Por Itzel Chan

MÉRIDA, MX.— Desde hace más de una semana, la costa de Chuburná Puerto sufre los efectos de lo que especialistas del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav) identifican como un evento de marea roja, fenómeno que ha provocado la llegada de peces y otras especies marinas moribundas o muertas a la orilla de la playa. La situación, que preocupa tanto a pescadores como a residentes, ha modificado las actividades cotidianas y encendido alertas sanitarias.

Durante la mañana de ayer, pescadores y vecinos reportaron la presencia de boquinetes, algunos aún con vida, en un tramo aproximado de tres kilómetros, que va desde las inmediaciones del Centro de Salud, a 500 metros antes de la entrada de la comisaría, hasta las escolleras del refugio pesquero. La escena atrajo a decenas de personas que, en tierra o desde lanchas, aprovecharon para recolectar los ejemplares vivos, a pesar de las recomendaciones de precaución.

El impacto del fenómeno no solo se ha sentido en la pesca. La administración del parador turístico Isla Columpios anunció la suspensión temporal de sus actividades como medida preventiva, a fin de evitar riesgos para los visitantes. Paralelamente, pescadores advierten que, de continuar la marea roja, en los próximos días podrían aparecer peces muertos en zonas más concurridas, como los malecones de Progreso, lo que afectaría tanto la imagen turística como la economía local.

Aunque el Cinvestav ha confirmado que el evento corresponde a una marea roja, las autoridades estatales aún no han emitido una confirmación oficial. No obstante, han hecho un llamado a la población a no consumir especies capturadas en la zona afectada, incluso si parecen estar en buen estado, debido a que podrían contener toxinas peligrosas para la salud humana.

Este tipo de florecimientos algales nocivos, que tiñen el mar y reducen el oxígeno disponible para la fauna marina, son fenómenos recurrentes en la costa yucateca durante el verano. Sin embargo, su intensidad y duración pueden variar, dependiendo de factores como la temperatura del agua, la presencia de nutrientes y las corrientes marinas, lo que mantiene en incertidumbre a la comunidad pesquera y turística de la región. (Noticaribe)

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