El Senado de la República aprobó tanto en lo general como en lo particular la reforma a la Ley General de Desaparición Forzada y a la Ley General de Población, pese a las críticas de colectivos y partidos de oposición.
Con 89 votos a favor y 13 en contra, se avalaron las modificaciones relacionadas con la desaparición; en lo particular, se respaldó el dictamen con 68 votos a favor, 27 en contra y 6 abstenciones. Asimismo, se aprobó ampliar el uso de la CURP, ahora con fotografía y huellas dactilares, convirtiéndola en identificador nacional obligatorio.

Objetivos de la reforma
- Crear la Plataforma Única de Identidad, que integrará datos biométricos para activar alertas y rastreo en tiempo real de personas desaparecidas.
- Obligar a cualquier institución, pública o privada, a vincular la CURP biométrica para prestar servicios y realizar trámites, incluso privados.
Votos y posicionamientos
- Morena defendió que la CURP biométrica “homologará bases de datos” y mejorará la búsqueda de personas desaparecida.
- PAN, PRI y MC manifestaron su rechazo o abstención, advirtiendo que la ley impulsa un “gobierno espía” y amenaza la privacidad ciudadana. Ricardo Anaya (PAN) alertó que bastará con teclear la CURP para acceder a ubicación, compras y demás datos personales.
Principales críticas
- Vigilancia masiva: Se teme que la biometría y geolocalización al instante vulneren derechos sin un marco claro de protección .
- Obligatoriedad excesiva: La reforma impone el sistema para todos los trámites —incluso privados— sin excepciones claras.
- Pérdida de controles institucionales: Con la desaparición de instancias como el INAI, no hay garantías ni sanciones claras ante muertos o fugas de datos .
- Distracción de la búsqueda efectiva: Colectivos apuntan que la reforma no fortalece la investigación forense ni las comisiones de búsqueda y se enfoca más en el control de la población.
Próximos pasos
La reforma fue enviada a la Cámara de Diputados para su discusión y aprobación en el periodo extraordinario actual.
El Senado aprobó una ley que incorpora la CURP biométrica con el fin de agilizar la búsqueda de personas desaparecidas mediante una plataforma de identificación masiva y geolocalización instantánea. Sin embargo, la oposición y colectivos sociales alertan sobre la creación de un sistema de vigilancia generalizada, con riesgos para la privacidad y sin los controles institucionales suficientes. (Agencias)












