CIUDAD DE MÉXICO.– El análisis de los estados financieros del Tren Maya revela una dependencia enorme del erario: sus costos exceden en más de 25 veces sus ingresos por venta de boletos y servicios en el primer trimestre de 2025, de acuerdo con un reportaje del periódico El Financiero.

- Subsidios federales: Entre enero y marzo de 2025, recibió más de 3,400 millones de pesos del presupuesto público.
- Ingresos propios: Apenas 137 millones de pesos por venta de pasajes y productos, lo que representa apenas el 4 % de su financiamiento total.
En 2024, el proyecto acumuló pérdidas por 2,561 millones sólo por operación, sin contar subsidios, con gastos operativos por 2,837 millones y ingresos por apenas 275 millones, es decir, cubrió sólo el 10 % de sus costos.
¿Por qué sigue costando tanto?
- Costos operativos elevados: Incluyen mantenimiento, servicios básicos, capacitación del personal y contratación de proveedores.
- Falta de carga logística: El Tren requiere un servicio de carga que se implementará apenas en los próximos años para apuntalar sus finanzas.
- Meta de equilibrio lejano: Su punto de equilibrio se espera hasta 2030, según directivos.

Contexto comparativo
- En su primer año, el Tren Maya fue subsidiado en 10 700 %, es decir, por cada peso recaudado recibió 108 pesos del erario, según la Cuenta Pública 2024.
- En contraste, el Metro de CDMX recibió solo 3.4 pesos por cada peso ingresado.
Perspectivas y desafíos
- Turismo insuficiente: Hasta mayo de 2025 transportó 1.2 millones de viajeros, pero sólo el 6 % son turistas extranjeros, insuficientes para cubrir costos.
- El tren de carga es determinante: El segmento pesado ya está en construcción con recursos reflejados en el presupuesto, y se espera que su entrada en operación en 2026 marque un cambio.
- Auditorías en curso: La Auditoría Superior de la Federación realiza revisiones sobre las cuentas y procesos internos del Tren Maya.
El Tren Maya opera bajo un modelo sostenible solo con subsidios masivos y sin lograr cubrir ni una fracción de sus costos operativos. Aunque el arranque del servicio de carga podría mejorar su situación financiera, su viabilidad seguirá siendo cuestionada hasta que diversifique fuentes de ingreso, presente mayor transparencia y logre equilibrar sus finanzas en los próximos años. (Agencias)










