CIUDAD DE MÉXICO.— La Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), por instrucción de la Secretaría de Hacienda, intervino de manera temporal a Intercam Banco y CIBanco, ambos señalados por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos por presuntamente facilitar operaciones de lavado de dinero para grupos del crimen organizado.

Sin embargo, el tercer banco implicado en el mismo informe —Vector Casa de Bolsa, propiedad de Alfonso Romo, exjefe de la Oficina de la Presidencia durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador— no fue intervenido ni sancionado, pese a estar igualmente señalado por las autoridades estadounidenses.
De acuerdo con fuentes federales, la CNBV designó interventores que permanecerán de forma presencial y permanente en las oficinas de CIBanco e Intercam durante al menos 90 días, con la facultad de revisar todas sus operaciones, aunque sin frenar su actividad cotidiana. El objetivo oficial es garantizar que ambas instituciones colaboren con las investigaciones iniciadas por los presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa y el Cártel del Golfo.

No obstante, la omisión de Hacienda respecto a Vector, a pesar de estar acusado por Estados Unidos de haber canalizado fondos del narcotráfico y hasta sobornos ligados a Genaro García Luna, ha generado críticas por un posible trato preferencial derivado de las conexiones políticas de Romo con el expresidente López Obrador.
El caso cobra relevancia en el contexto del endurecimiento del discurso del gobierno federal contra la corrupción y el lavado de dinero. Sin embargo, esta exclusión ha abierto cuestionamientos sobre la verdadera voluntad del Estado mexicano para investigar a fondo los presuntos vínculos del sistema financiero con el crimen organizado, sin excepciones. (Agencias)












