El senador colombiano Miguel Uribe Turbay, una de las figuras emergentes de la derecha en Colombia y aspirante a la Presidencia en 2026, fue víctima de un atentado este sábado durante un evento político en Bogotá. El ataque ocurrió en el barrio Fontibón, al occidente de la capital, mientras saludaba a simpatizantes. Uribe recibió varios impactos de bala y permanece hospitalizado en estado delicado.
De acuerdo con las autoridades, el ataque se registró alrededor de las 17:53 horas. El senador fue herido por la espalda, con al menos tres impactos de arma de fuego: uno de ellos entre la nuca y la cabeza, otro en el pecho y un tercero en el hombro.

Inmediatamente fue trasladado a una clínica cercana, donde ingresó a cuidados intensivos. Su estado de salud es grave, pero estable, según los últimos reportes médicos.
Un presunto agresor fue detenido en el lugar de los hechos. Según fuentes preliminares, se trata de un menor de edad que portaba un arma de fuego, la cual fue incautada. Las autoridades investigan si actuó solo o como parte de un grupo con motivaciones políticas.
Uribe Turbay, de 39 años, es senador por el partido Centro Democrático, fundado por el expresidente Álvaro Uribe. Se ha posicionado como una figura clave del uribismo de cara a las elecciones presidenciales de 2026. Es abogado por la Universidad de los Andes, con estudios de posgrado en Harvard, y pertenece a una familia marcada por la violencia política: es nieto del expresidente Julio César Turbay y fue hijo de la periodista Diana Turbay, asesinada en 1991 durante su secuestro por el cartel de Medellín.
El atentado provocó una inmediata reacción del Gobierno nacional. El presidente Gustavo Petro calificó el hecho como “una línea roja” contra la democracia y suspendió su agenda internacional para atender la situación. A través de redes sociales, expresó su solidaridad y exigió justicia. Por su parte, el ministro de Defensa, Iván Velásquez, anunció el despliegue de un equipo especializado y ofreció una recompensa de hasta 3.000 millones de pesos por información que permita esclarecer los hechos.
El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, también condenó el ataque y confirmó la captura del sospechoso. Aseguró que se reforzará la seguridad en actos políticos a partir de ahora. Diversas voces de todo el espectro político —incluidos dirigentes de izquierda y derecha— expresaron su repudio y manifestaron preocupación por el resurgimiento de la violencia política en el país.
El atentado contra Miguel Uribe remueve recuerdos dolorosos en Colombia, donde las campañas electorales han estado marcadas históricamente por asesinatos como los de Luis Carlos Galán y Carlos Pizarro en los años 80 y 90. La senadora María José Pizarro, hija de este último, pidió un pacto nacional para proteger la vida de quienes participan en el debate público.
El ataque no solo pone en riesgo la vida de un líder político, sino que lanza una señal alarmante sobre el clima de seguridad en el país de cara al próximo proceso electoral. La ciudadanía, una vez más, enfrenta la amenaza de que la violencia reemplace al debate democrático como instrumento de confrontación política. (Agencias)











