COZUMEL, MX.- En un intento más para detener y combatir el arribazón del sargazo a playas del Caribe Mexicano, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), a través del Instituto Mexicano de Investigación en Pesca y Acuacultura Sustentables (IMIPAS), impulsa junto con otras dependencias del Gobierno de México un crucero de investigación oceanográfica para evaluar y aprovechar el sargazo pelágico (Sargassum spp.).
Se trata del Buque de Investigación Pesquera y Oceanográfica “Dr. Jorge Carranza Fraser”, que, durante 14 días de navegación continua en el Caribe Mexicano y con especialistas a bordo, recorrerá más de tres mil 500 kilómetros para estudiar el sargazo pelágico, en lo que representa el primer proyecto de esta magnitud a nivel internacional.
La nave zarpó del muelle de Cozumel el pasado 29 de mayo y mañana jueves 12 de junio, concluirá su travesía, actividad apoyada por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), organización internacional que promueve el desarrollo sostenible en América Latina y el Caribe, las actividades se llevan a cabo a bordo del Buque de Investigación Pesquera y Oceanográfica, uno de los más modernos del mundo.
Para lograrlo, más de 60 investigadores e investigadoras, provenientes de las universidades Nacional Autónoma de México (UNAM), Autónoma de Baja California (UABC), del Mar (Umar) y de Costa Rica, los centros de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav), Interdisciplinario de Ciencias Marinas (CICIMAR), de Investigaciones Biológicas del Noroeste (Cibnor) e Interdisciplinario de Investigación para el Desarrollo Integral Regional (CIIDIR), los institutos de Ecología, Pesquerías y Oceanografía (Epomex) y Tecnológico de Tepic, el Colegio de la Frontera Sur (Ecosur) e investigadores por México Secihti, realizarán:
Muestreo de sargazo para conocer las especies que lo componen, sus volúmenes, su composición química y la presencia de metales pesados y microplásticos; muestreo de la fauna que acompaña al sargazo, desde peces, moluscos, crustáceos y hasta el plancton; fotografías aéreas para caracterizar las balsas de sargazo; muestreos de agua marina para determinar nutrientes, metales pesados y otros contaminantes; estudios sobre la acidificación de los océanos, que además ayudarán a conocer sus impactos en los corales del Caribe y; análisis de ADN ambiental, es decir material genético de organismos que se encuentran asociados al sargazo.
Con la colaboración de especialistas, centros de investigación y tecnología de última generación —como las secretarías de Hacienda y Crédito Público; de Marina; de Medio Ambiente y Recursos Naturales, y de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, y la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca)—, se busca generar múltiples líneas de investigación para el aprovechamiento sostenible del sargazo. (Agencia SIM)










