WASHINGTON/TEHERÁN.— La tensión entre Estados Unidos e Irán escaló drásticamente luego del ataque con misiles lanzado por el gobierno estadounidense contra instalaciones militares y nucleares iraníes en Siria e Irak. El expresidente Donald Trump, posible candidato republicano en las elecciones de noviembre, respaldó la ofensiva y lanzó una advertencia directa a Teherán: “O eligen la paz, o vendrán más y mayores ataques”.

En un mensaje difundido a través de su plataforma Truth Social, Trump celebró la operación como una muestra de fuerza y dijo que Irán “entendió el lenguaje del poder”. Afirmó que su país no dudará en tomar medidas más severas si persisten las agresiones contra personal o intereses estadounidenses en Medio Oriente.

Teherán responde: “Una violación flagrante”

La Agencia de Energía Atómica de Irán condenó enérgicamente el ataque estadounidense, calificándolo como una “flagrante violación del derecho internacional” y un acto de agresión injustificada. En un comunicado oficial, la institución iraní acusó a Washington de provocar deliberadamente una escalada militar en la región.

“La acción de Estados Unidos representa una clara amenaza a la estabilidad regional y a los esfuerzos diplomáticos por mantener la paz”, señaló el portavoz de la agencia, Behrouz Kamalvandi, quien advirtió que su país “responderá en el momento y forma que considere adecuados”.

Aunque hasta ahora Irán no ha anunciado represalias inmediatas, el presidente Ebrahim Raisi sostuvo una reunión de emergencia con el Consejo Supremo de Seguridad Nacional para evaluar escenarios. Medios estatales informaron que las fuerzas armadas iraníes han sido puestas en “estado de máxima alerta”.

Reacciones internacionales: preocupación por una escalada mayor

Desde Bruselas, el Alto Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores, Josep Borrell, llamó a ambas partes a “reducir la tensión de inmediato” y recordó que “la región no puede permitirse otro conflicto abierto”.

Por su parte, Rusia calificó el ataque de Estados Unidos como “una provocación irresponsable”, mientras que China pidió contención y reiteró su apoyo a una solución política. El Consejo de Seguridad de la ONU convocó una sesión urgente para analizar el impacto de la ofensiva en la estabilidad regional.

Contexto: una cadena de provocaciones

El bombardeo estadounidense se produjo luego de que milicias aliadas a Irán en Siria atacaran una base militar estadounidense en Deir ez-Zor, causando la muerte de al menos tres soldados estadounidenses. Washington atribuyó la agresión al grupo Kataib Hezbollah, una milicia respaldada por Teherán, aunque este niega vínculos operativos directos.

Analistas internacionales advierten que este intercambio de ataques revive la tensión vivida durante la administración Trump, especialmente tras el asesinato del general Qasem Soleimani en 2020, que colocó al mundo al borde de un conflicto de gran escala en Medio Oriente.

Escenario electoral y retórica de fuerza

El discurso beligerante de Trump ha sido interpretado como parte de su estrategia electoral, en un momento en que busca posicionarse como el candidato que “no titubea ante enemigos extranjeros”, en contraste con lo que considera una postura débil del presidente Joe Biden. Sin embargo, críticos del expresidente señalan que esa narrativa podría exacerbar peligrosamente el conflicto regional. (Agencias)

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