WASHINGTON, D.C.— La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó este jueves, por un estrecho margen de 215 votos a favor y 214 en contra, el ambicioso plan fiscal impulsado por el presidente Donald Trump. La iniciativa, que ahora será enviada al Senado para su revisión, incluye una serie de recortes fiscales y medidas de gasto, así como la imposición de un impuesto del 3.5% a las remesas enviadas por residentes extranjeros.

Originalmente, se había propuesto un gravamen del 5% sobre las remesas, pero tras intensas negociaciones y críticas tanto internas como externas, se redujo al 3.5%. Este impuesto afectaría a millones de inmigrantes, incluidos residentes legales y personas con visas, que envían dinero a sus países de origen.
El plan fiscal también contempla la ampliación de la deducción estándar a $32,000, aumentos en deducciones de impuestos estatales y locales para ciertos contribuyentes, y la elevación temporal del crédito tributario por hijo a $2,500 entre 2025 y 2028. Sin embargo, restringe este crédito a niños cuyos padres tengan número de seguro social, excluyendo a millones de familias con miembros sin documentación.
Además, se incluyen recortes en programas sociales como Medicaid, que entrarían en vigor en 2026, y un aumento del gasto en defensa y control migratorio por $150,000 millones.
La medida ha generado preocupación en países como México, donde las remesas son una fuente clave de ingresos. Se estima que, de aprobarse, el impuesto podría representar una pérdida anual de al menos $3,250 millones para México, lo que reduciría su PIB en 0.18 puntos porcentuales.
El proyecto de ley ahora se dirige al Senado, donde se anticipa un debate intenso y posibles modificaciones antes de su aprobación final. (Agencias)












