que no les queden ganas de ir a las marchas y gracias, se me han quitado las ganas.

Ellas estuvieron en calidad de desaparecida durante tres horas y la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) no daba razón ni a familiares y amigas que estaban preocupadas tras su detención.

Al final, las jóvenes estuvieron encarceladas por más de 15 minutos y fue hasta las 11:00 de la noche que pudieron ir a sus casas. 

Hoy, un año después de lo sucedió, mujeres se concentrarán en el Centro Histórico de Mérida, esperando que no suceda ni por error, lo que pasó con estas jóvenes que ni siquiera han recibido justicia, puesto que la SSP, no ha recibido ni un tipo de recomendación por parte de la Comisión de Derechos Humanos. (Noticaribe)

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