Por Itzel Chan
MÉRIDA, MX.– Una obra en un exclusivo club de playa ubicado en la costa de Progreso fue clausurada por autoridades municipales tras confirmarse que se realizaban trabajos de dragado de arena directamente del mar para levantar un muro de contención. La intervención se dio luego de que habitantes y visitantes denunciaran movimientos nocturnos de maquinaria pesada ingresando a la zona costera.
Los trabajos se efectuaban sin contar con las autorizaciones ambientales requeridas, lo que representa una violación a la normatividad sobre el uso de la zona federal marítimo-terrestre. La extracción de arena en este tipo de ecosistemas puede provocar daños severos al equilibrio natural de las playas, afectar la biodiversidad y agravar fenómenos como la erosión costera.
Testigos señalaron que la arena era retirada del mar y luego utilizada para modificar artificialmente el terreno del club, generando preocupación entre vecinos por el impacto ambiental y la aparente impunidad con la que se ejecutaban las obras. Videos y fotografías difundidos en redes sociales evidenciaron las maniobras irregulares, lo que intensificó la presión social para intervenir.
Tras una inspección, las autoridades municipales determinaron la clausura inmediata del proyecto y retiraron la maquinaria pesada, aunque hasta el momento no se han anunciado sanciones económicas ni acciones por parte de instancias ambientales estatales o federales. La comunidad exige que se inicien procesos para reparar el daño ecológico causado y se castigue a los responsables.
Este caso ha puesto nuevamente sobre la mesa la urgencia de reforzar la vigilancia en las costas de Yucatán, donde cada vez son más frecuentes los intentos de apropiación o alteración de terrenos con valor ambiental. Activistas y vecinos de la zona piden una regulación más estricta y un compromiso real de las autoridades para proteger el litoral y garantizar su conservación a largo plazo. (Noticaribe)













